Evangelio del día: «Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo»
18 de abril 2024, jueves de la 3ª semana de PASCUA, proclamamos el Evangelio según San Juan 6, 44 -51. Gloria a ti, Señor. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
YO SOY EL PAN DE VIVO QUE HA BAJADO DEL CIELO
18 de abril 2024, jueves de la 3ª semana de PASCUA, proclamamos el Evangelio según San Juan 6, 44 -51. Gloria a ti, Señor. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Queridos hermanos en Cristo: Paz a ustedes.
La antigua Pascua había dado a conocer al pueblo hebreo la fuerza de su Dios, capaz de liberar su pueblo de la esclavitud en Egipto. La Pascua de Cristo nos “ha liberado de las tinieblas del error”, del dominio de satanás y de la muerte. Esta obra inaudita de SALVACIÓN se hace presente para nosotros en el Bautismo y en cada celebración de la Eucaristía. En el Evangelio de hoy Jesús avanza con la Revelación cuando afirma que el “pan” que Él dará es SU PROPIA CARNE en sacrifico “para la vida del mundo”. Dice también: “Nadie puede venir a mí si no lo atrae el Padre, que me envió, y YO lo resucitaré en el último día”. Esto es el llamado para nosotros, los discípulos misioneros, a orar, sacrificar y apoyar la misión materialmente, es decir, colaborar para que Dios Padre toque los corazones de las personas alejadas de Él para abrirse al mensaje del Evangelio de su Amor Misericordioso que Jesús vino hacerlo conocer de palabra y con el testimonio de su vida.
El Hijo de Dios se hace hombre y no se conforma solo con vivir entre nosotros, se hace “PAN” para poder entrar en nosotros y transformarnos desde adentro en personas de fe que creen que Él es del Cielo y nos quiere llevar al Cielo. Al recibir el CUERPO y la SANGRE de CRISTO RESUCITADO en la comunión, Dios nos hace partícipes de su divinidad. ¡Que nuestra vida sea manifestación y testimonio de la realidad de ser hijos de Dios! El Pan Vivo del Cielo que Jesús da ya no es el maná (Éxodo 16), sino su Palabra, la Palabra del Padre, para que el ser humano viva de ella. La comida del Pan de Vida tiene lugar en la celebración de la Eucaristía (1ª Corintios 11, 23-25). De este modo Jesús sustituye las fiestas religiosas judías y los dones del Antiguo Testamento.
Hoy recordamos a San Galdino, Arzobispo de Milán. En 1162 fue testigo de la destrucción de Milán por Federico I, Barbirroja, y se puso del lado de Alejandro III contra el antipapa Víctor VI. Trabajó para reconstruir Milán física y espiritualmente. Fue al Cielo en el año 1176.
Pidamos al Espíritu Santo que nos ilumine y fortalezca a vivir cada vez mejor nuestro BAUTISMO. Así nos asemejamos a Cristo Muerto y RESUCITADO y seremos sus discípulos misioneros. Con el Papa rezamos este mes para que la dignidad y la riqueza de las mujeres sean reconocidas en todas las culturas, y para que cese la discriminación que sufren en diversas partes del mundo. Pidamos la CONVERSIÓN de todos los pecadores y de Rusia, como pidió Nuestra Madre, la Virgen María, en sus apariciones en Lourdes y Fátima. El Papa, con su ejemplo, nos invita a confesar para saborear la infinita Misericordia de Dios y conseguir las indulgencias.
Oremos por los afectados de la guerra en Ucrania, Gaza y donde hay conflictos sangrientos; por la paz y la libertad religiosa en todo el mundo; por Bolivia pedimos justicia y democracia. Oremos para que acabe el feminicidio más grande, el aborto; los avasallamientos y toda clase de violencia y corrupción; las enfermedades corporales y espirituales, y todo mal. El Evangelio es alegría. ¡Anúncialo! Y la Bendición de Dios: Padre, Hijo y Espíritu Santo descienda sobre ustedes y sus familias.
Mons. Adolfo Bittschi
Obispo Auxiliar de Sucre
Director Nacional de OMP Bolivia

