Padre Pedro, el misionero español que lleva 15 años de servicio en Bolivia: “No dejemos de buscar vocaciones”
Bolivia Misionera 19.06.2020. “A pesar de que estaba en la desarrollada España, siempre tuve el corazón hacia afuera”, manifestó Padre Pedro Rentería, sacerdote diocesano que vive 15 años en la Arquidiócesis de Sucre desempeñando diversas funciones pastorales; hoy en la Jornada Mundial de oración por la Santificación de los sacerdotes, el presbítero invita a los jóvenes a lanzarse a la aventura, un camino que vale la pena.
Santander, la ciudad que lo vio nacer
Sacerdote misionero español, vengo de Santander ciudad del norte de España, trabaje allí en la diócesis 20 años como sacerdote y sale una idea de venir a Sudamérica, durante el tiempo que estuve allá tuve que cuidar muchos años a mis papás, enfermos y jubilados, y cuando ellos murieron me vine acá y tuve una invitación para conocer Bolivia por parte de las cruzadas evangélicas que allá tienen un colegio donde yo ayudaba en la pastoral.
15 años de servicio misionero en tierra boliviana

A los dos años me vine a vivir a Sucre llevo 15 años trabajando, en principio trabajando en las casas y centros de la cruzada evangélica hasta que Mons. Jesús Pérez me llamó para el seminario como Director espiritual trabajando en la formación, luego Mons. Juárez me pidió la atención pastoral de los hogares de la gobernación: “Hogar Sucre”, hogar de niñas “Calor de hogar”, los dos centros de rehabilitación “Hogar solidaridad y Guadalupe”, y otro hogar de niños “Nazaret”. Sigo trabajando también con las cruzadas evangélicas en el cortijo, el internado de Yotala, de los chicos del campo, así también en la pastoral de comunicación tenemos una página web que trabajamos en la arquidiócesis. Hay un proyecto de Caritas Pascar de abrir un centro de acogida para niños niñas adolescentes trabajadores de calle para su atención personal y pastoral.
Todos los días pedimos vocaciones al sacerdocio y vida religiosa
Padre Pedro anima a los jóvenes y todo aquel que sienta el llamado de Dios a animarse a decirle si: “yo recuerdo que empecé en una parroquia de barrio y ya con 18 años me decidí a entrar al Seminario, porque la vivencia del grupo era muy bonita, como catequista, y siempre había un sacerdote que nos alentaba como publicidad vocacional misionera, él nos inculcó mucho el tema de la misión, que fue madurando los casi 20 años que trabajé en la diócesis”.
“A pesar de que estaba en la desarrollada España, siempre con el corazón hacia afuera; es cierto que a uno le cuesta dejar su tierra, pero cuando se está con la ilusión de seguir trabajando en la pastoral yo creo que cuesta menos, yo quisiera animarles a que entiendan que en la vida siempre hay que dejar algo, pasar la otra orilla, y plantearse enserio ese vivir generosamente de corazón la llamada del Señor para llevar adelante el evangelio, llevar lo material, y en Bolivia necesitamos trabajar mucho en la promoción humana, les animo a lanzarse a la aventura, siempre con la confianza en Dios nos podemos botar al abismo porque Él siempre va ayudarnos”.
No dejemos de buscar vocaciones, para que muchos sean generosos y entreguen su vida al Señor, que esto merece la pena.

