Evangelio del día

Evangelio del Día: EL QUE ME HA VISTO A MÍ HA VISTO AL PADRE

1 de mayo 2021, celebramos la memoria de San José, obrero, y proclamamos el Evangelio según San Juan 14, 7 – 14. Gloria a ti, Señor. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.


EL QUE ME HA VISTO A MÍ HA VISTO AL PADRE
Queridos oyentes, nuestro Señor Jesucristo anima y consuela a los Apóstoles y a nosotros en las últimas horas de su vida en la tierra. Nos habla de la meta que todos los hombres deberían desear: la SALVACIÓN ETERNA en la casa del Padre. EL CAMINO ES JESÚS que ha venido para hacernos conocer y mostrar el PADRE en su persona: “El que me ha visto a mí ha visto al Padre”. El Señor insiste en explicar la unidad entre Él y el Padre: “Yo estoy en el Padre y Él está en mí”. Esta unidad entre Jesús y el Padre es el modelo a seguir para los discípulos tanto con Dios como entre ellos. Así Dios puede obrar por medio de nosotros porque “… es Él que hace las obras”. Luego viene esta palabra grande: “Quien cree en mí hará también las obras que yo hago”. Es decir hacer conocer a todo el mundo al PADRE y su AMOR MISERICORDIOSO que por el sacramento de la CONFESIÓN o RECONCILIACIÓN hace volver a la vida hasta “cadáveres ambulantes”, hombres espiritualmente muertos por sus pecados mortales.


Pidamos al Espíritu Santo nos dé ganas de hacer conocer y amar a Jesús, Camino, Verdad y Vida, y servirle humildemente en nuestros hermanos más pobres. Nos infunda su amor para perdonar a todos los que nos lastimaron en vez de guardar rencor. Fortalecidos con la Santa Eucaristía y animados por el Espíritu Santo y el ejemplo de los Santos, vivamos cada día pensando en las alegrías que nos esperan en Dios después de una vida santa. La cercanía de Jesús, muerto y RESUCITADO y presente entre nosotros, nos quitará el miedo a la muerte al entregarle nuestra vida.


Hoy celebra el mundo el día del TRABAJO y nosotros a SAN JOSÉ, OBRERO, modelo del trabajador cristiano. Para nosotros “el trabajo no es una maldición, es una bendición de Dios que llama al hombre a dominar la tierra y a transformarla, para que con su inteligencia y el esfuerzo humano continúe la obra creadora divina… Conozco bien la necesidad de que el trabajo no enajene y frustre, sino que corresponda a la dignidad superior del hombre” (San Juan Pablo II).


El Papa Francisco pide que en este mes de mayo toda la Iglesia pueda invocar la intercesión de la Bienaventurada Virgen María para el fin de la pandemia y, de manera particular, invita a elevar súplicas por los más afectados. Oremos: Bajo tu amparo nos acogemos, santa Madre de Dios; no desprecies las súplicas que te dirigimos en nuestras necesidades, antes bien, líbranos de todo peligro, ¡oh siempre Virgen, gloriosa y bendita! Amén. Meditemos también cada día el SANTO ROSARIO y pidamos por nuestra conversión y la de todos los pecadores y sigamos orando por las familias y las vocaciones.


(El Papa declaró este año un AÑO SANTO en honor a SAN JOSÉ, el custodio de las vocaciones, y también AÑO SANTO de la FAMILIA.) El Evangelio es alegría. ¡Anúncialo! Y la Bendición de Dios: del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo descienda sobre ustedes y sus familias y les siga acompañando en este tiempo de la PASCUA. El Señor ha resucitado. Aleluya. Aleluya.

Mons. Adolfo Bittschi

Obispo Auxiliar de Sucre

Obispo resp. de Misiones CEB

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