#EvangelioDelDía: ¿NO DEBÍAS TU TAMBIÉN COMPADECERTE?
9 de marzo de 2021, martes de la 3ra semana de Cuaresma, proclamamos el Evangelio según San Mateo 18, 21 – 35. Gloria a ti, Señor.
¿NO DEBÍAS TU TAMBIÉN COMPADECERTE?
Queridos oyentes, una vez más, Jesús insiste en el PERDON en sus dos momentos: recibir el perdón y perdonar a nuestro hermano. La parábola consta de tres momentos: un rey ajusta cuentas con sus servidores, entre los que hay uno que le debe una exorbitante cantidad de dinero y no tiene con qué pagarle; ante la insolvencia y sus insistentes súplicas, el rey le perdona la inmensa deuda. Acto seguido relata la maldad de quien acaba de ser perdonado pero no perdona al compañero que le debe una suma muchísimo menor a la que debía al rey. La parábola concluye con la reacción de los otros servidores, que denuncian ésta maldad de su compañero y el juicio del rey, que condena a quien antes había perdonado. En resumen: Con esta parábola Jesús enseña que la misericordia de Dios es infinita y gratuita, pero quien la pide y recibe queda comprometido para perdonar de corazón a su hermano.
La imagen del rey y sus servidores alude también al sentido de responsabilidad en cada cosa que hacemos. Los medios de comunicación traen abundantes noticias de fraudes y corrupción millonaria. Sin embargo, la parábola destaca otro aspecto: ante Dios, el rey universal, todos somos corruptos y pecadores. ¿Quién de nosotros puede garantizar que ha usado con buen fin los muchos dones recibidos de Dios? Por eso, nos es útil la oración: “¡Jesús, rey y Señor, no seas mi juez, sino mi Salvador!”
Pidamos al Espíritu Santo la luz de poder reconocer nuestros errores, la mal versación de sus dones, corrupción, resentimientos y rencores. Oremos que Dios nos perdone y nos mueva el corazón para perdonar a todos que nos han causado daño y que Jesús MÉDICO SANE las heridas y nos dé la gracia de nuestra conversión y la de todos los pecadores. De ésta manera colaboramos para que termine ésta Pandemia y toda maldad.
Hoy recordamos a Santa Francisca Romana, nació 1384 en Roma. Mujer casada y madre de tres hijos. Convirtió su casa en un hospital. Dios premió sus oraciones y trabajos con el don de SANACIÓN de enfermedades como de reconciliar las familias y los vecinos. Otro santo es el jovencito Domingo Savio que desde niño se propuso llegar a la santidad. Don Bosco lo acompaño en este camino. Amaba mucho el Santísimo Sacramento del Altar y a la Virgen Madre de Dios. Murió poco antes de cumplir 15 años.
El Papa Francisco nos invita a orar en este mes para que vivamos el Sacramento de la Reconciliación con renovada profundidad, para saborear la infinita Misericordia de Dios. En estas intenciones meditemos los misterios de nuestra fe en el SANTO ROSARIO. El Evangelio es alegría. ¡Anúncialo! Y la Bendición de Dios: del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo descienda sobre ustedes y sus familias y les acompañe en esta Cuaresma. Amén.
Mons. Adolfo Bittschi
Obispo Auxiliar de Sucre
Obispo resp de Misiones CEB

