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Testimonio de un matrimonio misionero: “Señor regálame un día bendecido por ti y seré tu sierva”

Bolivia Misionera 27.10.2021. Ellos son José Luis Guarachi Poma y Gladys Lazarte Contreras, un matrimonio misionero que realiza su servicio en la Diócesis de El Alto y la Arquidiócesis de La Paz, la esposa es quien primero se acercó al Señor y hoy comenta esta hermosa historia que los llevó a ponerse en las manos de Dios y dejarse guiar por el Espíritu Santo.

“Nuestra entrega al Señor nace desde el momento en que me desahuciaron hace 17 años atrás, por un problema de corazón, vivimos en la ciudad de el Alto y tuvimos que ir a un clima bajo, me dieron meses de vida después de un infarto, fue así que fuimos a alto Beni por el lado de Porvenir, llegue a una comunidad donde todo era verde, mi vida cambió radicalmente, viví una vida muy diferente a la ciudad, no había una Iglesia o capilla ahí, y yo me desesperaba por ir a una, y resulta que a los tres meses yo seguía viva, y mi esposo me dijo que hay un Cristo moreno en Palos Blancos, donde había que cruzar el río, yo pase el río a conocerlo”.

Gladys le dijo al Señor como le había traído hasta un lugar tan lejos, lloró y se le acercó una persona que le preguntó el porqué de su tristeza, entonces esta persona le dijo que para Cristo nada es imposible: “ahí le pedí al Señor regálame un día bendecido por ti y seré tu sierva, desde ese momento comencé a servirle a Él, yo cruzaba cada domingo a rezarle a Cristo, ahí empezó nuestra misión en la Iglesia, luego de 7 meses salí a La Paz y mis médicos quedaron asombrados, ahora después de 17 años, agradezco a Dios cada día que me da para respirar, estoy para Él”.

Luego de un tiempo fue que la pareja comenzó a formarse y ayudar en la catequesis, se formaron cada vez más y tuvieron la oportunidad de servir en parroquias de Santa Cruz y La Paz, donde siempre fueron bien recibidos: “hasta el día de hoy seguimos sirviendo, ahora estamos viviendo en El Alto, servimos en la Parroquia Santa María Madre de los pobres, seguimos dando catequesis primera comunión y confirmación, damos charlas de bautismo, y algunas veces charlas de matrimonio, cada familia, cada hermano con quien vamos compartiendo nuestra vida, y nuestro testimonio, siempre ha sido bien acogido”.

El matrimonio misionero comenta que su deseo es dar testimonio y que otras personas se animen a servir al Señor: “Nosotros somos tres Jesús mi esposo y yo, sino hay ese acompañamiento, es vano, así enfrentamos todo”, los esposos afirman que no es difícil vivir como matrimonio misionero, ambos trabajan, y sin embargo sacan tiempo para acompañar a muchas personas, no abandonan la parroquia, igual acompañan en la Parroquia Corazón de María y la Parroquia Pio X en el grupo “Emaús”, manifiestan que si las personas se sacan tiempo para ir a una fiesta, porque no hacerlo para Dios.

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