Evangelio del día

Hoy la Iglesia, con la Palabra del Señor, nos recuerda el consejo de ayunar en su debido tiempo

16 de febrero de 2024, viernes después de Ceniza, proclamamos el Evangelio según San Mateo 9, 14 – 15. Gloria a ti, Señor. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

LLEGARÁ EL DÍA EN QUE SE LLEVEN AL ESPOSO Y ENTONCES AYUNARÁN

Queridos hermanos en Cristo: Paz a ustedes.

El Señor Jesús al decir: “Llegará el día en que se lleven al esposo y entonces ayunarán” se refiere a sí mismo como el esposo de la Iglesia. Después de su Muerte el Viernes Santo será bajado de la Cruz y enterrado. De esa manera será sustraído de sus discípulos quienes entonces sí ayunarán. La Iglesia meditará esto los días viernes e invita a ayunar y abstenerse de comer carne. Ya el profeta Isaías enuncia las cualidades del ayuno que obtendrá el favor de Dios: no ha de consistir en unas prácticas puramente externas, sino en un auténtico compartir lo propio con los desheredados, mirando a Dios y siguiendo el ejemplo de Jesús.

Hoy la Iglesia, con la Palabra del Señor, nos recuerda el consejo de ayunar en su debido tiempo. Ayunar no es solamente abstenerse de comer, sino también de beber, de fumar, de juegos por dinero, de consumir droga, ver pornografía o de llenarse de informaciones. Para San Juan Clímaco la gula es “la hipocresía del estómago que se queja de estar vacío incluso cuando está a rebosar”. Llenar el estómago no sólo nutre el cuerpo, sino también los instintos carnales. Luego será más difícil de dominarlos. Nuestros tres enemigos a quienes debemos vencer al ejercer el dominio de sí son mundo, carne y demonio. Para los autores espirituales, no conseguir dominarse en la comida es signo de una voluntad débil. Simbólicamente puede decirse que el glotón vende el derecho de la primogenitura en el Reino de Dios por un plato de lentejas como Esaú a su hermano Jacob (Génesis 25).

El ayuno para un cristiano es la ocasión para testimoniar la fuerza de espíritu. No es creíble que uno habla de vida espiritual y luego se deja llevar por los instintos como la gula. Escribe San Juan Clímaco: “Comer demasiado excita la sensualidad, ayunar estimula la castidad. Si saciarías a un león, puede ser que se amanse, pero cuanto más le concedes al cuerpo, más se convierte en una bestia salvaje”.

Hoy, 16 de febrero, recordamos a Onésimo, el esclavo que se escapó y fue convertido luego en cristiano por San Pablo en la cárcel. El Apóstol escribe acerca de él su carta a Filemón. También conmemoramos Santa Juliana de Nicomedia, Mártir. Se fue a la casa del Padre en el año 304.
El Papa nos pide orar por él, por el Sínodo y este mes por los enfermos terminales y sus familias para que reciban los cuidados necesarios. Recemos en nuestras familias el ROSARIO también por santas vocaciones sacerdotales, religiosas y misioneras.

Oremos por nuestra conversión, la de todos los pecadores, y de Rusia como pidió la Virgen en Lourdes y Fátima; por los afectados de la guerra en Ucrania, Gaza y donde hay conflictos sangrientos; por la paz y la libertad religiosa en todo el mundo; por Bolivia pedimos justicia, democracia y el fin de la corrupción. Damos gracias a Dios por las lluvias recibidas y pedimos lluvias suaves y abundantes donde hace falta aún. Oremos para que acabe el feminicidio más grande, el aborto; los avasallamientos y toda clase de violencia y corrupción; las enfermedades corporales y espirituales, y todo mal. El Evangelio es alegría. ¡Anúncialo! Y la Bendición de Dios: Padre, Hijo y Espíritu Santo descienda, sobre ustedes y sus familias.

Mons. Adolfo Bittschi

Obispo Auxiliar de Sucre

Director Nacional de OMP Bolivia

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