Que la Cuaresma sea camino de conversión para hacernos verdaderos discípulos de Jesús
Bolivia Misionera 11.02.19. Mons. Eugenio Scarpellini, Obispo de la Diócesis de El Alto al celebrar la eucaristía de este domingo primero de Cuaresma desde la Basílica Menor de San Francisco encomendó a vivir una cuaresma de ayuno, de escucha de la Palabra de Dios y sobre todo de Oración constante.
“El discípulo misionero saca el mal de su vida y de la vida de los demás cuando se compromete para el bien de sus hermanos, por la justicia y la verdadera liberación humana y espiritual”.
“El discípulo misionero se reviste de las armaduras de la vigilancia y la fortaleza, para vencer las tentaciones y salir victoriosos en la prueba”.
“El discípulo misionero vive el ayuno del desierto al igual que Jesús: es el ayuno corporal, pero, de manera especial, es el ayuno espiritual que permite acoger su invitación: “Quien quiere seguirme, que renuncie a sí mismo” (Lc 9,23)
El Obispo alentó a que la Cuaresma de este año sea camino de conversión para hacernos verdaderos discípulos de Jesús: recorriendo con Él el camino de las bienaventuranzas, meditando la voluntad del Padre, eligiendo y amando con Él a los últimos y a los pobres, sirviéndole a Él en quien tiene hambre o sed, en quien está cansado o solo, en quien está postrado en el dolor y en la prueba, en quien espera justicia y amor.
Y Todo eso con la fuerza de la oración y la plenitud de la Eucaristía.

