“Ánimo y fuerza, Dios está de nuestra parte, los criterios humanos caerán y pronto vencerá el amor que es velar por el prójimo”
Bolivia Misionera 12.08.2020. Bolivia vive una situación difícil en cuanto al COVID-19, pero también políticamente, ya es más de una semana de bloqueos y perjuicios, pero lo más lamentable es que se ha suscitado la pérdida de vidas humanas; ante este panorama Padre Walter Quilla, Director de Obras Misionales Pontificias de la Arquidiócesis de La Paz quiso compartir un mensaje de esperanza en medio del conflicto.
“Creo que es más importante pensar en la vida, más que esas historias que estamos viendo, mientras más se habla de sensibilidad, hay otros que endurecen en corazón y no dan lugar a ver al hermano, no les preocupa ni el crecimiento de infectados y la muerte de tantos hermanos y hermanas. Es un dolor muy fuerte, se ve cada día lágrimas, la gente está desolada y dolida, y hay que decirlo que hay dirigentes y políticos que les vale la vida de la gente, nuestros obispos han hecho exhortaciones muy claras en pidiendo cuidar y proteger la vida.

Es hora que dejen de lado las posturas políticas, ¿que no tienen familia?, les interesa más una fecha de elecciones. La aglomeración es un tema muy fuerte de contagio, ahí estamos propensos a contagiarnos, esta es una llamada a los dirigentes, que se pongan de rodillas delante de Dios y pidan perdón, y ojalá que puedan decir… voy a ver a mis hermanos que están sufriendo, que los políticos y dirigentes deben pedir perdón al pueblo, porque se han preocupado más de sus intereses personales y políticos, y no se han preocupado por el pueblo.
La Paz está sufriendo fuertemente y creo que nuestras autoridades de una vez se deben poner en acción, hay gente pobre; un ejemplo… lugares donde los inquilinos están sufriendo porque los dueños de casa los están votando, hay casas donde ellos están en un cuarto y tienen que compartir el baño entre varias familias, es un lugar muy peligroso, se tiene que asumir todo esto y hacer un rastrillaje, no solo para identificar a los enfermos, sino para ver la situación difícil en la que muchas familias están viviendo.
Son luces que debemos asumir, como Iglesia estamos en el deber de denunciar estas incoherencias de los hombres, y anunciar el gran amor de Dios, la prueba nos las estamos poniendo nosotros al no saber valorar y poder dignificar a la persona, ánimo y fuerza hermanos, Dios está de nuestra parte, los criterios humanos caerán y pronto vencerá el amor que es velar por el prójimo, Dios les bendiga”.

