Boletín Secretaria General de la Obra Pontificia de la Santa Infancia: «La voz de los niños, especial COVID-19»
Bolivia Misionera 3.11.2020. La Hna. Roberta Tremarelli, Secretaria General de la Obra Pontificia de la Santa Infancia dio a conocer la nueva edición del Boletín de la IAM correspondiente al mes de octubre de 2020 en el que la religiosa menciona a que es posible que los padres junto a los hijos se conviertan en sujetos de evangelización, de formación y de misionariedad.
Boletín Nº 6 Octubre 2020- La voz de los niños – Especial COVID-19
Editorial Boletín IAM
La nueva publicación del Boletín en marzo 2019 nos ha conducido por un recorrido tendente a compartir no sólo la realidad de la Obra de la Santa Infancia en los diferentes contextos, sino también los temas que consideramos importantes en el camino de cada bautizado, con particular referencia a los pequeños, considerando la naturaleza misionera de la Iglesia. Hemos iniciado con la espiritualidad de los niños y continuado con la maternidad y la paternidad espiritual. En este número deseamos focalizar nuestra atención sobre la familia cristiana hoy en el mundo.
Todos los adultos, independientemente de su condición o posición, tienen alguna responsabilidad educativa respecto a los niños y, entre los adultos que tienen un rol particular e insustituible, los padres son los primeros en
tener el deber y el derecho de educar a sus hijos en modo integral y “artesanal, de persona a persona” (Amoris
Laetitia n. 16).
“El sentimiento de orfandad que viven hoy muchos niños y jóvenes es más profundo de lo que pensamos” (AL n. 173) y en respuesta a este estado de orfandad es fundamental el rol de la familia, junto al de la comunidad social y eclesial, que sin embargo no podrán nunca sustituirla.
En efecto, la acogida y la permanencia en la fe dependen principalmente de la experiencia que el sujeto ha tenido
en la familia desde la más tierna edad. Papa Francisco afirma que “las costumbres adquiridas desde niños tienen
una función positiva, ayudando a que los grandes valores interiorizados se traduzcan en comportamientos externos
sanos y estables”. (AL n. 266)
Por este motivo es posible que los padres junto a los hijos se conviertan en sujetos de evangelización, de formación,
de misionariedad.
A este propósito, el nuevo Directorio para la Catequesis delinea una definición verdaderamente bella, eclesial, completa y misionera de la familia definiéndola “anuncio de fe, como lugar natural en el cual la fe puede vivirse en
manera sencilla y espontánea” (n. 227), y al mismo tiempo afirma que la familia cristiana anuncia el Evangelio y
participa en la misión evangelizadora de la Iglesia. Por lo tanto en el servicio educativo a los hijos contribuye a
la edificación de la comunidad cristiana y testimonia el Evangelio en la sociedad. (cfr. n. 231)
Siempre en este ámbito, ya Amoris Laetitia en el n. 289 afirmaba que “los hijos que crecen en familias misioneras a
menudo se vuelven misioneros”. Y si los padres saben vivir en relación con el mundo, los hijos crecerán siguiendo el
mismo estilo.
También hoy muchas familias viven en el amor, en la fe y realizan la propia vocación de iglesia doméstica, de
iglesia misionera y de todo esto agradecemos al Señor y al Espíritu Santo que continuamente ayuda y apoya a las
familias en el “encontrar nuevos medios e inventar nuevos métodos”.
En este contexto de familia nos unimos con la oración al dolor de la señora Carmen, mamá de Lilian y Blanca,
dos niñas miembros de la Infancia Misionera en Nicaragua, asesinadas el 14 de septiembre último.
HNA. ROBERTA TREMARELLI
Secretario General Obra Pontificia Infancia Misionera

