#EvangelioDelDía: HOY HA LLEGADO LA SALVACIÓN A ESTA CASA
17 de noviembre 2020, martes de la semana 33 durante el año litúrgico proclamamos el Evangelio según San Lucas 19,1 – 19. Gloria a ti, Señor.
HOY HA LLEGADO LA SALVACIÓN A ESTA CASA
Queridos oyentes, la conversión de Zaqueo es una de las páginas más bellas de la literatura que nos trasmite únicamente San Lucas. El nombre de Zaqueo significa “Dios se acuerda”, otros lo traducen como “el Puro”. Pues bien porque Dios se acordó de él salió hombre puro. Después de haber sanado al hombre ciego Jesús pasaba por la ciudad de Jericó donde había “un hombre llamado Zaqueo, que era jefe de los cobradores de impuestos y muy rico”. Jericó, hasta hoy, está situado en un lugar estratégico donde pasaba mucha gente con mercadería. Como cobrador de impuestos estaba fuera de la Ley de Moisés un pecador público de la peor clase por manejar monedas con imágenes e inscripciones “sacrílegas” del emperador de Roma que se hizo pasar como un dios. Además era “muy rico”, un caso extremamente difícil de convertir (Mateo 18,24). Parece que se vive enteramente para la plata y vendió su honor de pertenecer al Pueblo escogido de Dios al colaborar con los romanos.
Pero por entro tiene una chispa religiosa. Zaqueo quiere ver a Jesús. Como era de baja estatura, no podía a causa de la multitud” que llena las aceras a ambos lados de la calle. Se nota que no es por pura curiosidad porque se sube a un árbol exponiéndose a la burla de la gente. Él, una autoridad aunque despreciado como pecador, odiado por molestar a todos con sus cobranzas y enviado por su riqueza, se sube como un chiquillo al árbol. Me hace recuerdo del rey David al bailar delante del Arca de la Alianza con tanto entusiasmo que fue despreciado por su esposa pero le dijo: “Para Dios me haría aún más vil” (2Samuel 6). La riqueza no pudo llenar el corazón de Zaqueo, en su interior había quedado un vacío.
Jesús no se deja influenciar por la opinión de los de Jericó sino conociendo al hombre tiene la mirada y las palabras para llenarlo el corazón. Signo que lo conoce de verdad es que lo llama con su nombre: “¡Zaqueo, baja de prisa, porque hoy debo quedarme en tu casa!”. Un escándalo para los piadosos de Jericó. Pero Jesús “vino a buscar y salvar lo que estaba perdido”. Al recibir el amor de Dios Zaqueo es capaz de arreglar sus deudas encima de lo que exige la Ley y compartir su riqueza con los pobres.
Este Evangelio de hoy nos invita a abrir nuestro corazón al amor de Dios y cambiar. Desear a SER SANTO y a SALVAR A OTROS. Querer propagamos la fe verdadera en CRISTO MUERTO POR NUESTROS PECADOS Y RESUCITADO Y VIVO como discípulos misioneros. Por eso: Sigamos rezando el SANTO ROSARIO para pedir al Espíritu Santo un corazón sensible para los pobres y la presencia de Dios en ellos; además nos une con nuestro Papa Francisco que en este mes de noviembre pide que el progreso de la robótica y de la inteligencia artificial esté siempre al servicio de la humanidad.
Pidamos a Dios también por nuestra patria BOLIVIA y el nuevo gobierno. El Evangelio es alegría. ¡Anúncialo! Y la Bendición del Dios: Padre, Hijo y Espíritu Santo descienda sobre ustedes y sus familias y les acompañe hoy y siempre.
Mons. Adolfo Bittschi
Obispo Auxiliar de Sucre
Obispo Resp. de Misiones CEB

