Pontificia Obra de San Pedro Apóstol
Fue fundada en Francia en 1889 por Estefanía Cottin y Juana Bigard, madre e hija.
“Busca que, en las Iglesias donde se da el primer anuncio del Evangelio y en las Iglesias más jóvenes, surjan vocaciones propias para la misión y que ninguna vocación se pierda por falta de recursos”.
La Obra de San Pedro Apóstol (POSPA) fue creada para apoyar al clero indígena.
Desde el siglo XVI al XIX, la Santa Sede llamó repetidamente la atención sobre la cuestión del clero indígena. Los misioneros en todos los países estaban convencidos de que su acción quedaría incompleta si no alcanzaba la creación de un clero local, pero la realización de esta aspiración siempre chocaba con diversos impedimentos y dificultades. Sobre todo, este deseo de los misioneros era sofocado de raíz debido a la falta de recursos tanto para la creación de seminarios como para la formación de los seminaristas. Para encontrar una solución a ello, los misioneros dirigían llamamientos angustiados a sus benefactores en Europa.
Todo comenzó en las dos últimas décadas del siglo XIX, cuando monseñor Julios-Alphonse Cousin, de las Misiones Extranjeras de París, Vicario apostólico del sur de Japón desde 1855, luego obispo de Nagasaki desde 1891, a pesar de su convicción de la necesidad de disponer de sacerdotes japoneses para reconstruir la Iglesia local, se vio obligado, por falta de recursos, a rechazar con gran dolor y enviar de regreso a sus casas a jóvenes que tenían claros signos de vocación sacerdotal. Gracias a la indicación de una benefactora, se dirigió a la Sra. Bigard a través de una carta escrita el 1 de junio de 1889, este será el punto de partida para la fundación de la Obra de San Pedro Apóstol.
SERVICIOS QUE PRESTA
- Invita a colaborar en la formación de los candidatos al sacerdocio mediante la ayuda espiritual y material.
- Los fondos obtenidos van destinados a becas, a construcción y desarrollo de muchos seminarios diocesanos menores y mayores.
- La Obra contribuye a la promoción del clero nativo y local.
- Ayuda también a las casas de formación de los aspirantes a la Vida Religiosa.
