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«Les pido oren por mí, como yo por ustedes», Mons. Adolfo recuerda 43 años de misión

Bolivia Misionera 18.06.2020// CatólicaTVSucre// Queridos oyentes, que linda coincidencia o mejor Divina Providencia, que hoy toca reflexionar sobre el PADRE NUESTRO. Justo hoy van 43 años de mi Ordenación sacerdotalAsí que les pido oren por mí,  como yo por ustedes.

Los dos primeros versículos van dirigidos a los paganos que si bien conocen oraciones creen que con un torrente de palabras pueden persuadir a sus dioses y con gritos atraer su atención. Dios quiere el corazón y no se le puede comprar con un chorro verbal. Otro es cuando un niño habla con su madre con muchas palabras como expresión de su amor. Así como el niño habla con mucha confianza con sus papás tiene que ser nuestra oración. Muchas palabras que salen del corazón con amor glorifican a Dios y honran a la persona. Los santos platicaban largo rato con el Señor tanto pronunciando palabra como también contemplando en silencio. 

Jesús presenta esta imagen conmovedora de Dios: “su Padre sabe lo que les hace falta, antes que se lo pidan”. Su conocimiento no hace superfluo nuestra plegaria. Nos invita de darnos cuenta de las necesidades delante de Dios y pedir con confianza al que es nuestro Padre.

San Cipriano escribe: La oración ha de salir de un corazón humilde como la oración silenciosa pero intensa de Ana en el primer libro de Samuel con mucha fe y confianza en Dios. Nos recuerda la oración del fariseo y del publicano en el templo. Este último con humildad confesaba los pecados ocultos en su interior, implorando el auxilio de la divina misericordia, mientras que el fariseo oraba satisfecho de sí mismo; fue justificado el publicano porque no puso la esperanza de la salvación en su inocencia, ya que nadie es inocente, sino oró confesando humildemente sus pecados y el Señor que escucha a los humildes  lo perdonó.  
La oración que Jesús enseñó nunca es individual y privada. No decimos: “Padre mío” ni tampoco “dame hoy mi pan de cada día”. El Padre Nuestro es público y común, para todo el pueblo, ya que todo el pueblo somos como uno solo. El ejemplo nos dan los apóstoles junto con los discípulos, después de la ascensión del Señor. Dice la Escritura: “Todos ellos perseveraban en la oración, con un mismo espíritu, en compañía de algunas mujeres y de María, la madre de Jesús»

Queridos oyentes, buscan rezar juntos en familia  todos los días   ésta gran oración que Jesús nos enseñó por medio de los apóstoles; siquiera al comer. Porque Dios, que hace habitar unánimes en la casa, solo admite en la casa divina y eterna a los que oran unidos en un mismo espíritu. El hombre nuevo, nacido de nuevo y restituido a Dios por su gracia en el bautismo, dice en primer lugar: “Padre”, porque ya ha empezado ser hijo. 

El Papa Francisco nos invita a orar este mes para aquellos que sufren  que encuentren caminos de vida, dejándose tocar por el Corazón de Jesús.

La Santa Nazaria Ignacia, primera Santa de Bolivia,  escribió: “Tuya siempre en el dolor, en el sacrificio, en todo se halla tu voluntad santísima; quiero sólo amarte y darte gloria. ¡Corazón Santísimo de mi Jesús!» (Del libro de la Hermana Ana María Gutiérrez MCI sobre la espiritualidad eucarística de Nazaria Ignacia, p.61)

El Evangelio es alegría. ¡Anúncialo! Y la Bendición del Dios uno y trino, del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo descienda sobre ustedes y les acompaña en éste día.
Monseñor Adolfo Bittschi
Conoce un poco más a Monseñor Adolfo Bittschi

Nuestra Iglesia debe ser misionera

Monseñor Adolfo Bittschi Mayer es el Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis de  Sucre

Monseñor Adolfo Bittschi Mayer nació en Ingolstadt, en Alemania, el 1 de diciembre de 1950 y fue ordenado sacerdote el 18 de junio de 1977 en Eichastätt, en su país natal, tras obtener un diploma en teología. Consagrado Obispo el 8 de agosto del 2008.

Desde su llegada de Alemania en 1983, Mons. Adolfo se dedicó fuertemente a la evangelización, profundizando la misión en su parroquia, asegura que los sacerdotes deben ser misioneros siempre, particularmente a él le satisface, que sacerdotes de la diócesis se encuentran haciendo misión en otros lugares “tenemos misioneros en Santa Cruz, en Tarija y Alemania”, afirmó.

Hasta la fecha Mons. Adolfo Bittschi cuenta con 43 años de vida sacerdotal, después que en 1977 consagrara su vida al Señor, en el 2008 recibe el nombramiento de Obispo Auxiliar de Sucre y Titular de Nigizubi, a nombre de todos aquellos que caminaron junto a él y todos aquellos hombres y  mujeres misioneros que dejan sus hogares y su familia para servir al Señor.

Mons. Adolfo fue nombrado Obispo por el papa emérito Benedicto XVI como Obispo titular de Nigizubi y obispo auxiliar de Sucre – Bolivia. El lema de su ministerio episcopal es:   “Pax vobis” que significa “La Paz este con ustedes”. Mons. Bittschi también es el actual Obispo Responsable de Misiones de la Conferencia Episcopal Boliviana.

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