Evangelio del díaNoticias Misioneras

#EvangelioDelDía: «Los que se dejan instruir por la sabiduría le dan razón a la sabiduría de Dios»

Homilía 16 de septiembre 2020, miércoles de la semana 24 durante el año litúrgico proclamamos el Evangelio según san Lucas 7, 31 – 35. Gloria a ti, Señor. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

LOS QUE SE DEJAN INSTRUIR POR LA SABIDURÍA LE DAN RAZÓN A LA SABIDRURÍA DE DIOS

Queridos oyentes, el tema del Evangelio de hoy es creer en Jesucristo como Hijo de Dios. Para entenderlo mejor les resumo el capítulo 7. Al inicio presenta la fe de un oficial romano, su gran respeto y confianza en Jesús: “Yo no merezco que entres en mi casa… una palabra que digas y mi sirviente sanará…”. Expresión que forma parte de la celebración de la Eucaristía. Jesús elogio este “pagano”: “ni siquiera en Israel he encontrado una fe tan grande”.
Luego relata que Jesús, igual que los grandes profetas Elías y Eliseo resucita a un muerto, el hijo único de una viuda de Naín. La reacción del pueblo era: “Un gran profeta ha surgido entre nosotros. Dios ha visitado a su pueblo”. Sigue con Juan Bautista mandando dos discípulos para preguntar: “¿Eres tú el que debe venir o tenemos que esperar a otro?” La respuesta de Jesús: “Díganle a Juan lo que han visto y oído: los ciegos ven, los paralíticos caminan, los leprosos son purificados, los sordos oyen, los muertos resucitan, los pobres reciben la Buena Noticia, y dichoso el que no encuentra en mí motivo para perder la fe”.

Con esta aclaración de Jesús podemos entender la comparación del Evangelio de hoy: creer en Jesús como Mesías bajado del cielo o rechazarlo. La ruptura ya se inició con los profetas y se acrecienta con el precursor Juan Bautista: “Todo el pueblo que escuchó a Juan, incluso los cobradores de impuestos, le dieron la razón a Dios, y se hicieron bautizar por él. Pero los fariseos y los maestros de la Ley despreciaron lo que Dios había establecido a favor de ellos y no quisieron que Juan los bautizara”. La ruptura ocurre inesperadamente al revés. No los líderes religiosos y conocedores de la Sagrada Escritura, como se debería haber esperado, llegan a la fe en el Mesías. Es un oficial pagano y el pueblo sencillo sin formación los que reconocen la obra de Dios en la prédica de Jesús así como antes en el bautismo de conversión y perdón de los pecados del Precursor.

Los jefes y líderes no quieren reconocer sus pecados, la búsqueda de su propia gloria, el orgullo de saber todo y todo mejor se lo impide. Ellos son estos niños caprichosos, tercos y obstinados. Se les toca la flauta para bailar, y no bailaron. Eso se refiere a la alegría que trajo Jesús con su Evangelio y no lo aceptaron. Se les entonan cantos fúnebres en la persona de Juan Bautista que llama con palabras severas para que lloraran sus pecados, y no querían. Pidamos la luz de Dios para arrepentirnos y convertirnos de nuestras faltas a la alegría del Evangelio.
Oremos: Ven Espíritu Santo y enciende el fuego de tu amor en nuestros corazones. Envía, Señor, tu Espíritu y todo será creado y renovarás la faz de la tierra. Recemos también con Papa Francisco para que los recursos del planeta no sean saqueados, sino que se compartan de manera justa y respetuosa.

Septiembre mes de la Biblia. Profundicemos el Evangelio, queridos oyentes, hoy Lucas capítulo 7, para saciarnos de la Palabra que da vida. Porque ustedes ya saben: El Evangelio es alegría. ¡Anúncialo! Y la Bendición del Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo descienda sobre ustedes y sus familias y les acompañe hoy y siempre.

Mons. Adolfo Bittschi

Obispo Auxiliar de Sucre

Obispo Resp. de Misiones CEB

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *