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Evangelio Del Día: NO FUE MOISÉS, SINO MI PADRE EL QUE LES DA EL VERDADERO PAN DEL CIELO

20 de abril 2021, martes de la 3ra semana de PASCUA, proclamamos el Evangelio según San Juan 6, 30 – 35. Gloria a ti, Señor.

Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

NO FUE MOISÉS, SINO MI PADRE EL QUE LES DA EL VERDADERO PAN DEL CIELO
Queridos oyentes, como en otros pasajes del Evangelio según San Juan, Jesús hace pasar a sus oyentes del sentido material al espiritual. No fue Moisés quien proporcionó en el desierto de Sinaí “el verdadero Pan del cielo”, sino el Padre celestial. De este modo llegamos al culmen de la revelación de Jesús, cuando proclama: “Yo soy el Pan de vida”. Y en el v.20 decía al caminar por el mar de noche a sus Apóstoles: “Soy yo”. Aplicando a su persona el Santísimo Nombre de Dios. Esta es la respuesta al reclamo de un signo que lo acreditara como Hijo del Altísimo. Dios no se deja chantajear; no es nuestro mandadito. Dios está libre en su actuar. Él sabe lo que necesita la gente y lo que tiene que aceptar y creer. No le podemos poner condiciones.

El maná en el desierto era una promesa. Y el cumplimiento, el don de Dios que anunció el maná, será muchísimo mayor, es “El verdadero Pan del cielo” (v.32). Y es Él “que baja del cielo y da vida al mundo” (v.33). Con estas palabras queda claro que “el verdadero Pan del cielo” no es una cosa, sino la persona misma de Jesús. El don de Dios a los hombres no es algo, sino en su Hijo y por medio de Él, Dios mismo se da y entrega totalmente a nosotros. Dios nos creó y nos regala con el alma espiritual la semejanza con Él. Por eso el hombre tiende hacia lo eterno e infinito. El hambre y la sed del hombre no se pueden saciar con cualquier cosa sino solamente con Dios mismo. “El que viene a mí nunca tendrá hambre, y el que cree en mí nunca tendrá sed” (v.35). Al recibir “el Pan de vida” podemos avanzar en el camino a la santidad.

La Orden de Santo Domingo festeja hoy a Santa Inés de Montepulciano, que desde su niñez se entregó al Señor en una vida llena de caridad, humildad y obediencia. Murió el año 1317 a la edad de 49 años. Santa Catalina de Siena visitó su tumba y elogió sus virtudes en una carta.

Pidamos al Espíritu Santo que nos ilumine y nos dé fortaleza con la Santa Eucaristía a vivir cada día pensando en las alegrías que nos esperan después de las lágrimas, tormentas y penas de esta vida. La cercanía de Jesús, muerto y RESUCITADO y presente en nuestra vida, nos dará la fuerza. Así se perderá el miedo a la muerte porque resucitaremos con Él para recibir el premio. Pidamos por nuestra conversión y la de todos los pecadores. El Papa Francisco nos invita a rezar este mes de abril por aquellos que arriesgan sus vidas por los derechos fundamentales en dictaduras, regímenes autoritarios y en democracias en crisis.

El Papa declaró este año un AÑO SANTO en honor a SAN JOSÉ y también el AÑO SANTO de la FAMILIA. Cada día podemos conseguir las indulgencias para nosotros o por las almas de los seres queridos difuntos al confesar y descubrir en la confesión nuestros pecados, comulgar y rezar por la Iglesia y el Papa. El Evangelio es alegría. ¡Anúncialo! Y la Bendición de Dios: del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo descienda sobre ustedes y sus familias y les siga acompañando en este tiempo de la PASCUA de la RESURRECCIÓN de CRISTO. El Señor ha resucitado. Aleluya. Aleluya.

Mons. Adolfo Bittschi

Obispo Auxiliar de Sucre

Obispo resp. de Misiones CEB

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