Mons. Fernando Bascopé Clausura la Misión Mariana, en la Arquidiócesis de La Paz
Bolivia Misionera 11.10.19.// Mons. Fernando Bascopé, Obispo Castrense de Bolivia, realiza el saludo respectivo a todas las autoridades presentes en la misa de clausura de la “Misión Mariana” que se ha ido realizando durante todo el año, en las distintas jurisdicciones de nuestro país, con la catequesis “La Educación de los hijos al estilo de María en la Fe”. El amor inquebrantable que rinden a la Virgen María, todo el Obispado Castrense, es digno de admirar. Más allá del trabajo que realizan en sus distintas unidades, su amor y respeto por la Madre de Dios, será siempre un servicio que les llena de gratitud y esperanza en sus familias.
A continuación compartimos la Homilía de Clausura:
Queridos hermanos en el Señor: Saludo muy cordialmente al Cardenal su Eminencia. Toribio Ticona y a su Excelencia Mons. Ángelo Accatino representante del Santo Padre Francisco aquí en Bolivia. Mons. Edmundo Abastoflor, Arzobispo de La Paz y al nuevo Obispo de Tarija Mons. Jorge Saldías.
General del Ejército William Carlos Calimán. Comandante en Jefe de las FFAA. Almirante Flavio Gustavo Arce, Jefe Estado Mayor General de las Fuerzas del Estado. Al General de la Fuerza Aérea Jorge Gilmer Fernández, Inspector General de las Fuerzas Armadas del Estado, al General del Ejército Jorge Pastor Mendieta Ferrufino, al Almirante Palmiro Gonzalo J.R Comandante General de la Armada Boliviana. Al Coronel Frank Quintado Magnifico Rector de Unipol que representa a toda la policía boliviana, Señores Oficiales Generales, Almirantes, Oficiales Superiores, miembros del Estado Mayor General del Comando en Jefe y de los Comandos de la Fuerzas. Señores superiores, subalternos, señores Sub-oficiales del Comando en Jefe de las Fuerzas Armadas. Señores Suboficiales, sargentos personal civil y de apoyo.
Y a las distinguidas señoras esposas y verdaderamente les agradezco de corazón por el cariño, la ternura y los hermosos detalles que han tenido para con la Virgen María Nuestra Señora del Carmen, Nuestra Señora de Copacabana, que el Señor les premie esta delicadeza femenina para con la Madre del Señor.
Todos recuerdan que hemos comenzado el Mes Mariano con el niño de Jesús y ahora terminamos con el joven Jesús que crecía en estatura delante de los hombres y en gracia para Dios. La ambientación del Evangelio es Jerusalén. La ciudad se encuentra situada en los montes de Judea entre el mar mediterráneo y la ribera norte del mar muerto, está a una altura de 750 metros y específicamente la escena se realiza en el Templo. Primero suben a Jerusalén, la Torá prescribía que todo Israelita debía presentarse en el templo por las tres grandes fiestas durante el año.
La Pascua, la fiesta de las semanas y la fiesta de las tiendas, para los niños la obligación estaba en rigor partir de los 13 años, pero también se aplicaba al mismo tiempo antes de esta edad, como Jesús que tiene 12 años, para esto podría servir de peregrinación a los 12 años que tiene el Señor. Pero esto tiene una significación especial. Subir, el Evangelio dice subieron a Jerusalén, esto parece a primera vista natural, por eso recordaba la altura de Jerusalén de 750 metros, pero no es simplemente una subida geográfica, sino que es una subida espiritual, como hemos cantado en el salmo 121 “Qué alegría cuando me dijeron vamos a la casa del Señor” allá suben las tribus el Señor, subir para María y José con el joven Adolescente es subir y ascender hacia Dios. ¿Qué es lo que hace Jesús en el templo? ocuparse de su padre. La respuesta de Jesús a la pregunta de su madre es impresionante ¿pero cómo, por qué me han buscado, no sabían que yo debo estar en la casa de mi padre? Jesús dice: estoy precisamente donde esta mi lugar con mi Padre Dios, en su casa, en esta respuesta Jesús es propiamente exacto, yo estoy en mi padre Dios a Èl pertenezco y con Él estoy, esta repuesta tiene este aspecto que habla de un deber que tiene que realizar, el hijo debe estar con el Padre, se usa una palabra griega (DI) “debo estar”, no es una simple obligación, sino que establece una relación con la voluntad de su Padre.
Por eso los doctores estaban admirados, así reaccionan los doctores de la Ley, “todos los que lo oían quedaban estupefactos” dice el versículo 47. Por qué Jesús siendo adolescente le hizo descubrir a los doctores, no solamente en la ley, sino el autor de la ley que es Dios. Los doctores se quedaron simplemente con la letra, Jesús el adolescente penetra aún más, va a las cosas de su Padre, al autor de Sagrada Escritura, está en el templo como en su casa y entra en relación de amor filial con Dios, éste es el motivo de admiración de los doctores del templo, Jesús el adolescente saborea la sabiduría del amor de su Padre como dice la escritura: “tu palabra Señor es más dulce qué la miel” lo dice el profeta Ezequiel, por eso estaban admirados, porque Jesús explicaba como dice la escritura «yo les hablo lo que he oído de mi Padre», por eso estaban admirados por que Jesús se sentía en su casa, en el templo.
Termino esta sencilla reflexión que nos ha recordado este subir, ocuparse de su Padre y descubrir delante de los doctores de la ley que es el autor de la Sagrada Escritura. Queridos hermanos en Cristo, hoy clausuramos esta misión Mariana en las Fuerzas Armadas y la Policía Boliviana, este recorrido mariano, nuestra catequesis estaba entorno “al niño Jesús en el templo”. La Virgen María ha recorrido todas las unidades militares y policiales como madre y maestra. Aprendamos de ella a educar a nuestros hijos en la fe, subamos con los jóvenes a la casa del Señor, para que ellos crezcan en sabiduría y en gracia delante de los hombres y delante de Dios. Que este adolescente de Jesús nos estimule a todos nosotros a hacer padres y madres, educadores de nuestros hijos. Amén.

