Evangelio del díaNoticias Misioneras

#EvangelioDelDía: HA ECHADO TODO LO QUE TENÍA PARA VIVIR

23 de noviembre 2020, lunes de la semana 34 durante el año litúrgico proclamamos el Evangelio según San Lucas 21,1 – 4. Gloria a ti, Señor. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

HA ECHADO TODO LO QUE TENÍA PARA VIVIR
En el recinto alrededor del Templo en Jerusalén para las mujeres y frente a la sala del tesoro estaban trece cajas para las ofrendas tanto prescritas por ley como para las voluntarias. Jesús como maestro se sentó y observa como la gente entrega sus donaciones al sacerdote encargado avisando el monto y el fin de su ofrenda. El sacerdote revisa el dinero e indica en cuál de las alcancías se debe echar. De esta manera Jesús puede enterarse que entre la gente hay personas ricas que traen cuantiosas donaciones y también una viuda pobre que entrega dos de las moneditas más pequeñas. Luego comenta: “Les aseguro que esta viuda pobre dio más que los otros. Porque todos ellos dieron como ofrenda lo que les sobraba, pero ella dio, de su pobreza todo lo que tenía para vivir”.

La viuda era pobre y por eso despreciada como aquella mujer que trajo apenas un puño de harina al Templo y recibió duras palabras de parte del sacerdote. En la sentencia de Jesús, sin embargo, era ella que dio más que los ricos. Su ofrenda era mínima y a la vez la enorme porque dio todo. Ella se confía totalmente a Dios sin preocupaciones así como Jesús enseño (12, 22-31); pertenece a los que Jesús elogia porque viven según su palabra “Busquen primero el Reino de Dios, y les dará lo demás”. El Pueblo de Dios es pobre como Jesús pero sabe compartir. Pone su confianza no en los bienes materiales y en el poder sino en Dios su Padre que sabe lo que necesitamos.

Hoy recordamos a San Clemente I, Papa y mártir, tercer sucesor de San Pedro, después de Lino y Cleto. San Ireneo testifica que “Clemente vio a los Apóstoles en persona, tuvo contacto con ellos, oyó su predicación y conservaba su tradición” (San Ireneo). Tuvo que guiar a la Iglesia durante la persecución de Diocleciano a finales del siglo I. Por el año 96 escribió una carta en nombre de “la Iglesia de Dios que reside en Roma a la Iglesia de Dios que reside en Corinto” a fin de exhortar a los cristianos de Corinto a la unidad en el amor. Evoca con emoción la memoria de Pedro y Pablo y escribe: “Cristo pertenece a las almas sencillas y no a aquellos que se engríen por encima del rebaño”. Fue llamado a dar su sangre por Cristo.

Este Evangelio de hoy nos invita a poner toda nuestra confianza en DIOS, pase lo que pase. Encima de todo queremos SER SALVADOS y a SALVAR A OTROS y por eso propagamos la fe en CRISTO MUERTO POR NUESTROS PECADOS Y RESUCITADO Y VIVO. Por eso: Sigamos rezando el SANTO ROSARIO para pedir al Espíritu Santo un corazón sensible para los pobres; además nos une con nuestro Papa Francisco que en este mes de noviembre pide que el progreso de la robótica y de la inteligencia artificial esté siempre al servicio de la humanidad.

Pidamos a Dios también por nuestra patria BOLIVIA y el nuevo gobierno. El Evangelio es alegría. ¡Anúncialo! Y la Bendición del Dios: Padre, Hijo y Espíritu Santo descienda sobre ustedes y sus familias y les acompañe hoy y siempre.

Mons. Adolfo Bittschi

Obispo Auxiliar de Sucre

Obispo Resp. de Misiones CEB

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *