Evangelio del Día: EL CANDÍL SE PONE EN EL CANDELERO PARA QUE LOS QUE ENTRAN TENGAN LUZ.
20 de septiembre 2021, lunes de la semana 25, proclamamos el Evangelio según San Lucas 8,16 – 18. Gloria a ti, Señor.
Queridos hermanos, estamos en el mes de la Biblia. Este año con el lema: ¡COMUNIDAD MISIONERA, COMPARTE LA PALABRA! Por favor: Compartan este mensaje.
EL CANDÍL SE PONE EN EL CANDELERO PARA QUE LOS QUE ENTRAN TENGAN LUZ.
Esta expresión de Jesús no habla aquí de la lámpara material, sino de la lámpara espiritual de nuestra fe y de nuestro testimonio de cambio de vida. Los misterios de nuestra fe lo entregó Nuestro Señor Jesús a sus discípulos no para que se guarden celosamente para sí mismo como su patrimonio, sino que esta LÁMPARA ENCENDIDA debe alumbrar a todos. La Palabra de Dios no se puede ocultar, para eso los discípulos son enviados por Jesús como misioneros que, con el ímpetu del Espíritu Santo que recibirán en Pentecostés, la llevarán hasta los confines del mundo. Todos tienen el derecho de escuchar el mensaje de Jesús. Si lo aceptan o no, eso no depende de nosotros sino está en manos de Dios Padre que los atrae o no. Pero cuánto más el discípulo proclame el Evangelio, más gente tiene la oportunidad de conocer la persona, la vida, la pasión, muerte y Resurrección de Jesucristo y pueden salvarse. El último versículo se dirige a quienes piensan que tuvieran fe, pero no lo viven como Dios manda y tampoco lo compartan.
Hoy conmemoramos a los mártires de Corea, los Santos Andrés Kim Taegon, presbítero, y Pablo Chung Hasang y compañeros. Recién a principios del siglo XVII, gracias a la actividad misionera de unos laicos, la fe cristiana penetró en Corea. Una decidida y fervorosa comunidad sin pastores fue guiada por laicos, hasta el año 1836, cuando llegaron los primeros sacerdotes procedentes de Francia. Durante las persecuciones de los años 1839, 1846 y 1866, hubo 103 mártires, entre los cuales destacan el primer sacerdote coreano y fervoroso pastor de almas Andrés Kim Taegon y el insigne apóstol laico Pablo Chung Hasan.
Los demás eran mayormente laicos, varones y mujeres, casados o solteros, ancianos, jóvenes y niños. En su última exhortación decía San Andrés Kim: “Jesús, nuestro Señor, al bajar a este mundo, soportó innumerables dolores, con su pasión fundó la Santa Iglesia y la hace crecer con los sufrimientos de los fieles. Por más que los poderosos del mundo la opriman y la ataquen, nunca podrán derrotarla”. Actualmente crece la Iglesia en Corea enormemente. La razón está en la diferencia entre los cristianos de América y Europa y los de Corea. Nosotros solemos decir ¿qué me da la Iglesia? Mientras en Corea dicen los cristianos ¿Qué puedo hacer yo para mi Iglesia?.
Este mes de septiembre invita el Papa a orar para tomar decisiones a cuidar la creación, alegrándonos por los jóvenes que están comprometidos con nuestra casa común. Nos unimos al pedido del Papa Francisco regalando a la Madre cada día un ramo de rosas al rezar en todas nuestras intenciones el SANTO ROSARIO, también por los afectados por el covid-19 y sus familias, y para los que lloran la muerte de una persona amada. Oremos al final: “Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios. No desoigas la oración de tus hijos necesitados. Líbranos de todo peligro, oh siempre Virgen gloriosa y bendita”. El Evangelio es alegría. ¡Anúncialo! Y la Bendición de Dios: del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo descienda sobre ustedes y sus familias.
Mons. Adolfo Bittschi
Obispo Auxiliar de Sucre
Obispo resp. de Misiones CEB

