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Diócesis de Tarija: 100 Años de vida y misión

Con alegría, gratitud y esperanza, iniciamos un año jubilar por el centenario de la Diócesis de Tarija. ¿Qué significa para nosotros como Diócesis celebrar 100 años? Por un lado sentimos la necesidad y responsabilidad de mirar nuestra historia, todo lo que ha significado más de 400 años de evangelización en estas tierras bendecidas por Dios a un inicio evangelizada por órdenes religiosas: como los Padres Dominicos, Franciscanos, Agustinos, Juandedianos y Jesuitas, consolidando así una tierra de misión y evangelización, contar todas las obras realizadas por estos grandes misioneros nos tomaría más que un artículo el poder redactarlo, pero sí que podemos destacar que gracias a esa labor realizada, se fueron estableciendo sólidas bases para ir consolidando lo que un día seria la Diócesis de Tarija, nuestra Iglesia Local. Mirar nuestra historia nos permite acentuar con madurez lo que hoy somos como Iglesia diocesana, revitalizar nuestro compromiso bautismal e impulsarnos, para continuar la obra evangelizadora, encomendada por nuestro Señor Jesucristo.

Cumplir los 100 años como Diócesis, significa celebrarlo como pueblo santo de Dios, dando gracias a Dios por todas las gracias derramadas en este lugar. Ciertamente la celebración, va de la mano de un compromiso serio y responsable de continuar con la tarea evangelizadora, más en este tiempo que se presentan desafíos grandes en la comunidad; de romper muros que no permiten el anuncio alegre del evangelio, muros que cuestionan nuestra fe, muros que tienen como bases ideologías y pensamientos que solo responden a intereses particulares, muros de egoísmo e individualismo que no permiten vivir en comunidad nuestra fe.

La Iglesia es misionera por naturaleza y estamos llamados a la evangelización, porque, Jesús murió y Resucito por nosotros para que tengamos una nueva vida,“porque el amor de Cristo nos apremia al pensar que, si uno murió por todos, todos por tanto murieron. Y murió por todos, para que ya no vivan para si los que viven, sino para aquel que murió y resucito por ellos” (2Cor 5, 14-15). El mayor don que Dios nos concede como Iglesia es ser instrumento suyo para ganar almas para Él.

Es por eso que como Diócesis nos preparamos para vivir una gran misión en septiembre y octubre del año 2024; nos preparamos como Iglesia local para revitalizar el compromiso de todo fiel bautizado, de anunciar el evangelio hasta las periferias físicas y existenciales de nuestra Diócesis. No será una tarea fácil, decía también nuestro obispo, Mons. Jorge Saldias al iniciar el año jubilar por el centenario “pedimos la ayuda y el auxilio del Espíritu Santo, que Él sea el protagonista de todo este caminar misionero”.

Que importante es volver a anunciar la alegría de creer en el Señor, en el Señor resucitado, vivo, presente en todas las etapas y momento de nuestra vida, que no es ajeno al dolor o la tristeza que ocasiona el mundo. San Pablo decía “pues todo el que invoque el nombre del Señor se salvara. Pero ¿Cómo invocará a aquel en quien no han creído? ¿Cómo creerán en aquel a quien no han oído? ¿Cómo oirán sin que se les predique? Y ¿Cómo predicarán si no son enviados? Como dice la escritura: ¡cuan hermosos son los pies de los que anuncian el bien! (Rm 10,13-15)”, como Diócesis queremos seguir esos pasos.

En este caminar hacia el centenario tenemos clara la imagen maternal de nuestra Madre la Virgen María, o como le decimos aquí en Tarija la “Mamita de Chaguaya” y pedimos su intercesión, “ella es la Madre de la Iglesia evangelizadora y sin ella no terminamos de comprender el espíritu de la nueva evangelización” (EG 28).

Organizados desde nuestro santuario, su imagen recorrerá toda la Diócesis en los meses de mayo, junio y julio por todas las parroquias, capillas, colegios, instituciones públicas, hospitales, hogares de asistencia social, recordándonos el gran amor que tiene por su hijos; creemos que no es propaganda su visita, porque cuando nos enteramos que viene nuestra Mamita de Chaguaya, sus hijos acudimos a su encuentro; y dicha visita culminará con una gran celebración acudiendo nosotros a su santuario el día 14 de agosto del 2024 y presenciar el Rito de la coronación de nuestra Madre como reina de nuestra Diócesis, Estrella de la nueva Evangelización (EG 287).

Es una alegría para todo fiel católico en estas tierras celebrar un centenario de vida y misión, hay muchos desafíos y miramos con responsabilidad los tiempos que nos tocaron vivir, pero vemos con mucha esperanza que es posible seguir anunciando el mensaje del Evangelio que no es algo caduco o sacado de moda, es una Palabra viva que transforma e ilumina nuestras vidas.

Vivir nuestra fe en la Diócesis es reconocer la profunda riqueza de tradiciones y costumbres que marcan el calendario de vida de todo tarijeño, las fiestas patronales de cada lugar en Tarija se encargan de motivar a todo fiel a seguir firme con su fe; hay mucho por trabajar en torno a estas fiestas, pero con la ayuda e intersección de San Bernardo y San Roque podemos seguir dando pasos fundamentales en la evangelización.

Nuestro objetivo: “Agradecer y celebrar el centenario de nuestra Diócesis con gozo y esperanza para revitalizar la fe en Cristo: Camino, Verdad y Vida” (Jn 14, 6), nos ilumina para que todas Parroquias, movimientos o pastorales especificas se animen a ponerse en modo centenario y desde un llamado de comunión con nuestra Iglesia universal, vivamos juntos la alegría de esta gran celebración.

EG Exhortación Apostólica del Papa Francisco “Evangelii Gaudium”

Pbro. Ronald Flores Almazán

Vicario Pastoral Diócesis de Tarija

Revista Bolivia Misionera N°29

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