Noticias MisionerasRevista Bolivia MisioneraRevista Bolivia Misionera N°29

𝙀𝙡 𝙘𝙪𝙞𝙙𝙖𝙙𝙤 𝙙𝙚 𝙡𝙖 𝘾𝙖𝙨𝙖 𝘾𝙤𝙢𝙪́𝙣 𝙧𝙚𝙦𝙪𝙞𝙚𝙧𝙚 𝙖𝙘𝙘𝙞𝙤𝙣𝙚𝙨 𝙘𝙤𝙢𝙪𝙣𝙚𝙨

Antes de la Cuaresma de 2012, en las anteriores asambleas de obispos, nuestros pastores comenzaron a compartir información y testimonios de sus regiones sobre el daño humano a la obra de Dios Creador. Cada herida al medio ambiente era un deterioro de la ecología ambiental, pero también de la ecología humana. De esas precocupaciones compartidas surgió la “Carta Pastoral sobre Medio Ambiente y Desarrollo Humano en Bolivia, El Universo, Don de Dios para la Vida”.

Se trata de un documento del magisterio boliviano orientador y de compromiso eclesial para el cuidado de la Casa Común, tan afín y complementario a la encíclica “Laudato Si” del Papa Francisco.

Los daños a la Casa Común ya se advierten en la cotidianidad. Aire con partículas nocivas, agua con químicos, áreas de cultivos con sequías prolongadas, zonas inundadas, bosques incendiados, ciudades con basura acumulada y sin tratamiento. Cada golpe a la naturaleza es particular; pero esta vez los incendios requieren una preocupación especial: Se estima la destrucción de más de 4 millones de hectáreas este último año, con una cifra indescriptible de muerte de animales, insectos y otros seres vivos.

Estos hechos deben llevarnos a discernir las causas de estos flagelos y responder desde la prevención, la mitigación, la adaptación y la denuncia. Las raíces están en el modelo de desarrollo basado en la sobreexplotación de los recursos naturales; en los intereses económicos y de poder, incluso respaldados en políticas gubernamentales; Pero también en el estilo de vida de cada uno de nosotros.

El modelo de desarrollo no ha impulsado el empleo sino una economía informal, carente de calidad en el empleo que genera y que obliga a mucha gente a buscar alternativas en formas de explotación de los recursos naturales, migrar a centros mineros, ser parte de la minería ilegal en especial del sector aurífero, o avasallamientos de tierras e incendios provocados para comercializar tierras, inclusive con situaciones de alta violencia o ampliación de la frontera agrícola para el crecimiento de la ganadería o la agroindustria sin licencias ambientales o controles por parte del Estado que es el principal ausente en estos sectores.

El cuidado de la Casa Común, entonces, se transforma en un enorme desafío que el Papa Francisco nos ratifica en la “Laudato Deum”, para asumir acciones más decisivas y movilizadoras por la gravedad del tema y para sembrar esperanza en el planeta.

Incluso en el escenario internacional, en los debates sobre el calentamiento global o el cuidado del medio ambiente priman más los intereses transnacionales y de poder geopolítico antes que escuchar el clamor de la tierra y de los pobres con las consecuencias no solo en los seres humanos vulnerables, sino en la compleja biodiversidad que hace y complementa la vida en el planeta.

Necesitamos un cambio de actitudes en todos y cada uno de nosotros, desde el interior de la propia Iglesia, obispos, sacerdotes, religiosos, laicos y, por otro lado, el conjunto de la sociedad de creyentes y no creyentes porque solo juntos podremos cambiar la situación. Será imperioso implementar un plan dirigido a la sensibilización y orientación a nuestra Iglesia y a la sociedad boliviana, con información objetiva y oportuna.

Para estas acciones será necesario constituir una comisión de mensajes y metodologías concertadas. Buscar una acción conjunta en toda la Iglesia, en sus obras, instituciones, movimientos, parroquias para que llegue a la población un mismo mensaje de reconciliación y esperanza en el futuro, desde el compromiso de nuestros obispos para animar y acompañar un plan de estas características, pero también con el aporte de cada uno de nosotros ¬–instituciones, academia, organizaciones, iglesias y otros-. El Cuidado de la Casa Común requiere acciones comunes, para preservar nuestra vida y la vida de las siguientes generaciones a quienes también les pertenece el planeta.

Juan Carlos Nuñez

Director de la Fundación Jubileo

Ver la Revista Bolivia Misionera N°29 https://www.boliviamisionera.com/RBM29/index.html

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