Evangelio del Día: TU FE TE HA SALVADO. VETE EN PAZ
16 de septiembre 2021, jueves de la semana 24 durante el año, proclamamos el Evangelio según San Lucas 7, 36 – 50. Gloria a ti, Señor. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Queridos hermanos, estamos en el mes de la Biblia. Este año con el lema: ¡COMUNIDAD MISIONERA, COMPARTE LA PALABRA! Por favor: Compartan este mensaje:
TU FE TE HA SALVADO. VETE EN PAZ
El fariseo Simón admira a Jesús y lo invitó a comer en su casa. Pero su esquema rígido de la Ley le impide entender una de las dimensiones fundamentales del Reino de Dios que anunció Jesús: la MISERICORDIA con los pecadores arrepentidos. De esa manera descalifica a su invitado de honor y a la mujer pecadora pública. A ella juzga excluyendo la posibilidad de un cambio de vida y la conversión. Es contradictorio estar con Jesús cuando al mismo tiempo se rechaza a una persona por razones morales, económicas, sociales, políticas o religiosas.
La unción que realiza la mujer sobre los pies del Señor nos revela la triple dimensión de toda acción misericordiosa: el perdón, la conversión y el agradecimiento por verse libre del peso de los pecados. La parábola del acreedor y los dos deudores ratifica la estrecha relación que debe existir entre el perdón de los pecados y la acción de gracias. Al que se le perdona por tener más pecados, se debe a que tiene fe y confianza en Jesús, y un corazón abierto a la conversión y al agradecimiento.
Hoy conmemoramos a los Santos Cornelio, Papa, y Cipriano, Obispo, mártires. San Cornelio fue elegido y ordenado Obispo de Roma el año 251; se opuso al cisma de los novacianos quienes eran muy rigorosos con los que por miedo abjuraron de su fe cristiana en la persecución; les negó recibirles nuevamente en la Iglesia. Con la ayuda de San Cipriano, el Papa San Cornelio pudo reafirmar su autoridad. Fue desterrado por el emperador y murió en el año 253. San Cipriano nació en Cartago hacia el año 210, de familia pagana. Se convirtió a la fe, fue ordenado sacerdote y, el año 249, fue elegido Obispo de su ciudad. En tiempos muy difíciles gobernó sabiamente su Iglesia con sus obras y sus escritos.
En la persecución fue desterrado y más tarde sufrió el martirio el 14 de septiembre del año 258. Escribió al Papa Cornelio: “Hemos tenido noticia, hermano muy amado, del testimonio glorioso que habéis dado de vuestra fe y fortaleza; y hemos recibido con tanta alegría el honor de vuestra confesión que consideramos partícipes de vuestros méritos y alabanzas… si formamos una misma Iglesia, si tenemos una sola alma y un solo corazón, ¿qué sacerdote no se congratulará de las alabanzas tributadas a un colega suyo, como si se tratara de las suyas propias?”.
Este mes invita el Papa a orar para tomar decisiones a cuidar la creación, alegrándonos por los jóvenes que están comprometidos con nuestra casa común. Nos unimos al pedido del Papa Francisco regalando a la Madre cada día un ramo de rosas al rezar en todas nuestras intenciones el SANTO ROSARIO, también por los afectados por el covid-19 y sus familias, y para los que lloran la muerte de una persona amada. Oremos al final: “Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios. No desoigas la oración de tus hijos necesitados. Líbranos de todo peligro, oh siempre Virgen gloriosa y bendita”. El Evangelio es alegría. ¡Anúncialo! Y la Bendición de Dios: del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo descienda sobre ustedes y sus familias.

