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Iglesia boliviana dio el último adiós a Mons. Eugenio Scarpellini

Bolivia Misionera 20.07.2020. Como estaba previsto la mañana de este lunes, 20 de julio se realizó la misa de exequias de Mons. Eugenio Scarpellini. La Eucaristía fue presida Mons. Aurelio Pesoa, Secretario General de la Conferencia Episcopal Boliviana y tuvo lugar en la Catedral Virgen del Carmen de Diócesis de El Alto, contó con la presencia de sacerdotes, consagrados, autoridades y amigos que le dieron el último adiós al misionero y pastor de los bolivianos.

La vocación y misión, se han hecho vida en él, en su modo de ser

En la ocasión Mons. Sergio Gualberti, Arzobispo de Santa Cruz, entrañable amigo y hermano de Mons. Scarpellini, fue quien pronunció la homilía de manera virtual, el Arzobispo expresó su sentir ante la partida de Mons. Eugenio: “Por un lado, la tristeza y el dolor por la muerte repentina e inesperada de Mons. Eugenio, la pérdida de un gran pastor muy apreciado y amado por su pueblo y particularmente por mí con quien hemos cultivado una profunda amistad. Por el otro, los sentimientos de gratitud a Dios por la vida de Mons. Eugenio, por haberle dado el don de la fe, haberlo elegido a ser sacerdote a imagen de Cristo y por haberlo enviado como misionero en nuestra Iglesia en Bolivia, donde ha desempeñado su ministerio con pasión, generosidad y alegría.

Vocación y misión que se han hecho vida en él, en su modo de ser, pensar y actuar, acogiendo a las Bienaventuranzas, el programa de santidad para todo discípulo de Jesús, programa que, para la mentalidad del mundo, suena a paradoja: felices los pobres, los afligidos y los perseguidos. Mons. Eugenio, a quien los desafíos lo apasionaban, con su talante valiente y generoso e iluminado por Espíritu del Señor, ha optado por las Bienaventuranzas, lo absurdo del mundo, pero camino seguro de la verdadera felicidad en Cristo”, expresó a tiempo de remarcar las bienaventuranzas que vivió Mons. Eugenio como testigo “con pasión y ardor”, “las transparentaba en su labor cotidiana llevada con disponibilidad, coherencia y tenacidad. Su vitalidad desbordante y el entusiasmo que ponía en todo lo que hacía, contagiaba a las personas, en algunos pudo despertar un cierto temor, sin embargo, detrás de la energía que emanaba de todo su ser, latía el corazón del seguidor fiel de Cristo, el pastor bueno, generoso, sensible y atento a las personas, en particular a los pobres”, dijo.

Autoridades y amigos recuerdan a Mons. Eugenio

Antes de concluir la Eucaristía se presentó un video de homenaje a Mons. Eugenio, en el que Directores de Obras Misionales Pontificias de algunos países de América, expresaron palabras de consuelo y algunos testimonios donde resaltaban las características de Mons. Eugenio, tales como su alegría, entrega, generosidad, servicio del Evangelio, su vocación misionera, recordándolo como un padre, amigo y misionero incansable, constructor de justicia y de paz, y un ejemplo de vida que hoy se debe seguir mirando a Jesús en el rostro de los pobres, humildes y sencillos.

A su vez la Alcaldesa de la ciudad de El Alto, también compartió un mensaje agradeciendo a Dios que Mons. Eugenio no haya sufrido y aseguró que: “será un ángel más para nuestra ciudad”. Destacó que el Concejo Municipal de El Alto emitió una declaratoria de duelo por el fallecimiento de su Obispo, “Duelo municipal, porque él era un alteño más para nuestra ciudad”.

En representación de Jeanine Áñez, Presidenta de Bolivia, y las autoridades de Estado, el Ministro de Obras Públicas de Bolivia, Iván Arias, presenció la eucaristía y recordó el último mes en el que Mons. Eugenio le expresó su gran preocupación por los ancianos: “vinimos a ver el primer centro de aislamiento para ancianos… siempre estaba preocupado por hacer el bien”, “este mal nos está aquejando a pobres y a ricos”, dijo “no es el final, es un nuevo amanecer y las personas que mueren nos enseñan que algo tenemos que cambiar”, manifestó la autoridad con respeto y admiración.

Su Santidad, el Papa Francisco lamenta su partida

Antes del rezo de réquiem, Padre Diego Plá, dio lectura a una carta en la que el Santo Padre, Papa Francisco expresó su profundo sentimiento de pesar a los familiares, clero, consagrados y fieles de la diócesis: “El Santo padre ofrece sufragios por el eterno descanso por su alma. Imparte la Bendición Apostólica a cuantos lloran tan sensible pérdida”.

Mons. Eugenio, descanse en paz

Se realizó el réquiem de despedida y al finalizar Mons. Aurelio Pesoa, Secretario General de la CEB, transmitió un mensaje de consuelo de parte del Arzobispo de La Paz, de la Conferencia Episcopal Boliviana y de sus hermanos Obispos por la sensible partida a la casa del Padre del Obispo que en vida dio todo por el anuncio del evangelio, Eugenio, el misionero incansable como muchos lo recuerdan.  

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