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#EvangelioDelDía: EL DÍA QUE SE MANIFIESTE EL HIJO DEL HOMBRE

13 de noviembre 2020, viernes de la semana 32 durante el año litúrgico proclamamos el Evangelio según San Lucas 17, 26 – 37. Gloria a ti, Señor.

Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

EL DÍA QUE SE MANIFIESTE EL HIJO DEL HOMBRE
Queridos oyentes, el día que se manifieste el Hijo del hombre es para los que lo esperan y estén preparados un día de gozosa promesa y para los que no creen y rechazan el amor de Dios día de juicio y condenación, por los indecisos día de angustia y de amenaza. Dice el Señor que será como “en los tiempos de Noé: la gente comía y bebía y se casaba hasta el día en que Noé entró en el arca, y vino el diluvio y todos murieron… lo mismo que en tiempos de Lot: la gente comía y bebía, compraba y vendía, plantaba y edificaba, pero el día en que Lot salió de Sodoma llovió fuego y azufre desde el cielo, y todos murieron”. La gente, y tal vez nosotros mismos pensábamos que todavía hay tiempo, mañana cambiaremos de vida, mañana haremos el bien al prójimo, mañana nos confesaremos etc. No se dejan inquietar.

La vida sigue normal. Hasta que este virus tan ínfimo que solo con unos microscopios especiales se puede ver cambió el ritmo de vida. Sin embargo parece que muy poco podía cambiar la mentalidad. La mayoría quiere volver a lo de antes lo más pronto posible. Y la pregunta de Dios: algunos se esfuerzan a rezar cada día para que termine esta prueba pidiendo de Dios. Otros cuestionando la presencia de Dios en esta pandemia. La seriedad de la situación ¿quién lo capta?
Por eso el Señor hace recuerdo de dos situaciones en la historia de la Salvación: los contemporáneos de Noé y de Lot quedaron excluidos del mundo futuro que esperamos. No se dejaron convencer para cambiar su actuar y pedir perdón a Dios; ni los unos por “Noé, heraldo de la justicia divina” (Génesis 6, 11-13; 2Pedro2,5) ni los otros por “Lot, el justo, afligido por la conducta libertina de aquellos hombres sin ley” (2Pedro2,7). La consecuencia era: “todos murieron”. “Lo mismo sucederá en el día en que el Hijo del hombre se manifieste con gloria”. En ese día todo perderá su importancia y valor. Lo único importante será el Señor que viene en su gloria. Así tendrá que vivir el discípulo de Jesús: poner en primer lugar a Jesús o como dice el primer mandamiento: “Amar a Dios sobre todas las cosas”. Hoy deberíamos interpretar: “Amar a Dios más que el celular”. Y nos da una advertencia haciéndonos recuerdo de la mujer de Lot. Ya estaba a salvo pero dándose la vuelta y mirando atrás se quedó petrificada. Dejemos el pasado, tanto lo bueno como lo malo en manos de Dios.

Este Evangelio de hoy nos invita a desear SER SALVADO y SALVAR A OTROS y por eso propagar la fe verdadera en CRISTO MUERTO POR NUESTROS PECADOS Y RESUCITADO Y VIVO como discípulos misioneros. Por eso: Sigamos rezando el SANTO ROSARIO para pedir al Espíritu Santo un corazón sensible para los pobres; además nos une con nuestro Papa Francisco que en este mes de noviembre pide que el progreso de la robótica y de la inteligencia artificial esté siempre al servicio de la humanidad. Pidamos a Dios también por nuestra patria BOLIVIA y el nuevo gobierno. El Evangelio es alegría. ¡Anúncialo! Y la Bendición del Dios: Padre, Hijo y Espíritu Santo descienda sobre ustedes y sus familias y les acompañe hoy y siempre.

Mons. Adolfo Bittschi

Obispo Auxiliar de Sucre

Obispo Resp. de Misiones CEB

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