Celebramos la natividad de la Santísima Virgen María y proclamamos el evangelio según San Mateo 1, 18-23.
Prensa CEB 08.09.2022.- Jueves 8 de septiembre de 2022 de la semana 23 del año litúrgico, celebramos la natividad de la Santísima Virgen María y proclamamos el evangelio según San Mateo 1, 18-23 con el monseñor Adolfo Bittschi, obispo Auxiliar de El Alto y obispo responsable de Misiones de la CEB.
Queridos hermanos en Cristo, hoy celebramos con mucha alegría el nacimiento de la Santísima Virgen María y le pedimos que interceda por nosotros ante Jesucristo, nuestro Señor, y que haya paz en el mundo, en Bolivia, en nuestras familias y en nuestros corazones.
Solamente tres nacimientos celebra la Iglesia: de Jesucristo, de San Juan Bautista y de la Virgen María. La natividad de la Santísima Virgen María no se relata en los evangelios, sino que es parte de la tradición, lo celebramos por ser la madre de Dios y la madre de la Iglesia. Ella es descendiente de Abraham, nuestro padre en la fe, nacido de la tribu de Judá, de la familia real de David, igual que su hijo Jesús.
El nacimiento de la Santísima madre de Dios ha anunciado la alegría al mundo entero, pues de ella nació el sol de justicia: Cristo nuestro Dios. Él fue quien destruyendo la maldición nos aportó la bendición y aniquilando la muerte nos ha otorgado la vida eterna, así canta la antífona de las laudes.
Meditemos la belleza y grandeza de la Virgen María, Dios ha querido la colaboración de María Virgen para sanar el pecado de Eva, la primera mujer virgen. Por pura gracia y por los méritos de Jesucristo la había protegido del pecado original porque de ella el hijo de Dios tenía que tomar carne y sangre, nacer como todo hombre.
La elección de María antes de llegar al mundo como la persona humana supereminente encima de todas sería más que suficiente para celebrar su nacimiento; sin embargo, la Virgen María no fue creada para ser la punta de todos los santos, sino por su papel eminente en la historia de la salvación, por ser madre de Dios hijo.
El nacimiento de la Virgen María no es un asunto personal, sino que tiene una importancia universal, ella es el alba de la redención. Santa Isabel, inspirada por el Espíritu Santo, la saludó con: “Bendita tú entre todas las mujeres”.
El evangelio de hoy proclama el nacimiento de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abraham e hijo de la Virgen María por obra del Espíritu Santo. El nombre de Jesús significa el salvará al pueblo de sus pecados. Él es el hombre y a la vez el Dios con nosotros.
La fiesta de la natividad de María la celebramos en el mes de la Biblia, este año con el lema ‘El verbo de Dios se hizo carne y plantó su tienda entre nosotros’. El lema testigos de la palabra enviados al mundo nos invita a darnos tiempo para leer y meditar sobre el evangelio y anunciarlo para ser transformados como María.
Virgen de Guadalupe
En Sucre festejamos a María como nuestra patrona bajo la advocación de la Virgen de Guadalupe, esta advocación viene de Extremadura, España, donde hay un convento de religiosos Jerónimos del siglo XIV.
A fines del año 1598 se toma la decisión de mandar frailes para propagar la devoción de su patrona y recoger limosnas para solventar los gastos de los hospitales, donde se atendía gratuitamente a los pobres. Uno de los enviados fue fray Diego de Ocaña.
El 10 de enero de 1599 parte de Extremadura para embarcarse y después de casi dos meses de viaje por mar llegan a Puerto Rico, en mayo llegan a Panamá y tienen que cruzar en medio de un clima infernal donde muchos murieron.
El 3 de agosto parten a Perú y los primeros días de septiembre llegan a Paita, donde fueron alojados en el convento La Merced. Después de un corto tiempo muere Fray Martín de Posada y fray Diego sigue solo su camino.
El 23 de octubre de 1599, llega a la ciudad de los reyes, hoy Lima, ante el arzobispo Toribio de Mogrovejo, a quien presenta las cédulas pontificias y reales y consigue el permiso para la conformación de las indicadas cofradías. Mientras se conformaban estos, pinta para ellos una imagen de la Virgen de Guadalupe de Extremadura que se venera hoy en la iglesia de Santa Teresita.
El 18 de julio del año 1600 ingresa a la Villa Imperial y se alojó en el convento de Santo Domingo, donde una pareja lo atiende en su delicado estado de salud y lo revive. Recuperado se traslada al convento de San Francisco, desde donde manda las credenciales al obispo de La Plata con el fin de obtener los permisos para las cofradías, mientras pinta otra imagen de Guadalupe que se encuentra en el convento de Santa Mónica.
El obispo don Alonzo Ramírez de Vergara, oriundo de Extremadura, le invita a pintar una imagen similar para su ciudad. Ocaña llega el 10 de octubre de 1601 a La Plata.
Al día siguiente se celebra la santa misa a las nueve de la mañana, cuando llega un temblor que parecía que se caía la iglesia, por lo que la gente corría asustada hacia las puertas.
Fray Diego pudo exclamar: “Virgen de Guadalupe, favorecednos”, momento en que el piso dejó de temblar, este fue uno de los primeros milagros de la Virgen en Sucre.
De esta manera la gente empezó a tener devoción a la Virgen de Guadalupe.
En diciembre de 1601, la imagen estaba terminada, pero era necesario adornarla con perlar y piedras preciosas. El pueblo fue muy generoso y donó piedras preciosas a la madre de Dios, también el obispo Alonzo Ramírez de Vergara aporta su pectoral de siete esmeraldas. La entronización fue el domingo después de la epifanía, en enero de 1602.
El Papa invita a orar para la abolición de la pena de muerte
Este mes de septiembre, el Papa invita a orar para que la pena de muerte, que atenta a la inviolabilidad y dignidad de las personas, sea abolida de todas las leyes del mundo. Nos unimos al pedido con el rezo del santo rosario. También pedimos la conversión de nosotros. Oremos por Ucrania, Nicaragua, Siria, Bolivia y donde hay conflictos violentos. Que acabe la pandemia y tanto las enfermedades corporales, espirituales y todo mal.
El evangelio es alegría, anúncialo. Que Dios los bendiga en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén

