“El Dios de la vida” era el programa de la vida y misión del Cardenal Julio
Bolivia Misionera 10.12.18. En la eucaristía de este domingo desde la Catedral San Lorenzo Mártir de la Arquidiócesis de Santa Cruz, Mons. Sergio Gualberti, recordó la vida y misión del Cardenal Julio Terrazas que partió a la casa del Padre hace tres años atrás, hoy la población cruceña y boliviana lo recuerda como el “Servidor de todos”, anunciando y testimoniando la Buena Noticia de Jesucristo.
A continuación parte de la Homilía de Mons. Gualberti:
Cardenal Terrazas proclamaba el evangelio de la vida y los valores humanos y cristianos
Al mirar la figura de Juan el Bautista, me es espontáneo esta mañana pensar en un profeta que hemos conocido y que ha marcado la vida de nuestra Iglesia y país: nuestro querido Cardenal Julio Terrazas, del que celebramos hoy el tercer aniversario de su partida a la casa del Padre. Nuestro pastor por tantos años que, con su testimonio y su voz cálida y cautivante proclamaba el Evangelio de la vida y los valores humanos y cristianos.
La expresión de Cardenal Julio “El Dios de la vida” era el programa de su vida y mision
El profeta valiente que, con clarividencia y fuerza, denunciaba los atentados a la vida, las injusticias sociales, el uso a la violencia y los ataques a la democracia y a la convivencia pacífica. Él no se cansaba de defender a los últimos y descartados de la sociedad, porque en esos rostros sufridos y pisoteados está pisoteada la imagen y el rostro de Dios. Su expresión preferida “el Dios de la vida”, no era un eslogan vacío, sino el programa de su vida y misión que llevó con fidelidad y coherencia durante todo su ministerio de Pastor.
Cardenal Julio “Servidor de Todos” nunca buscó poder o prestigio
El compromiso del Cardenal Julio por la vida, la justicia y la democracia no nacía de un afán de poder o de prestigio, sino del deseo de ser “Servidor del Evangelio” y por tanto “Servidor de todos”, anunciando y testimoniando la Buena Noticia de Jesucristo, muerto y Resucitado, el Señor de la historia. En esta misión, nada ni nadie lo hizo vacilar o callar, tampoco las incomprensiones y los ataques de parte de los poderes de turno y de grupos de intereses.
Agradezcamos la memoria viva de Cardenal Terrazas
Muchos de los que estamos acá esta mañana en la Catedral lo hemos escuchado y seguido todos los domingos durante años y de la misma manera tantos otros hermanos a través de los medios de comunicación. Hagamos memoria viva y agradecida de sus palabras y testimonio que son más actuales que nunca en estos días de incertidumbre y de tensiones por el futuro incierto que se abre para la democracia en nuestro país.

