#EvangelioDelDía: «MIS OJOS HAN VISTO A TU SALVADOR»
2 de febrero de 2021, celebramos la fiesta de la PRESENTACIÓN DEL SEÑOR y proclamamos el Evangelio según San Lucas 2,22-40. Gloria a ti, Señor.
MIS OJOS HAN VISTO A TU SALVADOR
Hoy, cuarenta días después del nacimiento de Jesús, María y José llevaron al Niño al Templo, a fin de obedecer y cumplir con la Ley de Moisés (Éxodo 13,11-13), y presentarlo al Señor, pero sobre todo el Hijo de Dios viene a encontrarse con el pueblo creyente. María debería someterse al rito de la purificación de las madres que al dar luz habían perdido sangre, símbolo de vida, y se les da ese tiempo de 40 días para recuperar (Levítico 12,6-8). En nuestro tiempo, recién unas décadas, se ha arreglado la protección de la maternidad con unas leyes. Sin embargo, Lucas no habla de la purificación de María, sino “de la purificación de ellos”. De esta forma, Lucas cita la profecía de Malaquías: “El Señor vendrá a su Templo… y purificará a los sacerdotes…” (Malaquías 3,1-3). Con la entrada del Niño Dios quedan purificados el Templo, todos los sacrificios y los sacerdotes y levitas. Jesús en persona es la verdadera morada de Dios entre los hombres (Juan 2, 18-22) y el único sacrificio aceptable para Dios (Hebreos 9,11-14). Más tarde, al acercarse el fin de su ministerio, Jesús volverá a entrar al Templo y lo purificará, expulsando a los vendedores (Lucas 19,45s).
Unos ancianos, Simeón y Ana, guiados por el Espíritu Santo acuden al Templo, reconocen al Señor y lo proclaman con alegría. Simeón representa a los profetas de Israel, que esperaban el consuelo de Israel, es decir, la redención por parte de Dios. El himno de Simeón, llamado en latín NUNC DIMITTIS, alude a varios textos de la segunda parte del libro del profeta Isaías, llamado el “Libro de la consolación de Israel” según su inicio: “Consuelen, consuelen a mi pueblo, dice el Señor” (Isaías 40,1). Este cántico de Simeón es, en realidad, el cántico de despedida de todos los profetas de Israel, que han cumplido su tarea y pueden retirarse a descansar en paz, porque con este niño ha llegado la salvación que ellos anunciaron. La profetisa Ana representa a los piadosos de Israel, que sirven al Señor con oraciones y ayunos manteniendo la esperanza de salvación y ahora da gracias y alabanzas a Dios.
La costumbre de bendecir las velas o candelas viene del cántico de Simeón que proclamó a Jesús como “luz para iluminar a los paganos”. Esta fiesta y sus profecías nos enseñan quien es este niño que San José y la Virgen Madre María traen al santuario de Israel; y acerca de la Madre de Dios nos hace saber que le esperan grandes dolores que traspasarán su corazón.
Pidamos al Espíritu Santo todos sus dones y frutos y oremos que Cristo LUZ DE LOS PUEBLOS lleva a la conversión de los paganos y de los cristianos bautizados que se han olvidado de su fe o su fe ha quedado sin desarrollo. El Papa Francisco nos pide orar en este mes por las mujeres que son víctimas de violencia: que sean protegidas por la sociedad y que su sufrimiento sea considerado y escuchado. Por estas intenciones meditemos los misterios de nuestra fe en el SANTO ROSARIO.
El Evangelio es alegría. ¡Anúncialo! Y la Bendición de Dios: Padre, Hijo y Espíritu Santo descienda sobre ustedes y sus familias y les acompañe hoy y siempre.
Mons. Adolfo Bittschi
Obispo Auxiliar de Sucre
Obispo resp. de Misiones CEB

