Noticias Misioneras

Solemnidad de la Asunción de María, conocemos algunas advocaciones marianas

Bolivia Misionera 16.08.2021. Las Obras Misionales Pontificias de la Arquidiócesis de Cochabamba realizo el rezo del Santo Rosario Misionero en la Solemnidad de la Asunción de María y en honor a la Mamita de Urcupiña. En esta oportunidad tuvieron la visita de las patronas de los países vecinos, para agasajar a la «Virgen de la integración».

VER VIDEO

En el primer misterio, Padre Alex, brasilero tiene su misión en Bolivia en la Parroquia San Rafael, el compartió sobre la Virgen de Aparecida de Brasil, una historia impresionante:

HISTORIA DE NUESTRA SEÑORA DE LA APARECIDA

La devoción a Nuestra Señora de la concepción Aparecida, más conocida como «Nuestra Señora Aparecida» tiene un carácter muy especial. Surgió cuando un grupo de pescadores, después de varios intentos infructuosos, pidieron la intercesión de Nuestra Señora y en lugar de pescado, encontraron una pequeña imagen de Nuestra Señora de la Concepción hecha en terracota. El título de «Aparecida» deriva del verbo «Aparecer» porque fue en un momento de  gran necesidad que los pescadores la encontraron y se dieron cuenta de que este hecho indicaba una señal de la intercesión de la Virgen. La imagen tenía un color oscuro y ennegrecido por el tipo de material en que estaba hecha y también por el hecho de estar perdida dentro del río.

Este milagro ocurrió en la segunda mitad de octubre del año 1717, cuando el conde de Assumar  y gobernador de la capitanía de São Paulo y Minas de Ouro, Don Pedro de Almeida, iba pasando por la ciudad de Guaratinguetá, ubicada en el Valle de Paraíba, durante un viaje hasta Vila Rica. Los habitantes de Guaratinguetá decidieron celebrar una gran fiesta en honor de Don Pedro de Almeida y aunque no era buena época para la pesca, ellos arrojaron sus

redes al río Paraiba, en un intento de conseguir algo de pescado para el evento. Los Pescadores Domingos Garcia, João Alves y Filipe Pedroso oraron pidiendo la intercesión de Nuestra Señora. Después de varios intentos, fueron río abajo hasta que llegaron al puerto Itaguaçu. Cuando estaban a punto de abandonar la pesca, João Alves lanzó su red otra vez y en lugar de pescado, recogieron el cuerpo de una imagen de Nuestra Señora de la Concepción, pero sin la cabeza. Con el lanzamiento de la red de nuevo, recogieron también la cabeza, que encajaba perfectamente en el  cuerpo de la imagen.

Después de haber recuperado las dos partes, la imagen de la Virgen Aparecida se colocó tan pesada que ellos no podían moverla. Los pescadores sacaron tantos peces que se vieron obligados a regresar al puerto, pues casi se hunden las embarcaciones. Este fue el primer milagro atribuido a Nuestra Señora Aparecida.

Este evento recuerda un pasaje del evangelio donde después de haber pasado toda la noche intentando pescar, Pedro sólo logra frutos en el momento en que arroja las redes en nombre de Cristo. Una nueva pesca milagrosa ocurre y mueve la fe de las personas. Durante 15 años, la imagen se quedó en la casa de Filipe Pedrosa, pero la multitud de personas que iban a orar y pedir la intercesión de Nuestra Señora Aparecida creció tanto que se hizo necesario trasladarla  a una capilla privada. En 1834, comenzó la construcción de la antigua basílica que fue inaugurada el 8 de diciembre de 1888.

El 8 de septiembre de 1904, la imagen fue coronada con una corona de joyas donadas por la princesa Isabel y vestida con una túnica, bordada en oro y piedras preciosas, reconociendo así su realeza y poderosa protección. Después de la coronación el santo padre concedió al santuario de Aparecida: Oficio y misa propia en honor de Nuestra Señora Aparecida y indulgencias a los peregrinos que visitan el santuario. El 29 de abril de 1908, la iglesia recibió el título de basílica menor, sagrada el 5 de septiembre de 1909. El 17 de diciembre de 1928, la población que se había formado alrededor de la iglesia en lo alto del morro dos coqueiros, se convirtió en un municipio, tomando el nombre de Aparecida. Nuestra Señora de la concepción Aparecida, fue proclamada Reina y Patrona de Brasil  el 16 de julio 1930, por decreto del Papa Pío XI. Con el enorme crecimiento de los peregrinos, surge  la necesidad de un lugar más grande para la multitud de fieles. En 1955 comenzó la construcción de la Basílica Nueva.  

El Arquitecto Benedito Calixto imaginó un edificio en forma de cruz griega, con 173m de largo por 168m de ancho, las naves de 40m y 70m con alta cúpula.

El 4 de julio de 1980, el Papa Juan Pablo II, durante su visita a Brasil, consagro la Basílica de Nuestra Señora de Aparecida y la declaró el mayor santuario mariano del mundo.

La Basílica de Aparecida fue también el escenario de la Quinta Conferencia General del Episcopado de América Latina y el Caribe del 13 al 31 de mayo de 2007. El Papa Benedicto XVI inauguró la Conferencia e invitó a toda América Latina a la Misión Continental, convirtiéndose cada vez más en discípulos misioneros.

——————————————————————————————————————————————————————————————–

En el segundo misterio la Hermana María Julia, de la Congregación Misionera Siervas del Espíritu Santo, presentes en Bolivia hace ya 35 años, la religiosa fue una de las primeras en venir a Bolivia, mas boliviana que argentina, manifiesta, en esta ocasión comparte sobre la Patrona de los Argentinos, la Virgen de Luján:

HISTORIA DE NUESTRA SEÑORA DE LUJÁN

La imagen original es pequeña y sencilla, de unos 38 cm de altura,1​ realizada en arcilla cocida y representativa de la Inmaculada Concepción. Los hechos que se sucedieron en torno a ella y que determinaron su permanencia en las cercanías del río Luján en el siglo XVII fueron interpretados como providenciales por los fieles católicos. Desde las primeras marchas obreras hacia la basílica de Nuestra Señora de Luján a fines del siglo XIX, hasta las multitudinarias peregrinaciones anuales en el presente, que han superado largamente el millón de personas,2​ Nuestra Señora de Luján se ha convertido en una imagen emblemática, que convoca las mayores manifestaciones de fe de la Argentina. Hoy se la considera uno de los símbolos de la cultura de ese país.

El origen de la advocación se remonta a 1630. Antonio Farías Sáa, un hacendado portugués radicado en Sumampa (actual provincia de Santiago del Estero, Argentina), quiso erigir en su estancia una capilla en honor de la Virgen. Solicitó a un compatriota suyo, residente en Brasil, el envío de una imagen de la Inmaculada Concepción de María. Para una mejor elección, su amigo le envió dos imágenes. En el mes de mayo de 1630, las imágenes de la Virgen llegaron al puerto de Buenos Aires procedentes de San Pablo y, acondicionadas en sendos cajones, fueron colocadas en una carreta.

Luego de tres días de viaje, la caravana a la cual se incorporó la carreta hizo un alto a 10 leguas de la actual ciudad de Luján, en el paraje de Zelaya, para pernoctar en la Estancia de Rosendo de Trigueros.

Al día siguiente, ya dispuestos a continuar la marcha, los bueyes no consiguieron mover la carreta. Después de intentos fallidos, bajaron uno de los cajones y los bueyes iniciaron la marcha sin dificultad. Intrigados por el contenido del cajón, encontraron al abrirlo una imagen pequeña (38 cm de altura) de arcilla cocida que representaba la Inmaculada Concepción. Los creyentes interpretaron el hecho como providencial, y entregaron la imagen para su custodia a don Rosendo de Trigueros, el dueño de la casa ubicada en la actual localidad de Zelaya, del partido del Pilar, a 50 km del actual emplazamiento del santuario. La segunda imagen, que representaba a María con el niño en sus brazos, llegó a destino, y en 1670 se le construyó un santuario donde se la veneró bajo la advocación de Nuestra Señora de la Consolación de Sumampa.

———————————————————————————————————————————————————————————————-

En el tercer misterio Sandra y Ana desde chile hablan sobre la Virgen del Carmen, voluntarias de un colegio en este país, ambas son coordinadoras, animadoras y comparten un grupo de oración.

Luego de la Guerra del Pacífico el pueblo de Chile solicita oficialmente a la Santa Sede la proclamación de la Virgen del Carmen como Patrona de Chile y luego su coronación como Reina, lo cual se obtiene en 1923 gracias al decreto Vaticano emitido por el Papa Pío XI.

VIRGEN DEL CARMEN EN LA HISTORIA DE CHILE

La Santísima Virgen del Carmen es invocada en nuestra Patria como Reina y Madre de Chile, Patrona y Generala Jurada de las Fuerzas Armadas y de Orden , títulos que son fruto del reconocimiento especial de la protección de la Madre de Dios a lo largo de nuestra historia.

La historia comienza en 1595, cuando los misioneros agustinos venidos de España llegaron a Chile enseñado el Evangelio junto con dar a conocer y honrar a la Santísima Virgen María, bajo la advocación del Carmen. Esta devoción se extendió rápidamente en el pueblo. Se crea la primera Cofradía del Carmen en Concepción en 1648 para dar a conocer su devoción. Así cada 16 de julio (día en que la Iglesia celebra la Fiesta de Nuestra Señora del Carmen)  los padres agustinos sacaban en procesión la imagen por las principales calles de la ciudad.

Desde los inicios de nuestra Patria La Virgen del Carmen aparece vinculada como un símbolo cívico-religioso.

En 1817 los generales José de San Martín y  Bernardo O´Higgins se acogen a la Virgen del Carmen como Patrona, jurándole fidelidad, mientras estaban en Mendoza, años después del “desastre de Rancagua”. También prometen esta fidelidad todos los oficiales y las tropas del ejército Libertador. Los patriotas, llenos de coraje, invocan a su Patrona en la  travesía de Los Andes y en la Batalla de Chacabuco, logrando la victoria gracias a su intercesión el 12 de febrero de 1817.

Posteriormente el pueblo entero junto a las autoridades civiles, religiosas y militares, se reunieron el 14 de marzo de 1818 en la Catedral de Santiago e hicieron un juramento que tuvo su fruto en la Batalla de Maipú, el 5 de abril de 1818. El General Bernardo O´Higgins puso la primera piedra del que sería el Templo Votivo de Maipú, actualmente Santuario

Nacional y Basílica del Carmen.

El segundo gran momento de devoción nacional a la Patrona fue durante la Guerra del Pacífico, donde se destaca el hecho que Arturo Prat, al instante de morir en la rada de Iquique, llevaba puesto el Escapulario del Carmen al igual que toda su tripulación.

Además, después de la Guerra del Pacífico, el 14 de marzo de 1881, el General Manuel Baquedano concurrió ante la imagen de la Virgen del Carmen y colocó su espada victoriosa en sus manos, ante las aclamaciones de una gran multitud diciendo “A Ella le debemos todos nuestros triunfos”. Con este gesto, hizo entrega solemne de su espada de la victoria a la Patrona Jurada del Ejército de Chile.

Poco tiempo después, en el año 1887, Monseñor don Ramón Ángel Jara -autor de la tradicional Oración a la Virgen del Carmen por Chile- concibió la idea de levantar un monumento de gratitud a la Virgen, en el propio Monte Carmelo. Con el bronce de cañones del Ejército chileno hizo fundir una imagen de la Virgen, la que -colocada en un monumento de granito- permanece hasta hoy a la vista de los peregrinos que llegan a rezar al monte santo.

Luego de la Guerra del Pacífico el pueblo de Chile solicita oficialmente a la Santa Sede la proclamación de la Virgen del Carmen como Patrona de Chile y luego su coronación como Reina, lo cual se obtiene en 1923 gracias al decreto Vaticano emitido por el Papa Pío XI.


En el Cuarto Misterio, la familia Gómez, familia que desde Colombia comparte más sobre la Virgen de Chiquinquirá, Patrona de este país.

Nuestra Señora de Chiquinquirá, patrona de Colombia

Un viernes, 26 de diciembre de 1586, se disponía a salir de la capilla, cuando una india cristiana le llamó la atención hacia la imagen, que aparecía rodeada de vivos resplandores. Volvió el rostro María Ramos y fue grande su asombro al advertir la transformación que se había obrado en el lienzo, cuyos colores, antes tan borrosos y desteñidos, aparecían ahora vivos y claros.

Opus Dei - Nuestra Señora de Chiquinquirá, patrona de ColombiaCuadro Original de la Virgen de Chiquinquirá que descansa en la Basílica Homónima en Colombia y que se renovó milagrosamente hace más de cuatro siglos.

Cuenta la tradición que entre los primeros conquistadores del Nuevo Reino de Granada, Antonio de Santana, encomendero de los pueblos de Suta y Chiquinquirá, era especialmente devoto de la Virgen del Rosario. Por este motivo fabricó en el pueblo de Suta su dormitorio y pequeña capilla. Deseando poner en ella una imagen de la Madre de Dios, mandó pintar una imagen de Nuestra Señora del Rosario en una manta de algodón. Era la manta más ancha que larga y para que no quedasen en blanco los campos que quedaban a ambos lados de la Madre de Dios, mandó pintar a San Andrés Apóstol y a Santa Antonio de Padua uno a cada lado. Luego que recibió la imagen, acomodó el lienzo en un bastidor de madera y lo expuso en el altar de la capilla.
Basílica de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá. Boyacá, Colombia.Basílica de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá. Boyacá, Colombia.

Pasaron algunos años y el desaseo y la humedad deterioraron el lienzo, que apareció roto por varias partes y la pintura estaba casi borrada. A la muerte de Don Antonio, su viuda, se trasladó a Chiquinquirá llevándose consigo el cuadro al que colocó en una capilla. Diez años más tarde vino a aquel lugar una piadosa mujer llamada María Ramos, cuñada del difunto Santana, quien reparó el cuadro y lo expuso en el mejor lugar de la capilla.Imagen de Cuadro Original de la Virgen de Chiquinquirá que descansa en la Basílica Imagen de Cuadro Original de la Virgen de Chiquinquirá que descansa en la Basílica

Fue así como el día viernes 26 de diciembre de 1586 a las nueve de la mañana, después de haber estado la devota más de dos horas en oración, se levantó de su asiento para salir de la capilla. En aquel instante pasaba por allí una india que venía de Muzo, llamada Isabel, con un niño llamado Miguel, de unos cuatro o cinco años. Al pasar frente a la puerta de la capilla dijo el niño a la mujer que lo llevaba: “¡Mire, mire! Miró la mujer hacia la capilla y vio que la imagen de Nuestra Señora estaba en el suelo, de pie, y despedía de sí una luz que llenaba de claridad toda la capilla. Llena de asombro dijo en alta voz a María Ramos, que iba saliendo del oratorio: “Mire, mire, Señora, que la Madre de Dios se ha bajado de su sitio, está en vuestro asiento y parece que se está quemando”. Miró María Ramos y admirada de ver tan estupendo prodigio, llena de asombro se dirigió llorando hacia el altar, se arrojó a los pies de la sagrada Imagen; con mucho temor puso los ojos en ella y vio cumplidos sus deseos, pues, estaba patente la imagen de la Madre de Dios en el sitio en que la piadosa María Ramos solía orar, con una hermosura sin igual y con unos colores muy vivos y despidiendo de sí grandes resplandores que bañaban de luz a los santos que tenía a los lados y llenaba de claridad toda la capilla. Tenía el rostro muy encendido. Toda la pintura estaba renovada completamente. Sin embargo quedaron en el lienzo, los agujeros que antes tenía.

Después de una hora, con mucho temor y reverencia alzaron el cuadro y lo colocaron en el lugar que estaba antes. El rostro de la Madre Santísima duró encendido todo aquel día; después, la imagen quedó tal como hoy se contempla.

La noticia del prodigio se propagó rápidamente por todos los lugares circunvecinos, cuyos moradores presurosos acudieron a ver la imagen renovada.Nuestra Señora del Rosario de ChiquinquiráNuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá

——————————————————————————————————————————————————————————————–

En el quinto misterio, Mayra, desde Quito Ecuador comparte sobre la Virgen de El Cisne de Quito.

HISTORIA DE LA VIRGEN DE EL CISNE

Virgen de El Cisne es una advocación mariana de la Iglesia católica, cuya imagen tiene su principal centro de culto en la Basílica de El Cisne, en la parroquia El Cisne, provincia de Loja – Ecuador. La Virgen de El Cisne tiene aproximadamente 5 millones de fieles por todo el país. Por iniciativa de Simón Bolívar, cada año, el 15 de agosto, se reúnen devotos de todas partes para rendir culto a María «la madre de Dios», que hizo una aparición por primera vez en El Cisne en el año 1594. Los testigos de la aparición, unos indígenas de la región, decidieron rendir culto a tal virgen en el auge del catolicismo de la época y decidieron hacer una imagen de ella, viajando desde Chayalama – Loja a la ciudad de Quito capital de la Real Audiencia en ese entonces.1​ En el lugar esculpiría por primera vez la imagen de la virgen el escultor Diego de Robles, tallando la imagen en un tronco de madera tomando como ejemplo a la Virgen de Guadalupe. Desde entonces muchos fieles aseguran que la Virgen María a través de la imagen ha cumplido sus milagros y paulatinamente se ha convertido en la advocación más venerada en el Ecuador.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *