Noticias MisionerasEvangelio del día

Mons. Bittschi: “Inicia la misión redentora de Jesús en favor de la humanidad”

Prensa CEB 8.01.23. “La fiesta del bautismo del Señor completa la epifanía del Señor, Jesús es manifestado como el Hijo amado por el Padre, amado por predilección”, expresó Mons. Adolfo Bittschi, obispo auxiliar de la arquidiócesis de Sucre y Director Nacional a.i. de las Obras Misionales Pontificias de Bolivia en la Solemnidad del Bautismo del Señor.

“El evangelio presenta el profundo significado del bautismo de Jesús, el contenido de su misión, la Santísima Trinidad se revela Padre, Hijo y Espíritu Santo, el Padre declara a Jesús, el Hijo predilecto que cumple plena justicia, es decir Jesús el único inocente sufrirá por los pecadores para hacerlos justificados y santos delante de Dios”, Mons. dijo que con el bautismo, la “inmersión” simboliza la pasión y la muerte, y la “emersión” la resurrección y la vida, pues en su bautismo, el Señor concedió tres gracias en la restauración en la relación con Dios.

La primera: “Por la desobediencia de Adán y Eva se cerró el cielo y ahora por la obediencia de Jesús se abrió el cielo tan clamado por el profeta Isaías, es indicio que hay una nueva amistad de Dios con los hombres”.

Segundo: “Juan vio que el espíritu de Dios bajaba como una paloma, descendía sobre Jesús, y se posaba sobre Él, así se cumple lo anunciado por el profeta Isaías”.

Tercero: “Se oye una voz de los cielos, este es mi Hijo amado en quien me complazco, estas palabras se referían al siervo de Dios que con sus sufrimientos ejerce la redención”.

Mons. Bittschi manifestó que en la fiesta del bautismo del Señor se revela a Jesús como el salvador de todo el universo, y es un momento muy expresivo de nuestra fe como cristianos: “Una excelente oportunidad para recordar nuestro bautismo, ¿se acuerdan de la fecha?, Mons. Jesús Pérez y el Papa Francisco insisten en festejar este día, por ser el día más importante en la vida de todo cristiano, en el bautismo nos decía Dios lo mismo que decía Dios a su Hijo, tú eres mi hijo amado en quien me complazco; entonces ¿qué respondemos a tanto amor?”.

Al finalizar la homilía el obispo pidió al Espíritu Santo el don de percibir el amor de Dios que nos tiene y que cuenta con nosotros como sus bautizados discípulos misioneros, para hacerlo conocer como el Hijo de Dios y el único salvador.  

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *