#EvangelioDelDía: LOS PAGANOS GLORIFICABAN AL DIOS DE ISRAEL
2 de diciembre 2020, miércoles de la primera semana de Adviento proclamamos el Evangelio según San Mateo 15, 29 – 39. Gloria a ti, Señor. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
LOS PAGANOS GLORIFICABAN AL DIOS DE ISRAEL – TENGO COMPASIÓN DE LA GENTE
Jesús al volver de Tiro y Sidón se dirige al lago de Genezaret, sube a la montaña y se sienta. A nosotros no nos dice nada, sin embargo, a los cristianos de origen judío les dice mucho, les hace recuerdo de Moisés que en la montaña tenía el encuentro muy personal con Dios y trajo desde allá la Ley de Dios. Hasta hoy hablamos de la cátedra de los que enseñan en las universidades. La cátedra de Jesús es la montaña, que cuesta a subir, pero nos ayuda a acercarnos a Dios también porque debemos dejar las cosas en casa. Ya para el Sermón de la Montaña Jesús se había sentado en otra montaña para enseñar. Ahora vienen las multitudes de las naciones vecina junto con sus “cojos, mancos, ciegos, mudos y otros enfermos y los tendieron a sus pies”. Debemos tomar en cuenta que la enfermedad, en sí pesada, se hace peor pesada cuando se juzga todavía un castigo de Dios como aquel entonces. Es una escena conmovedora de la gran divina misericordia que desciende sobre los pobres que venían en búsqueda de Jesús. Estos paganos terminan alabando y glorificando “al Dios de Israel” (v.31).
Todo parece que esté bien, una alegría festiva reina en esta asamblea satisfecha por la palabra de Jesús y la sanación que obraba en los enfermos. Pero el Señor que no solo mira con los ojos sino con el corazón se da cuenta que la gente no tiene qué comer, porque llevan ya tres días con Él. Jesús toma la iniciativa y llama a sus discípulos: “Tengo compasión del pueblo, porque ya llevan tres días conmigo y no tienen qué comer; pero no quiero despedirlos sin que tomen algo, para que no desfallezcan en el camino… ¿Cuántos panes tienen?”. Ellos contestaron: Siete, y unos pocos peces. Acto seguido Jesús les hace sentar, toma lo poquito que hay, dice la oración de gracias, los partió y los dio a sus discípulos para repartir a la gente. Todos quedaron satisfechos y con los sobrantes llenaron siete canastos.
Los gestos de Jesús muestran una preparación para la Eucaristía y la atención a los pobres con lo poco que hay.
Este Evangelio de hoy nos invita, como Jesús, alabar a Dios Padre con cariño y temor a la vez en los problemas que nos afligen. Él es nuestro único SALVADOR y queremos SER SALVADOS. Queremos poner a otros en contacto con CRISTO MUERTO POR NUESTROS PECADOS Y RESUCITADO Y VIVO para que ellos también sean salvados. Por eso: Sigamos rezando el SANTO ROSARIO para pedir al Espíritu Santo un corazón sensible para los otros; además nos une con nuestro Papa Francisco que en este mes de diciembre el Papa Francisco nos pide orar para que nuestra relación personal con Jesucristo se alimente de la Palabra de Dios y de una vida de oración.
Pidamos a Dios también por nuestra patria BOLIVIA lluvias suaves y abundantes donde aún no llovió. El Evangelio es alegría. ¡Anúncialo! Y la Bendición del Dios: Padre, Hijo y Espíritu Santo descienda sobre ustedes y sus familias y les acompañe hoy y siempre.
Mons. Adolfo Bittschi
Obispo Auxiliar de Sucre
Obispo Responsable de Misiones CEB

