HomilíasNoticias Misioneras

Nuestra gratitud y oraciones a quienes a ejemplo de Jesús se han puesto al servicio de los demás

Bolivia Misionera 9.04.2020. En el inicio del Triduo Pascual Mons. Giovani Arana, Obispo Auxiliar de la Diócesis de El Alto celebró la Santa Misa rememorando la Cena del Señor en este Jueves Santo en que también recordamos como Jesús instituyó el Sacramento del Orden sacerdotal.

Desde la Basílica Menor de San Francisco en La Paz y en un templo vacío a causa de la cuarentena que vive Bolivia, el Obispo alentó a seguir en conversión, ante las diversas manifestaciones negativas como la indolencia y falta de empatía que surgieron en la humanidad por el Coronavirus; así mismo animó a la población a seguir participando de las eucaristías que se han estado transmitiendo a diario a través de las redes sociales y medios de comunicación: «debemos participar de las Eucaristías…con un corazón bien dispuesto…por un lado sabiendo bien aquello que debo cambiar…y por otro lado disponiéndonos para ese cambio…vemos que como nunca estas semanas hemos tenido una gran cantidad de espacios…claro que en su mayoría virtuales…para participar de misas trasmitidas en vivo…aprovechemos estas iniciativas para ser también transformados…para que este tiempo particular que vivimos…nos haga preocuparnos con mayor interés de los demás…especialmente aquellos que sufren alguna necesidad…personas y familias pobres…personas solas…que el fruto de este Jueves santo sea imitar a Jesús…quien en la máxima expresión de generosidad…se entrega hoy como alimento para todos».

Invitó a reconocerse discípulos de Jesús e imitar aquello que nos enseña, es hacerse servidor de los demás, es ponerse a lavar los pies de los otros. Mons. Giovani resaltó el valeroso servicio de tantas personas que en estos días se han manifestado como testimonio de servicio a los demás: «me ha maravillado la actitud de tantos que estos días han imitado el ejemplo de Jesús y se han puesto al servicio de otros, quiero recordar aquí a tantos médicos, enfermeras a tantos que forman parte del personal sanitario que sin escatimar esfuerzos y pensando solo en el bienestar del otro se han hecho servidores, aún incluso arriesgándose al contagio, aun incluso aleándose de su seres queridos o también recordar a tantos policías militares u otros que con actitud de servicio nos ayudan a protegernos tantos comerciantes que hacen llegar estos días los alimentos a nuestras casas, son de verdad personas que se ponen al servicio de los demás aquellos empleados públicos que limpian las calles, trabajan en los bancos, en los medios de comunicación o tantas otras instituciones de la sociedad civil o de la Iglesia como religiosas y religiosos han entendido también la importancia de hacerse servidores, han llevado a la práctica lo que Jesús nos dice… “hagan lo mismo que Yo hice”…a todos ellos va nuestra gratitud y oraciones».

El Obispo pidió también elevar oraciones en los lugares donde Jesús también se hace presente: «pensemos en los hospitales, en los hogares de ancianos, en casas donde hay gente sola, elevemos por ellos una oración esta noche y dispongámonos espiritualmente a estar presentes en eso lugares, pues ahí también se hace presente Cristo».

Finalmente les dijo a sus hermanos sacerdotes: «queridos hermanos sacerdotes estos días todos hemos quedado impresionados viendo como se creaban en las redes iniciativas de todo tipo, animando rezos del rosario, celebrando eucaristías publicando palabras de esperanza, gracias por eso, porque han sido capaces de acercar a los hogares la presencia de una Iglesia preocupada por bienestar de la gente.

«Encomendémonos a nuestra Madre la Virgen María…ella que acompañó tan de cerca a Jesús en esos momentos de sufrimiento y gloria…para que ella también como Madre nuestra…cercana y sensible a nuestro dolor…nos ayude a que esto días sean realmente los mas santos e de nuestra vida. Amén».

A continuación la Homilía completa:

HOMILÍA

JUEVES SANTO

8 de abril del 2020

  • Buenas noches…un saludo a todos quienes en este momento…nos siguen…desde sus hogares…por los diferentes medios de comunicación…en especial los digitales…hemos comenzado el pasado domingo…con la celebración de Ramos en la Pasión del Señor…la Semana Santa…y hoy jueves…con esta Eucaristía…iniciamos la celebración del Triduo Pascual…son días en los que estamos llamados a vivirlos con intensidad…días en los cuales vamos además ser testigos de los grandes misterios en la vida de Jesús…aquellos que dieron origen a la Iglesia…su pasión…su muerte y su resurrección… 
  • De modo especial este año…debido a la cuarentena nacional que estamos llamados a acatar…por la pandemia del coronavirus que sufre todo el mundo…tocó casi a todos celebrar la Semana Santa en los hogares…queremos como Iglesia…desde donde nos encontremos…sentirnos unidos …sentirnos cercanos…sentirnos parte de esta gran familia…que es la Iglesia…que de verdad queridos hermanos…la situación que estamos viviendo…no cambie el sentido ni la intensidad de nuestras celebraciones…que cada día de este Triduo Pascual lo vivamos desde la fe…confiando en la presencia de Dios…que quiere estar cercano a todos…que quiere nos da la mano…tengamos siempre la certeza que nuestro Dios…no se desentiende de nuestra realidad…no es indiferente a nuestros sufrimientos…sino como hemos escuchado en el evangelio de hoy…Dios nos ama hasta el fin…es decir…eternamente…toca a nosotros dejarnos amar y que confiar en Él.
  • Quisiera invitar a todos a que…si en algún momento nos invadió la duda…la desesperanza…la soledad…o incluso el sin sentido…frente a la situación tan complicada que estamos viviendo…que dejemos de lado todo eso…para que demos paso a la certeza de la fe…y a la esperanza que nos nace de Jesús resucitado… quien venció la muerte…esperanza que no defrauda… queridos hermanos…esto que estamos viviendo pasará…y llegará aquellos días en los que podremos encontrarnos físicamente juntos…y saludarnos…abrazarnos…y alégranos por haber vencido juntos este momento…no estamos solos…esto lo debemos tener siempre presente…recuerdo lo que el Papa Francisco nos dijo algunos días atrás… “Solo podemos salir de esta situación juntos, como humanidad entera”…pero además con la confianza puesta en Dios…Dios también sufre por nuestros sufrimientos…Dios también se apena de las situaciones difíciles que pasamos…por eso el salmista exclama… “¡Qué penosa es para el Señor la muerte de sus amigos!”…y parafraseando al salmista podemos decir nosotros…que penosa es para el Señor la situación que estamos viviendo.
  • Hoy es jueves Santo…hoy la Iglesia se reúne para celebrar la institución de la Eucaristía…la Cena del Señor…es Jesús quien antes de entregar su vida por amor a nosotros…quiere también entregarse como alimento espiritual…en el pan y el vino…trasformados después en su cuerpo y su sangre…san Pablo en la segunda lectura…nos comparte un lindo testimonio… “El Señor Jesús, la noche en que fue entregado, tomó el pan, dio gracias…tomó la copa…diciendo esta copa es la Nueva Alianza que se sella con mi Sangre” …y además añade… “háganlo en memoria mía” …san Pablo lo que esta haciendo es trasmitirnos aquella practica…de las primeras comunidades…que al igual que nosotros se reunían para celebrar la Eucaristía…aquella Eucaristía que fue instituida por Jesús…justo antes de morir…y que la Iglesia la celebra siempre. 
  • Un aspecto importante del sentido de la Eucaristía…es que la Eucaristía es presencia real de Jesucristo…es Él que se hace presente…es aquel mismo Jesús que celebró hace siglos con sus discípulos…quien ahora celebra también con nosotros…y lo hace porque quiere ser alimento nuestro…quiere que en cada celebración nos alimentemos de su cuerpo…y bebamos su sangre…y todo esto para que nuestra vida se vea trasformada…es cierto que bajo las circunstancias que estamos viviendo hoy…muchos no pueden acercarse físicamente a recibir el Cuerpo y Sangre de Cristo…pero estamos invitados también a hacer la comunión espiritual…que esa comunión espiritual en este tiempo también nos trasforme.
  • Por eso…debemos participar en la Eucaristía no como en cualquier celebración…sino conscientes de que Jesús se hace presente en medio de nosotros…y se hace presente para que aquella presencia nos transforme…me transforme…te transforme…por eso que no sirve de nada participar de la Eucaristía…de la misa…y no dejarse trasformar…y creo que todos necesitamos aquella acción trasformadora…todos necesitamos cambiar…aun cuando hemos dejado atrás el tiempo de la Cuaresma…donde se nos insistía a la conversión…debemos mantener una actitud de conversión continua…allí es donde encontraremos justamente la gracias de la Eucaristía…gracia que se hace realidad porque que me cambia…me transforma.
  • Estos meses hemos sido testigos a nivel mundial…de un fenómeno por el cual estamos aun pasando…la pandemia del coronavirus…que ha puesto de manifiesto la necesidad…de cambiar tantas actitudes…porque pensábamos que éramos solidarios…sin embargo nos hemos enfrentado en nuestro país a actitudes de total indolencia…y empatía…evitando que enfermos sean atendidos en hospitales…obstaculizando a que los difuntos tengan un entierro digno…pensábamos que habíamos comprendido las enseñanzas de Jesús de amarnos los unos a los otros…sin embargo movidos por nuestra ignorancia…y mezquindad hemos sido testigos de como se lanzaban juicios de valor contra enfermos…discriminándolos…incluso matándolos socialmente…como si esta enfermedad del coronavirus fuese lo peor…y hemos sido también testigos de cómo…sabiendo el riego que corremos todos…algunos dejaron primar intereses particulares…y lo único que hacían era desorientar…malinformar…a la población…poniendo en riego la salud de tantos…incluso de aquellos mismos que eran mal informados…de todo eso debemos ser transformados.
  • Entonces…nos damos cuenta que hay mucho…en nuestra humanidad…que debe ser transformada…por eso es que debemos participar de las Eucaristías…con un corazón bien dispuesto…por un lado sabiendo bien aquello que debo cambiar…y por otro lado disponiéndonos para ese cambio…vemos que como nunca estas semanas hemos tenido una gran cantidad de espacios…claro que en su mayoría virtuales…para participar de misas trasmitidas en vivo…aprovechemos estas iniciativas para ser también transformados…para que este tiempo particular que vivimos…nos haga preocuparnos con mayor interés de los demás…especialmente aquellos que sufren alguna necesidad…personas y familias pobres…personas solas…que el fruto de este Jueves santo sea imitar a Jesús…quien en la máxima expresión de generosidad…se entrega hoy como alimento para todos.
  • El texto del evangelio de hoy nos relata también que…Jesús… “durante la cena…se levantó de la mesa, se sacó el manto y tomando una toalla se la ató a la cintura. Luego echó agua en un recipiente y empezó a lavar los pies a los discípulos” …un signo de gran contenido…es Jesús el Maestro quien se pone a lavar los pies de sus discípulos…cuando la costumbre era justamente lo contrario…que los esclavos debían lavar los pies a sus amos y señores…aquí Jesús nos esta dejando un ejemplo de servicio…por eso dirá después… “también deben lavarse los pies unos a otros…les he dado el ejemplo, para que hagan lo mismo que Yo hice con ustedes” …ser discípulos de Jesús…si bien es reconocerlo como Maestro…es también y sobre todo…imitar aquello que nos enseña…en este caso es hacerse servidor de los demás…es ponerse a lavar los pies de los otros.
  • Me ha maravillado la actitud de tantos que estos días han imitado el ejemplo de Jesús…y se han puesto al servicio de otros…quiero recordar aquí a tantos médicos…enfermeras…a tantos que forman parte del personal sanitario…que sin escatimar esfuerzos y pensando solo en el bienestar del otro…se han hecho servidores…aun incluso arriesgándose al contagio…aun incluso aleándose de su seres queridos…o también recordar a tantos policías…militares…u otros…que con actitud de servicio nos ayudan a protegernos…tantos comerciantes…que hacen llegar estos días los alimentos a nuestras casas…son de verdad personas que se ponen al servicio de los demás…aquellos empleados públicos que limpian las calles…trabajan en los bancos…en los medios de comunicación…o tantas otras instituciones… de la sociedad civil…o de la Iglesia como religiosas y religiosos…han entendido también la importancia de hacerse servidores…han llevado a la práctica lo que Jesús nos dice… “hagan lo mismo que Yo hice”…a todos ellos va nuestra gratitud y oraciones.
  • Este día como en otros años…teníamos en nuestro país una práctica de piedad…visitar templos…templos donde la gente armaba los llamados monumentos…para reservar la eucaristía…para reservar la presencia sacramental de Cristo…pero este año no podremos realizar esas visitas…sin embargo desde nuestros hogares podemos hoy visitar aquellos lugares donde Cristo también se hace presente…pensemos en los hospitales…en los hogares de ancianos…en casas donde hay gente sola…elevemos por ellos una oración esta noche…y dispongámonos espiritualmente a estar presentes en eso lugares…pues ahí también se hace presente Cristo…
  • Para terminar…permítanme dirigir unas palabras a los sacerdotes…hoy Jueves Santo….también celebramos la institución del sacerdocio…queridos hermanos sacerdotes…estos días todos hemos quedado impresionados…viendo como se creaban en las redes…iniciativas de todo tipo…animando rezos del rosario…celebrando eucaristías…publicando palabras de esperanza…gracias por eso…porque han sido capaces de acercar a los hogares la presencia de una Iglesia preocupada por bienestar de la gente.
  • También muchos otros sacerdotes buscaron estar cercanos a la gente con gestos concretos…distribuyendo alimentos…visitando a algunos enfermos…sé que en estas circunstancias a todos nos llena una impotencia de no poder acompañar en primera fila y codo a codo…a tanta gente necesitada…de no poder acompañar a aquellos que están enfermos o moribundos en los hospitales o casas…de no poder sostener el dolor de tanta gente que pierde un ser querido…sepan hermanos sacerdotes que su cercanía espiritual a través de sus oraciones…es también un medio por el cuan Dios quiere estar cercano a su pueblo.
  • Que estos días santos…todos podamos de verdad…hacer de esta pascua una pascua especial…diferente…sí…pero inundada del mismo amor con Dios nos ama siempre…una semana santa en casa…sí…pero con la misma idea de comunidad con la que nos reunimos en nuestras parroquias…un sema santa lejos de los templos…pero nunca mejor vivida como en nuestros hogares…y en plena comunión con toda la Iglesia.
  • Encomendémonos a nuestra Madre la Virgen María…ella que acompañó tan de cerca a Jesús en esos momentos de sufrimiento y gloria…para que ella también como Madre nuestra…cercana y sensible a nuestro dolor…nos ayude a que esto días sean realmente los mas santos e de nuestra vida. Amén.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *