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Evangelio del día: Brille la luz de ustedes delante de los demás

Prensa CEB 7.06.22. Mons. Adolfo Bittschi, Obispo Auxiliar de Sucre, y Responsable de Misiones de la CEB, comparte su reflexión del evangelio del día de este martes de la semana 10 durante el año, proclamamos el Evangelio según San Mateo 5, 13 – 16.

Gloria a ti, Señor. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

BRILLE LA LUZ DE USTEDES DELANTE DE LOS DEMÁS

Queridos hermanos, como cristianos que debemos reflejar a nuestro divino Salvador estamos llamados a ser SAL de la TIERRA: “Ustedes son la sal de la tierra” dijo Jesús. La sal tiene unas características que Jesús aplica a sus discípulos. La sal previene la corrupción, sana heridas aunque con mucho dolor – así tenía que sufrir Santa Josefina Bakhita a la que pusieron sal en las heridas que le causaron con los múltiples chicotazos – y a las comidas da sabor. En la vida nómada de los Patriarcas y en el culto a Dios la sal tiene mucha importancia. En el libro de Números (18,19) Dios sella una “Alianza perpetua de Sal” con los hijos de Aarón, a quienes entrega las ofrendas y los tributos sagrados en recompensa de la tierra que ellos no recibieron. Luego en el libro del Levítico (2,13) y en el profeta Ezequiel (43,24) se habla de la sal de la Alianza con la que se tenían que sazonar las ofrendas dirigidas a Dios. Y en 2ºCrónicas (13, 5) se menciona la “Alianza de sal o indestructible” de Dios con David. El cristiano participa por el Bautismo de una Alianza duradera e incorruptible con Dios. Si por la humedad la sal se corrompe se la tira y la gente la pisa. Eso pasa sobre todo con las personas consagradas cuando consta que se han corrompido.

El cristiano tiene que ser LUZ, porque lleva el Evangelio por dentro. Y es el Evangelio que trae luz para el mundo. La luz de por sí vence las tinieblas. La tarea que tenemos los bautizados es vigilar no encerrarla para que ella pueda iluminar a todos.

Hoy recordamos al Venerable Mateo Talbot, Obrero irlandés, nació 1856 en Dublín, en su adolescencia y juventud gastó cada mes todo lo que le pagaron por su trabajo en el alcohol por falta de voluntad fuerte. Pasado los días de su borrachera se llenó cada vez de vergüenza ante Dios y sus padres y se portó como buen hijo. Sabía mantener su fe en Jesucristo por la Eucaristía diaria y el rezo del Santo Rosario. A sus 24 años se convirtió por la gracia de Dios. Vivió una vida muy austera y de penitencia. Bajo su camisa llevaba una cadena y se contentó con poca comida. Murió el 7 de junio de 1925.

Meditemos los misterios de nuestra fe en el Santo Rosario regalando a la VIRGEN MARÍA, un ramo de rosas y pidiendo la UNIDAD de los CRISTIANOS, la conversión de nosotros, de todos los pecadores y de Rusia; oremos por Ucrania, que sigue sufriendo esta agresión brutal del país vecino; que termine la otra guerra silenciosa contra los inocentes en el aborto; que acabe la pandemia, todas las enfermedades corporales y espirituales, y todo mal. El Papa Francisco nos pide orar al Espíritu Santo por el proceso del SÍNODO que nos conduzca a la unidad en Cristo y que no nos desviemos del camino de la verdad y la justicia; y que en este nuevo mes de junio oremos por las familias cristianas de todo el mundo, para que, con gestos concretos, vivan la gratitud del amor y la santidad en la vida cotidiana. El Evangelio es alegría. ¡Anúncialo! La Bendición de Dios, del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, les acompañe hoy y siempre. Sagrado Corazón de Jesús, en ti confío.


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