Evangelio del día

Evangelio Del Día: “SIÉNTATE A MI DERECHA…”

4 de junio 2021, viernes de la 9na semana durante el año, proclamamos el Evangelio según San Marcos 12, 35 – 37. Gloria a ti Señor.

Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor, Jesús.

DIJO EL SEÑOR A MI SEÑOR: “SIÉNTATE A MI DERECHA…”
Queridos hermanos en Cristo, lo que se pensaba del Mesías por entonces estaba anunciado a David en 2º Samuel 7 que será “un descendiente tuyo”, y Pablo lo confirma en Romanos 1,3. En el pasaje del Evangelio de hoy, Jesús pone en apuro a los maestros de la Ley al preguntar como el Mesías puede ser hijo de David, si este, movido por el Espíritu Santo afirmó “Dijo el Señor a mi Señor: Siéntate a mi derecha hasta que ponga tus enemigos debajo de tus pies” (Salmo 110,1). Con esta cita de la Sagrada Escritura Jesús demuestra que el Mesías es alguien mucho más grande que “el hijo de David”. De otro modo no se explica por qué David, inspirado por el Espíritu de Dios, afirma de sí mismo ser siervo del Mesías al llamarlo “mi Señor”. “Dijo el Señor (Dios) a mi Señor (al Mesías)…”. ¿Por qué los judíos no sabían responder? Es que leían la Sagrada Escritura a pie de la letra y no inspirado por el Espíritu de Dios. Ya Orígenes, el gran Biblista, había dado la respuesta al respecto. El autor de la Sagrada Escritura es el Espíritu Santo que se sirve de escritores humanos. En los textos hay un sentido humano, histórico, pero también otro sentido espiritual que se puede entender recién desde el Nuevo Testamento explicado por la institución competente, la Iglesia, y por la gracia del autor, el Espíritu Santo. Ejemplo: Las reglas del fútbol no pueden interpretar los de básquet u otro deporte, sino del mismo fútbol.

Los maestros de la Ley deberían concluir que el Mesías no solo es hijo del rey David, sino que, debido a su origen divino, es también Señor de David. La relación del Mesías con Dios no la comparte ningún hombre, ni siquiera el gran Rey David (Hechos 2, 29-36). David, a pesar de sus pecados y manchas de sangre es considerado en la Biblia como santo a causa de su arrepentimiento y obediencia a Dios. Además es un poeta místico y autor de Salmos. Su motivo principal que le motivaba expresa la cita: “Te amo, Señor, mi fuerza” (Salmo 18,2).

Las preguntas y enseñanzas de Jesús hacen aumentar el agrado con que escuchaba la muchedumbre, mientras crecía la envidia de los maestros de la Ley, de los fariseos, de los saduceos y de los sumos sacerdotes (15,10).

El Papa Francisco declaró este año un AÑO SANTO en honor a SAN JOSÉ, y un AÑO SANTO de la FAMÍLIA. En este mes de junio invita a orar por la belleza del matrimonio y por los que se preparan al matrimonio con el apoyo de la comunidad cristiana: para que crezcan en el amor, con generosidad, fidelidad y paciencia. Nos unimos al pedido del Papa y regalamos a la Madre cada día un ramo de rosas al rezar en todas nuestras intenciones el SANTO ROSARIO. Oremos al final: “Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios. No desoigas la oración de tus hijos necesitados. Líbranos de todo peligro, oh Virgen gloriosa y bendita”. El Evangelio es alegría. ¡Anúncialo! Y la Bendición de Dios: del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo descienda sobre ustedes y sus familias.

Mons. Adolfo Bittschi

Obispo Auxiliar de Sucre

Obispo Resp. de Misiones CEB

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