Padre Fidel Villca: «La Doctrina Social de la Iglesia, y la Misión»
En un mundo lleno de desafíos y oportunidades la Iglesia nos llama a algo más profundo una misión, una misión que no solo transforma nuestras vidas sino también el corazón de toda la humanidad. La Doctrina Social de la Iglesia es una guía que nos ayuda a ver las necesidades de la humanidad y nos invita a actuar, nos enseña que la fe no solo se vive en lo espiritual, sino también en lo social y material.
Padre Fidel Villca, director de Obras Misionales Pontificias – Misiones de la Diócesis de El Alto comparte que desde nuestras familias podemos ser misioneros promoviendo el bienestar de nuestra comunidad y el cuidado del planeta; en un mundo lleno de tecnología debemos usar estas herramientas de manera responsable como dijo San Juan Pablo II “la evangelización moderna pasa por la comunicación”, la tecnología es un regalo pero depende de nosotros darle buen uso y hacer de ella un medio para compartir el mensaje del Evangelio
Este es un llamado a la acción para ser discípulos misioneros y llevar el mensaje de Cristo a todos los rincones y por todos los medios.
A continuación la reflexión de Padre Fidel Villca reflejada en la Cartilla de Animación del DOMUND
«La Doctrina Social de la Iglesia, y la Misión»
En el camino de la salvación de cada persona, la iglesia se preocupa por toda la familia humana y sus necesidades, incluso en el ámbito material y social. “La Iglesia (…) tiene una misión de verdad que cumplir en todo tiempo y circunstancia en favor de una sociedad a medida del hombre, de su dignidad y de su vocación (Caritas in veritate, n. 9). Hoy nos invita a una profunda reflexión haciendo eco del itinerario sinodal con el lema “comunión, participación y misión” que el Papa Francisco propone, “una Iglesia en salida” “Salgan a los cruces de los caminos e inviten a todos los que encuentren” (Mc 22, 1-14). La Iglesia en Bolivia, luego de su
congreso realizado en la Ciudad de Oruro, resalta entre los ejes teológicos, la participación de las comunidades pastorales, promoviendo la transversalidad de la misión, haciendo presente la figura de Cristo como raíz de nuestra misión, llevando el lema “CON LA FUERZA DEL ESPIRITU, TESTIGOS DE CRISTO” ante los
reiterados desafíos de nuestra realidad, requiere una reflexión profunda; social, política y económica, que cada vez se torna demasiado esperanzadora. Nuestra realidad nos exige formarnos y comprometernos a promover desde nuestras familias el testimonio misionero de solidaridad y oración, no descuidando
la motivación constante de cuidar nuestra casa común, llamado que hace el Papa Francisco en el documento “LAUDATO SI” así cada uno de nosotros “cuida, protege y hace un buen uso de los recursos de la madre tierra” (160).
Otro llamado urgente es la correspondencia con el uso de las tecnologías, dándole buen uso, nuestro Santo padre el Papa Juan Pablo II decía “En un mundo rico de potencialidad comunicativa como el nuestro los desafíos para la nueva evangelización son múltiples, primer areópago de los tiempos modernos es el mundo de la comunicación, capaz de unificar a la humanidad”.
(Redemptoris misio 3, 2005), sin descuidar los peligros y riesgos que puede atentar a la familia, en su comunión y participación. Nuestro reto en la misión, lo menciona el Papa Francisco es: “ir hacia toda la humanidad para invitarlos al encuentro y la comunión con Dios” de manera ¡INCANSABLE¡, es necesario hoy involucrar a todos en la misión (Lc 10,3) al igual que la primeras comunidades “Dios quiere que todos se salven y lleven el conocimiento de la verdad” (1 tim 2,4) en él se concreta nuestra misión en “conocer la verdad” y la doctrina social de la Iglesia nos invita a reflexionar, meditar y actuar, siendo solícitos a escuchar a nuestro pueblo y saber hacer práctica de lo que la Iglesia exige por medio de su magisterio. La misión universal requiere de todos para “ponernos el traje nupcial” y llegar a ser partícipes de nuestras eucaristías gozosos y felices de haber cumplido nuestra misión, para ello reconocemos la falta de un compromiso más personal y comunitario en este gran barco de Dios y no sentir miedo de las olas que atentan nuestro compromiso de ser verdaderos discípulos misioneros por el Reino de Dios.
Pbro. Fidel Villca
Sacerdote diocesano
Director Diocesano de OMP – Misiones
Diócesis de El Alto

