Mons. Cristóbal Bialasik: «La misión de un Obispo, es papá de la Diócesis y lo primordial es hacerlo con amor»
Iglesia Viva 17.09.2020. Mons. Cristobal Bialasik, fue nombrado Obispo de la Diócesis de Oruro por el Papa Benedicto XVI un 30 de junio del año 2005, pocos meses después fue consagrado Obispo un 17 de septiembre del mismo año, hoy recuerda con mucho cariño la misión que le fue encomendada, y agradece a todos quienes le apoyan a diario en su amada tierra orureña.
Llegué a Bolivia muy joven y sigo con el mismo entusiasmo de servir
Bolivia para mi es mi segunda patria, vivo en Bolivia más tiempo que en Polonia, es mi patria donde también he estado toda mi vida sacerdotal, me he ofrecido para servir a nuestro pueblo boliviano, llegué en noviembre de 1985, ya son 35 años de sacerdocio y de presencia misionera en Bolivia..
Recuerdo que llegue con mucho entusiasmo, con muchas ganas de trabajar, particularmente en el altiplano, toda mi vida sacerdotal he dedicado en el servicio del altiplano, primero en La Paz y los últimos 15 años en Oruro, eso para mí es una alegría, es mi casa, y bueno es una alegría de servir a nuestro pueblo aymara y quechua; y por ese motivo estoy con ganas de seguir adelante, solamente mirando atrás, puedo decir que llegue muy joven, ahora estoy con un poco más de edad, pero con el mismo entusiasmo de seguir trabajando, más que todo, para mi pueblo orureño, estoy feliz y contento, y con alegría estoy sirviendo a Dios y a mi Iglesia que el mismo Señor me ha confiado.
La misión de un Obispo, es papá de la Diócesis y lo primordial es hacerlo con amor

Es un servidor que toda la vida entrega para servir a la iglesia, pero por supuesto tiene el poder jurídico, administrativo y pastoral que es primordial, todo este trabajo que se realiza, es en servicio de los demás, no es para imponer las cosas, sino para servir, y esto lo veo todos los días, porque a veces nuestros sacerdotes necesitan ayuda, acá no cuentan las horas, ni el tiempo, ni cansancio, ni salud para ayudar, acá lo primordial es ayudar a nuestro pueblo y encontrar el mejor camino para arreglar los problemas respetando la vida y dignidad de cada persona y hacer esto con mucho amor, esto si no se realiza con amor no va rendir.
Entonces sabemos bien que es lo hice siempre y lo hago con mucho gusto, porque el Obispo es el papá de toda la diócesis, acá tenemos que buscar como papá con los hijos una salida, no presionada, sino de diálogo, amistad, esperanza y amor, todo esto se puede reducir en esta palabra, el amor, se lo hace hasta ahora con ayuda del Señor, lo hice con todo mi amor y cariño para solucionar todos los problemas y con ayuda del Señor creo que lo estamos haciendo bien. Lo mas importante es que a gente este feliz y voy buscando siempre la unidad con la Iglesia y con el Obispo.
El día en que recibió la noticia del nombramiento episcopal
Yo ya sabía un poco antes, sin embargo, ese día me encontré con mis amigos de la Comisión de Comunicación, ahí me han hecho la celebración y después nos hemos reunido el personal de la CEB, hicimos una reunión en comunión, fue un momento muy agradable que no olvido, porque fue un momento de mucha emoción, sacaron fotos que mandaron a todo lado.
Lo más importante es que hemos compartido bien, así como amigos, yo ya estaba siete años como secretario para la pastoral y acompañaba a todas las comisiones, ahí surgieron momentos de compartir muy hermosos, años muy hermosos, donde con mucho gusto y alegría recuerdo, creo que hemos compartido bien con los colaboradores, yo pasaba siempre por todas las oficinas viendo siempre como estaban trabajando y si algún colaborador estaba pasando momentos de crisis.
Le dije SI al Señor y nunca me arrepentí de venir a Oruro
A pesar de que algunos no me imaginaban en Oruro, pero dije que si el Señor, Él me llamaba a Oruro, entonces significa que había preparado el camino, nunca me arrepentí de venir a Oruro, es mi casa, mi hogar, mi familia, y yo pienso que sí, hay algunos problemas, siempre en cada familia hay problemas, pero para eso Dios nos dio la cabeza, corazón y manos, para trabajar y buscar soluciones por el bien de la Iglesia.
Agradezco a todos los que me colaboran, que me ayudan y rezan por mí y también quiero pedir para que sigamos adelante rezando uno por el otro, y viviendo en unidad, concordia y amistad.
Mons. Cristóbal, un Obispo entregado a las familias y defensor de la vida
Esta inquietud que tengo en el corazón la tengo desde mi familia, proteger la vida y familia, porque yo salgo de una familia grande, donde hemos pasado muchas dificultades, hambre y momentos difíciles, para mí, la familia es lo más importante y por supuesto la vida de los niños por nacer es necesario proteger.
Es la vida de los niños que no pueden levantar la voz, niños que hoy, no siempre se encuentran seguros en el vientre de la mamá, nosotros tenemos que ser la voz de los niños y luchar contra todos aquellos que quieren destrozar su vida, esta inquietud se fortaleció en la CEB, ahí justamente los encuentros de pastoral familiar donde participe, ahí se fortaleció esta inquietud y la necesidad de trabajar en este campo, protegiendo la vida de cada persona en cada estado de su vida, si protegemos la vida y nuestra familia, vamos a estar felices, porque todas las otras cosas llegan por añadidura, y lo más importante es proteger al ser humano en todas las etapas de su vida, yo creo que nadie puede cuestionar esto.
Hoy las familias están amenazadas por distintas ideologías, lo más importante es que seamos pro vida y pro familia, y no hay otro camino, porque si fallamos, la sociedad va estar enferma y vamos a tener un futuro muy oscuro, por eso nuestro trabajo enraizado en la Biblia, en el Señor y en la Doctrina Social de la Iglesia, para seguir adelante y formar una sociedad llena de bendiciones.
Familias, sigamos adelante para la gloria de Dios
Quisiera decir a todas las familias que no hay que desanimarse, yo creo que hemos pasado casi todos por la pandemia, y hay que superar, pero también hay que superar la pandemia del pecado, de la muerte y hay que luchar contra todo esto, superar las pandemias que nos abruman, solucionemos estos problemas siempre llenos de fe, esperanza, cariño y amistad.
Aquí pese a la pandemia viajamos a todos los pueblos, barrios periféricos y comunidades, llevando la comida, siempre decíamos, Dios nos va ayudar para no contagiarnos y si nos contagiamos vamos a superar esta pandemia, y lo hemos logrado y llevado la alegría del pan de cada día a muchas familias.
Encontré a una familia que cocinaba tierra, porque no tenían nada para poner a la olla, una pareja de ancianos de tercera edad, igual muchos niños que estaban totalmente abandonados sin comida, realmente yo quisiera decirles que la caridad se expresa gracias al amor y tenemos que seguir practicando ese amor, porque eso nos da la fuerza y esperanza de un mundo mejor, y no hay que desanimarse, a pesar de las dificultades, enfermos y muerte, pero igual tenemos que seguir adelante porque Dios quiere que formemos una sola familia y juntos vayamos construyendo el Reino de Dios.
Dios bendiga a todos, no se desanimen y prohibido enfermarse, hay que seguir adelante para la gloria de Dios y seguir sirviendo a nuestra Iglesia boliviana.

