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#EvangelioDelDía: «Mi madre y mis hermanos son los que escuchan la Palabra de Dios y la cumplen»

Homilía 22 de septiembre 2020, martes de la semana 25 durante el año litúrgico proclamamos el Evangelio según san Lucas 8, 19 – 21. Gloria a ti, Señor. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

MI MADRE Y MIS HERMANOS SON LOS QUE ESCUCHAN LA PALABRA DE DIOS Y LA CUMPLEN
Queridos oyentes, estamos en el mes de la Biblia, y nos toca meditar sobre la enseñanza que nos da Nuestro Señor Jesucristo justo acerca de la Palabra de Dios. El evangelio nos presente a Jesús rodeado de una multitud de gente. “La Madre y los hermanos de Jesús” quieren verlo, pero por causa de tanta gente no pudieron llegar hasta donde Él estaba. Pero eso no es el mensaje principal. Desde que Cristo subió al Cielo y está sentado a la derecha del Padre estamos nosotros en la misma situación. Tampoco podemos ver al Señor personalmente con nuestros ojos. Lo importante que nos enseña Jesús hoy es: “Mi Madre y mis hermanos son los que escuchan la Palabra de Dios y la cumplan”.

Somos dichosos porque tenemos a Jesús en medio de nosotros por su Palabra y la podemos y debemos escuchar, por eso conviene leer con voz. La voz es nuestra pero lo que escuchamos es Palabra de Dios. En la proclamación de la Palabra de Dios está presente y activo nuestro Salvador Jesucristo que dijo a Santo Tomás: “Tomás, ¿Por qué me has visto has creído? ¡Felices los que han creído sin haber visto!”.

Sin embargo no puede quedarse en el escuchar. El Señor exige el actuar. Y al vivir la Palabra de Dios nos hace madre y hermano de Cristo. Suficiente razón para interiorizar y luego practicar la Palabra de Dios, porque más que los lazos de sangre nos trae la comunión con el Hijo de Dios. Debemos pedir al Espíritu Santo que nos dé hambre de la Palabra de Dios y nos ilumine y nos dé fuerza para cumplirla. Así se edifica la Iglesia viva. Cuántas personas al escuchar la Palabra de Dios cambiaron la vida.

La Madre de Dios nos presenta San Lucas en el relato de la niñez de Jesús como tierra fructífera que escucha la Palabra de Dios y la cumple. Ella es la esclava del Señor para hacer la voluntad de Dios (1,38). Así hace posible que el Hijo Único de Dios se puede encarnar y nacer. Ella guarda todas las palabras y las meditaba en su corazón (2,19). En seguida lleva la Palabra hecha carne debajo de su corazón donde su parienta Isabel. María es Madre de Dios como lo declara Jesús en el Evangelio de hoy porque antes de concebirlo en su vientre lo concibió en su espíritu y su mente.

Consiguen la Exhortación Apostólica VERBUM DOMINI de Benedicto XVI sobre la Palabra de Dios en la vida y en la misión de la Iglesia.

Oremos: Ven Espíritu Santo y enciende el fuego de tu amor en nuestros corazones. Envía, Señor, tu Espíritu y todo será creado y renovarás la faz de la tierra. Recemos también con Papa Francisco para que los recursos del planeta no sean saqueados, sino que se compartan de manera justa y respetuosa. Septiembre mes de la Biblia. Profundicemos el Evangelio, queridos oyentes, hoy Lucas capítulo 8, para saciarnos de la Palabra que da vida.

Porque ustedes ya saben: El Evangelio es alegría. ¡Anúncialo! Y la Bendición del Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo descienda sobre ustedes y sus familias y les acompañe hoy y siempre.

Mons. Adolfo Bittschi

Obispo Auxiliar de Sucre

Obispo Resp. de Misiones CEB

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