Una Familia Misionera en La Paz: Su vocación misionera es su más grande alegría
Hoy en memorias del V Congreso Americano Misionero, y a propósito de la celebración del día del a familia en Bolivia, recordamos el testimonio de una familia misionera en la Arquidiócesis de La Paz, es una familia dedicada a la evangelización que hoy continúa colaborando en la Parroquia Divino Maestro de la zona de Alto Obrajes en La Paz.
El Documento conclusivo del VCAM señala que la familia es protagonista de la Evangelización: “Al igual que el discípulo está llamado a «corporalizar» a su Señor, las familias y comunidades a «encarnar» la Iglesia con sus dones, carismas y servicio. Su vocación es ser Iglesias domésticas. De este modo, familias y comunidades en quienes toda la Iglesia está presente, tienen la misión de irradiar el Rostro resucitado de su Cabeza, Jesucristo, y ponerse al servicio del mundo como sacramento de comunión y vida para todos”, sostiene el documento producto de la reflexión que se hizo en el Congreso.
De igual forma dentro de las propuestas de conversión misionera en la Iglesia Americana el documento cita a: “La evangelización de la familia como clave cristiana de la transformación social y cultural” que en numeral 97 manifiesta: “Trabajar en un diseño específico de atención a la institución de la familia y a los problemas familiares desde la Iglesia. A imagen de la familia trinitaria y de la familia de Nazaret las familias cristianas deben ser comunidades domésticas de vida y de amor auténticamente cristiano. Para ello es preciso trabajar en el campo educativo y catequético en la formación de los jóvenes para que experimenten la vivencia madura del amor como entrega total al otro. Es necesario trabajar sistemáticamente en la atención eclesial desde las parroquias a los problemas de las parejas, antes, en y después del matrimonio. Es urgente consolidar el respeto a la dignidad de la persona en el marco familiar para que ningún miembro de la familia sea maltratado, particularmente las mujeres y los niños. Es también urgente educar en el respeto a la vida como un don de Dios desde el primer momento de la concepción hasta la muerte natural. Es apremiante asimismo educar a los jóvenes desde las familias y desde las parroquias en el sentido y en el valor cristiano de la sexualidad”.
Uno de los talleres que se llevó a cabo en el Congreso fue dedicado a la familia, donde se subrayó a la familia evangelizada y evangelizadora; Aldo Fanego y Carmen Benitez recordaron el llamado del Papa que enfatiza que la familia sea portadora de la Buena Noticia a otras familias, considerando que la familia es núcleo fundamental de la sociedad.
Consideraron en aquel año que la familia está en crisis, “entonces hay una urgencia, no podemos posponer más el trabajo hacia las familias porque hay muchas familias que están sufriendo y la Iglesia debe dar una respuesta a ello”, manifestaron, hoy en Bolivia y el mundo la Iglesia sigue trabajando por cultivar la unión de las familias.

