Mons. Scarpellini: “Evitemos ser una Iglesia enclaustrada, soñemos con una opción misionera en contacto con el pueblo”
Bolivia Misionera 10.03.2020. El pasado martes en la Diócesis de El Alto se dio inicio a la primera catequesis cuaresmal, actividad que fue acogida la “Parroquia Cristo Redentor” de la zona Villa Ingenio, “la iglesia hacia la conversión pastoral: al servicio de la Comunión Misionera”, fue el tema que compartió Mons. Eugenio Scarpellini, Obispo de la Diócesis de El Alto en presencia de agentes pastorales de la jurisdicción.
“Apliquemos también a nuestras Iglesias particulares, diócesis, a las parroquias, lo que es una Iglesia en el lugar, una Iglesia abierta al lugar, por eso es que de adopta la identidad misma debe ser una Iglesia misionera, porque es la que está más en contacto con el pueblo, las personas y las familias, debe ser una Iglesia que debe evitar el enclaustramiento soñando con una opción misionera”.
El Obispo alentó a los agentes pastorales a que se lleve la pastoral al “taller espiritual”; “se trata de buscar un modelo pastoral, una revisión, ir al taller espiritual, la propuesta de una Iglesia en dinamismo y en salida. A veces en las parroquias parece más importante la organización, consejo, representantes, equipos, y pensamos que con estas actitudes somos comunidad en comunión, caminamos todos juntos andamos por la misma línea, pero, ¿qué se pierde con estas actitud?… se pierde la dimensión misionera”.
“El Papa nos dice en la Evangelli Gaudium: Si bien se percibe una participación de muchos hermanos en los ministerios laicales, este compromiso no se refleja en la penetración de los valores cristianos en el mundo social, político y económico; es decir católicos de templo, y no de afuera”.
Lo que se necesita es que no haya una contradicción del discípulo misionero que se limita a las tareas internas de la Iglesia, sino un compromiso real para vivir el evangelio en la transformación del mundo, “estamos llamados a ser sal en la tierra y luz del mundo”.
“Hay que renovar, apuntamos a una Iglesia que sea signo e instrumento de comunión, si es así no puede ser una comunidad aislada, tiene que romper la soledad de las personas, el encierro del pecado, egoísmo e individualismo, porque hemos sido convocados por Cristo para estar con el vivir con él y vivir con los demás. Si la iglesia es comunión tiene que romper esa soledad”.
“La iglesia tiene que ser mensajera, artífice, constructora de unidad, comunión amplia y abierta a todos, no solo de los hombres con Dios, sino los hombres entre sí”.

