Evangelio del Día: MI YUGO ES SUAVE Y MI CARGA LIGERA
15 de julio, miércoles de la 15ta semana durante el año litúrgico, proclamamos el Evangelio según San Mateo 11, 28 – 30. Gloria a ti, Señor. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
MI YUGO ES SUAVE Y MI CARGA LIGERA
Queridos hermanos en Cristo, la imagen del yugo hace referencia a la Ley de Moisés, que debe ser asumida, pero desde una nueva actitud, tal como la de Jesús. En la época de Jesús, varios grupos consideraban “malditos” a los que no conocían la Ley en profundidad. Jesús denuncia esa falsa religiosidad. La salvación no depende de una mayor o menor pericia en la compleja interpretación bíblica por los maestros de la Ley y los fariseos, en una palabra de la capacidad intelectual, sino de la fe y confianza en Dios, de su presencia en los acontecimientos de la vida, aceptando el llamado del Señor, o como lo resume Jesús “amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a sí mismo”. Los maestros de la Ley enseñan con soberbia y ponen cargas pesadas sobre la gente, mientras Jesús es “manso y humilde de corazón” y ayuda con su amor y la gracia del Espíritu Santo de llevar el yugo suave y la carga ligera. Un ejemplo: para los enamorados cualquier trabajo o esfuerzo es suave y ligero.
En estas palabras podemos reconocer el más enamorado de nosotros, Cristo mismo con su íntimo ser. Él, igual al Padre en su divinidad, se somete; sin embargo, debajo de la voluntad del Padre y lo alaba por su plan de salvar a los hombres. Cristo mismo toma la carga de todos los pecados de todos los hombres de todos los tiempos en su ENCARNACIÓN, PASIÓN Y MUERTE en la CRUZ. Y como Él mismo se dejó ayudar con Simón de Cirene, así nos quiere ayudar a nosotros a llevar nuestra carga. Toda la majestad y gloria de Cristo, su ser y su actuar se puede ver en estas pocas palabras.
San Buenaventura nació por el año 1218 en la Toscana/Italia. En niño enfermó muy grave pero fue sanado por San Francisco de Asís, quién le puso el nombre de Buenaventura profetizando su vida en bien de la orden franciscana y de la Iglesia. Estudió filosofía y teología en Paris con éxito. Con 25 años tomó el hábito de Fraile franciscano y enseñó con gran provecho estas asignaturas a los Hermanos de su Orden. Fue elegido ministro general de su orden, cargo que ejerció con prudencia y sabiduría. Fue creado cardenal Obispo de Albano, y murió en Lyon el año 1274. Escribió muchas obras teológicas importantes que le valieron el título de “doctor seráfico” entre los doctores de la Iglesia. El Papa Benedicto XVI estudió sus obras a profundidad y lo hizo fructificar en el Concilio Vaticano II.
Oremos por el Papa Francisco y su pronta y completa recuperación. Recemos el SANTO ROSARIO, también para las familias que sufren del covid-19 o lloran la muerte de una persona querida. Al final oramos: “Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios. No desoigas la oración de tus hijos necesitados. Líbranos de todo peligro, oh siempre Virgen gloriosa y bendita”.
El mes de julio está dedicado a la PRECIOSÍSIMA SANGRE de CRISTO. Es un llamado a la SANTIDAD y su invocación es una fuerte protección contra satanás y todo mal. También celebraremos el viernes 16 la fiesta de la Virgen del Carmen, Patrona de Bolivia y Generala de las Fuerzas Armadas. Ya tenemos el último día de la novena para prepararnos. El Evangelio es alegría. ¡Anúncialo! Y la Bendición de Dios: del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo descienda sobre ustedes y sus familias.
Mons. Adolfo Bittschi
Obispo Auxiliar de Sucre
Obispo resp. de Misiones CEB

