#EvangelioDelDía: «Tu eres el Mesías de Dios, el hijo del hombre tiene que padecer mucho»
Homilía 25 de septiembre 2020, viernes de la semana 25 durante el año litúrgico proclamamos el Evangelio según San Lucas 9, 18 – 22. Gloria a ti, Señor. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
TU ERES EL MESÍAS DE DIOS. EL HIJO DEL HOMBRE TIENE QUE PADECER MUCHO
Hoy viernes, queridos oyentes, escuchamos el primer anuncio de Jesús a sus discípulos que tiene que sufrir mucho, ser desechado y ser ejecutado, pero “Dios lo resucitará al tercer día”. La primera parte se cumplió el día Viernes Santo. Y su triunfo de RESUCITAR al tercer día, primero de la semana, que hoy se llama día domingo. Este último aviso tan extraño y novedoso oyeron los apóstoles pero no lo tomaron en cuenta.
Jesús no se presentó como esperaba todo el pueblo como poderoso liberador de Israel al estilo de su antepasado el exitoso guerrero y rey David que iba a sacar a los romanos y darles grandeza nacional. El Mesías tenía que ser descendiente de David y una parte de las profecías antiguas hablan realmente de su triunfo. Y como no mostró un poder braquial y militar ni hizo llover fuego y azufre sobre los enemigos el pueblo se desentendió de Jesús. Algunos lo tomaron como un gran profeta pero no como Hijo de Dios hecho hombre, y al final lo abandonaron. Es por ese mal entendido y sus falsas esperanzas que “Jesús les ordenó severamente que no dijeran esto a nadie”. En realidad esos pasajes triunfales del Salvador faltan cumplirse. Son verídicos pero su momento llegará al final de la historia cuando Cristo vuelve para juzgar a vivos y muertos. Primero se tienen que cumplir los cuatro cánticos del servidor de Dios en el profeta Isaías y otros avisos concretos en los Salmos, como por ejemplo el Salmo 22. Estos sufrimientos serán por el Pueblo de Israel y todo el mundo.
Pero los discípulos a quienes se les ha dado conocer los misterios del Reino de Dios ¿por quién lo toman Jesús? Antes que el Señor confronta a sus discípulos con esta pregunta va a orar en soledad (v.18) de la misma manera como lo hizo antes de la elección de los Doce. Es que se trata de un acontecimiento decisivo. Obvio que Jesús no pregunta para enterarse de algo, sino para revelar algo muy importante.
Pedro responde en nombre suyo y en nombre de los discípulos pero también en nombre de la Iglesia naciente: Tú eres “¡El Mesías de Dios!” (v.20) enviado para sanar y salvara su pueblo. Jesús acepta esa confesión de Pedro pero lo corrige y aumenta. Lo corrige con el anuncio de su sufrimiento (v.22) y lo aumenta con el misterio de su resurrección. Este misterio confirmará su ministerio para los que creen. San Pablo escribirá: “Lo cierto es que Cristo ha resucitado de entre los muertos como fruto primero de los que murieron” (1Cor15,20). Aquella vez totalmente incomprensible para los discípulos. Para nosotros el centro de nuestra fe.
Oremos: Ven Espíritu Santo y enciende el fuego de tu amor en nuestros corazones. Envía, Señor, tu Espíritu y todo será creado y renovarás la faz de la tierra. Recemos también con Papa Francisco para que los recursos del planeta no sean saqueados, sino que se compartan de manera justa y respetuosa. Septiembre mes de la Biblia. Profundicemos el Evangelio, queridos oyentes, hoy Lucas capítulo 9, para saciarnos de la Palabra que da vida. Porque ustedes ya saben: El Evangelio es alegría. ¡Anúncialo! Y la Bendición del Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo descienda sobre ustedes y sus familias y les acompañe hoy y siempre.
Mons. Adolfo Bittschi
Obispo Auxiliar de Sucre
Obispo Resp. de Misiones CEB.

