Mons. Bittschi: “Jesús nos hace ver cuál es la meta de nuestro camino”
Prensa CEB 5.03.2023. En este segundo domingo de Cuaresma, el obispo auxiliar de Sucre y director nacional de Obras Misionales Pontificas, Mons. Adolfo Bittschi resalta el mensaje del Papa Francisco para este tiempo litúrgico y comparte su reflexión iluminado en el evangelio según san Mateo (17,1-9), y animando a que los fieles a que lean y mediten cada día el evangelio.
Mons. menciona la transfiguración y también manifiesta que es oportunidad para tomar en cuenta los objetivos del Sínodo de la Sinodalidad: “La belleza divina de la transfiguración fue incomparablemente mayor que cualquier cosa, el maravilloso panorama que se revela sorprende y hace que valga la pena, el proceso sinodal parece un camino arduo que a veces nos puede desalentar pero lo que nos espera al final, es algo maravilloso y sorprendente, que nos ayudará a comprender la voluntad de Dios y nuestra misión al servicio de su Reino”.
Enmarcado en el mensaje del Papa Francisco, Mons. Bittschi resaltó que para que esa transfiguración pueda realizarse en nosotros este año, se propone dos caminos a seguir para ascender junto a Jesús y llegar con Él a la meta.
“El primero, es escuchar a Jesús, la cuaresma es un tiempo de gracia en la medida que escuchamos a aquel que nos habla, y ¿cómo lo escuchamos?, en la palabra de Dios, en la liturgia, si no podemos participar en la misa meditemos las lecturas bíblicas de cada día, incluso con la ayuda de internet, además de hablarnos en las escrituras, el Señor lo hace mediante los hermanos y hermanas, en los rostros de las personas que necesitan ayuda. En este proceso sinodal escuchemos a Cristo, donde el objetivo principal de una Iglesia sinodal”, expresó.
“La segunda es, no refugiarse en la religiosidad hecha de acontecimientos extraordinarios de experiencias festivas por miedo a afrontar la realidad con sus fatigas cotidianas, la luz que muestra Jesús a sus discípulos es un adelanto de la gloria pascual, hacia ella debemos ir, la cuaresma está orientada a la pascua, el retiro nos prepara para vivir la pasión con fe, esperanza y amor, para llegar a la resurrección; de igual modo el camino sinodal no debe hacernos creer que hemos llegado, cuando Dios nos conceda la gracia de la experiencia fuerte de comunión, bajemos la llanura y que la gracia que hemos experimentado nos sostenga para ser artesanos de la sinodalidad en la vida ordinaria de nuestras comunidades”. “Dios les bendiga en este caminar hacia la gloria”, dijo al finalizar su reflexión dominical.

