#EvangelioDelDía: ¿Cómo no saben interpretar lo que esta sucediendo?
Homilía 23 de octubre de 2020, viernes de la semana 29 durante el año litúrgico proclamamos el Evangelio según San Lucas 12, 54 – 59. Gloria a ti, Señor. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
¿CÓMO NO SABEN INTERPRETAR LO QUE ESTÁ SUCEDIENDO?
La gente sabe interpretar muy bien los signos del tiempo: “una nube por el oeste” donde está el mar indica “que va a llover, y así sucede”. “Cuando sopla el viento del sur” donde está el desierto “dicen que va a hacer calor, y así sucede”. La nueva época de salvación que Dios ofrece a su pueblo tiene también sus signos. Jesús atrae a las multitudes porque habla con poder, expulsa los demonios y sana toda clase de enfermedades. Aunque la gente que tiene un buen juicio para los signos de los tiempos no sabe interpretar estos hechos de Jesús. El Señor les dice a la cara: “¡Hipócritas! Si saben interpretar el aspecto del cielo y de la tierra, ¿cómo no saben interpretar lo que sucede en este momento?” Se niegan reconocer a Jesús como Mesías con quien se inaugura el tiempo final porque tendrían volver a Dios y cambiar de vida. Esa falta de voluntad les impide ver y juzgar correctamente.
Como ellos estamos nosotros en el tiempo de decidir. Esa decisión es tanto de palabra diciendo por ejemplo: “Señor Jesús te acepto como dueño de mi vida. Me pongo en tus manos. Haz de mí lo que quieras, sea lo que sea, te doy las gracias”; como también de vivir como Dios manda. Es decir atenerse de las consecuencias, teniendo presente que seremos sometidos al juicio de Dios. Antes del juicio final, la persona se compara con el que es llevado al tribunal acusado de algún delito (v.58s).
En el camino tiene un último momento en que puede ponerse de acuerdo con su acusador para que le perdonen. Una vez que el juez da la sentencia no hay ninguna posibilidad de volver atrás. Así ocurre mientras el Señor no se haga presente o nos llame a su presencia. Aún es tiempo de saldar las cuentas con Dios y los hermanos, para que el Justo Juez nos encuentre en paz y reconciliados, y su juicio salga a favor nuestro.
Para animar a la gente de su época a reconciliarse nació San Juan de Capistrano el año 1386. Estudió derecho y ejerció por un tiempo el cargo de juez. Ingresó en la Orden de los Frailes Menores de San Francisco y, ordenado sacerdote ejerció incansablemente el apostolado por toda Europa, reformando las costumbres y en la lucha contra las herejías. Él escribió: “Los que han sido llamados a ministrar en la mesa del Señor deben brillar por el ejemplo de una vida loable y recta. Viviendo como sal de la tierra para sí mismos y para los demás e iluminando a todos con el resplandor de su conducta, como luz que son del mundo, deben tener presente a Cristo Jesús”.
Estamos celebrando el mes de la MISIÓN. La Misión vive de la Oración, de la limosna y de ofrecer a Dios los dolores, penas, sufrimientos y tristezas. Recemos el Santo Rosario para nuestra patria Bolivia pidiendo al ESPÍRITU SANTO y con nuestro Papa Francisco oremos por la MISIÓN para que en virtud del bautismo los fieles laicos, en especial las mujeres, participen en la Misión de la Iglesia.
Les invito, queridos oyentes, a meditar el Evangelio según San Lucas para saciarse de la Palabra que da vida. Porque: El Evangelio es alegría. ¡Anúncialo! Y la Bendición del Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo descienda sobre ustedes y sus familias y les acompañe hoy y siempre.
Mons. Adolfo Bittschi
Obispo Auxiliar de Sucre
Obispo Resp. de Misiones CEB

