“El Domund en el Vicariato Ñuflo de Chávez fue celebrado en las distintas parroquias con mucho entusiasmo de quienes tienen el corazón ardiendo de amor por el Señor y por la misión y los pies en camino para darlo a conocer a los demás”. Fue el mensaje de monseñor Antonio Reimann, obispo del vicariato Apostólico de Ñuflo de Chávez.
Una fiesta misionera la que se vivió en esta tierra de misión y así lo comparte la Hermana Vilma Cotrim, directora de OMP en el Vicariato: “¿Quiénes son los misioneros? Niños y jóvenes, sanos y enfermos, religiosos y religiosas, sacerdotes y obispos, Pueblo de Dios, personas quienes un día hemos recibido un signo imborrable del Amor de Dios en el bautismo”.
“Pero no nos quedamos ahí, sino con la fuerza del Espíritu Santo, seguimos llenándonos con la luz de la Palabra de Dios, con el calor del Pan Partido en la Eucaristía, con la caridad del amor fraterno, con la belleza y la suave brisa de Perdón”.
“Pero no nos quedamos ahí, sino con los corazones ardientes, y los pies en el camino, seguimos compartiendo con alegría lo que hemos recibido gratis. Felicidades y abrazo fraterno para los misioneros y las misioneras del Vicariato y del mundo entero. Tomados de la mano de Jesús y de María, misioneros toda la vida”.