Evangelio del Día: SEAN COMPASIVOS, COMO ES COMPASIVO NUESTRO PADRE
9 de septiembre de 2021, jueves de la semana 23 durante el año litúrgico, proclamamos el Evangelio según San Lucas 6, 27 – 38. Gloria a ti, Sr. –
SEAN COMPASIVOS, COMO ES COMPASIVO NUESTRO PADRE
Queridos hermanos, estamos en el mes de la Biblia. Este año con el lema: ¡COMUNIDAD MISIONERA, COMPARTE LA PALABRA!
Jesús en el Evangelio según San Lucas, a partir de este pasaje habla a todo el pueblo. Antes miraba al cumplimiento del Reino de Dios. Este Reino, sin embargo, ya ha comenzado con Él y tiene que seguir con sus seguidores. Este inicio es sobre todo interior, en los corazones, aunque es una realidad viva con una fuerza que nada ni nadie puede parar. Jesús no pide ni ciertos actos ni oraciones, sino una nueva manera de pensar, un nuevo espíritu. La lógica del mundo no supera la práctica del antiguo “ojo por ojo, diente por diente” y “al enemigo hay que aniquilarlo”. Somos testigos de la actualidad de esa mentalidad. Hasta en partes del Antiguo Testamento (Salmo 35,1-8). Jesús sorprende a la humanidad con la lógica de Dios: “Amen a sus enemigos”. El Padre de Jesús es ante todo el Dios-MISERICORDIA. El seguidor de Jesús debe, por tanto, adoptar en su práctica cotidiana el comportamiento misericordioso de Dios. “Traten a los demás como quieren que ellos los traten a ustedes” es la que se llama la “regla de oro”. El cristiano no se contenta sólo con evitar el mal, sino que se compromete a hacer el bien a los demás, quienes quieran que sean hasta a sus enemigos. Luego Jesús muestra por medio de unas breves sentencias, la necesidad la bondad y del amor misericordioso. San Ambrosio comenta: “Todo esto lo dijo y lo hizo el Señor, quién, a pesar de ser ultrajado, no devolvió el ultraje”.
Hoy conmemoramos a San Pedro Claver, presbítero, patrono universal de las misiones entre los negros. Nació en España en 1580; ingresó a la Compañía de Jesús; impulsado por el portero del colegio, San Alonso Rodríguez, fue a las misiones de América a evangelizar. En 1616 fue ordenado Sacerdote en Cartagena, Colombia. En esa ciudad, puerto negrero, vivió hasta su muerte el 8 de septiembre de 1654. Consagró su vida a los más despreciados de la época: los esclavos negros. El día de su profesión religiosa escribió con su sangre: “Yo Pedro Claver, esclavo de los negros para siempre”. Los esclavos venían en muy malas condiciones. P. Pedro los llevó comida y medicina. Por medio de intérpretes los catequizaba y luego los bautizaba. Su labor de amor le causó grandes pruebas. Carecía de comprensión pero tenía la fuerza de Dios. Oremos: “Oh Dios, concédenos, por intercesión y ejemplo de San Pedro Claver, superar las discriminaciones y amar a todos los hombres con sincero corazón”.
Este mes de septiembre invita el Papa orar para que tomemos decisiones a cuidar la creación de Dios, alegrándonos por los jóvenes que ya están comprometidos con eso. Nos unimos al pedido del Papa Francisco regalando a la Madre cada día un ramo de rosas al rezar en todas nuestras intenciones el SANTO ROSARIO, también por los afectados por el covid-19 y sus familias, y para los que lloran la muerte de una persona amada. Oremos al final: “Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios. No desoigas la oración de tus hijos necesitados. Líbranos de todo peligro, oh siempre Virgen gloriosa y bendita”. El Evangelio es alegría. ¡Anúncialo! Y la Bendición de Dios: del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo descienda sobre ustedes y sus familias.
Mons.Adolfo Bittschi
Obispo Auxiliar de Sucre
Obispo resp. de Misiones CEB

