María Misionera Universal
EL MANDATO MISIONERO DE MARÍA: Pues sí, en aquel viaje de la visitación, la Virgen María, que era poco más que una adolescente, realiza el primer viaje misionero de la Historia, saliendo de su tierra de Nazareth, al Norte de Tierra Santa, para ir al encuentro de su prima Isabel, en Ain Karem, en los montes de Judea, a más de 100 Km. al Sur, muy cerca ya de Jerusalén, un viaje plagado de peligros y asperezas, fiándose en solo Dios y llevando a Jesucristo en su seno para dárselo a conocer a su prima y al Precursor en gestación, Juanito, al que un día llamarán “el Bautista”, quien señalará, con su vuelco en las entrañas de Isabel, la presencia del divino Redentor, como diciendo con su salto lo que un día dirá de palabra, cuando sea mayor: “He aquí el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo” (Jn.1,29), pues es lo que el Mesías acababa de hacer por él en el seno de su madre. Y así, llevando a Jesucristo a los demás, María se convierte en misionera.
