Evangelio del día: «Mujer, ¿Por qué lloras?, ¿A quién buscas?»
2 de abril 2024, MARTES en la Octava de PASCUA, proclamamos el Evangelio según San Juan 20, 11 – 18. Gloria a ti, Señor. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
MUJER, ¿POR QUÉ LLORAS?, ¿A QUIÉN BUSCAS?
Queridos hermanos en Cristo: FELIZ PASCUA.
Celebramos la Octava de PASCUA como un solo día la RESURRECCIÓN del Señor y cantamos la Secuencia de Pascua “Ofrezcan los cristianos ofrendas de alabanza a gloria de la Víctima propicia de la Pascua. Cordero sin pecado que a las ovejas salva, a Dios y a los culpables unió con nueva Alianza. Vida y muerte lucharon en singular batalla y, muerto el que es Vida, triunfante se levanta. ¿Qué has visto de camino, María, en la mañana? A mi Señor glorioso, la tumba vacía, los Ángeles testigos, sudario y mortaja”. El Evangelio de hoy relata la aparición de Jesús resucitado a María Magdalena, que fue la primera en llegar a la tumba vacía y había avisado a Pedro y Juan. Los discípulos, después de haber constatado la verdad del aviso de Magdalena, regresaron a casa. María Magdalena que amaba mucho a Jesús se quedó junto a la tumba llorando y pensando porque hubieran robado el Cuerpo de Cristo. ¿Quién no lloraría ante la tumba de alguien al que ha amado? Pronto sabrá que no hay razón para llorar; el Señor ha resucitado.
María Magdalena lloraba porque Jesús era el sentido de su vida después de haberla liberado de siete demonios. Sin Jesús su vida quedaba vacía. Ya no se apartaba del Señor y le seguía con la Virgen Madre hasta debajo de la Cruz. Solo los enamorados pueden entender eso. Lo más triste es una persona que perdió su amor y su fe en Jesús como Judas. Jesús se aparece a Magdalena pero con su cuerpo transformado y glorificado y el dolor de ella es tan grande que no lo reconoce. El sepulcro de donde salió la nueva vida con Cristo estaba en un huerto. Es que en el huerto del paraíso Adán y Eva perdieron la vida con Dios y por eso en un huerto se nos devuelve Jesús. Magdalena confundió al Señor con el hortelano. Jesús lo es de cierta manera porque vino para restaurar el huerto del paraíso. Recién cuando el Señor lo llama con su nombre personal reconoce a su amado Jesús a quién lo quiere retener como lo conoció antes en esta vida. Pero el Señor la envía como Apóstola de los Apóstoles.
Pidamos entonces al Espíritu Santo que nosotros los bautizados seamos testigos de Jesús y sepamos anunciar su Muerte en la Cruz y su RESURRECCIÓN gloriosa de palabra y de vida. Con el Papa rezamos este mes de abril para que la dignidad y la riqueza de las mujeres sean reconocidas en todas las culturas, y para que cese la discriminación que sufren en diversas partes del mundo. Estamos en la novena de la Divina Misericordia. Pidamos la CONVERSIÓN de todos los pecadores y de Rusia, como pidió Nuestra Madre, la Virgen María, en sus apariciones en Lourdes y Fátima. El Papa, con su ejemplo, nos invita al Sacramento de la Confesión y así saborear la infinita Misericordia de Dios y conseguir las indulgencias. Oremos por los afectados de la guerra en Ucrania, Gaza y donde hay conflictos sangrientos; por la paz y la libertad religiosa en todo el mundo; por Bolivia pedimos justicia y democracia. Oremos para que acabe el feminicidio más grande, el aborto; los avasallamientos y toda clase de violencia y corrupción; las enfermedades corporales y espirituales, y todo mal.
Hoy se recuerda a San Francisco de Paula, Ermitaño, nació en Calabria, Italia, el año 1416. Fundó una Congregación de Ermitaños, que luego se convirtió en la Orden de los Mínimos, aprobado por la Santa Sede el año 1506. Es el Patrono de la buena muerte. Se fue al cielo el año 1507.
El Evangelio es alegría. ¡Anúncialo! Y la Bendición de Dios: Padre, Hijo y Espíritu Santo descienda sobre ustedes y sus familias.
Mons. Adolfo Bittschi
Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis de Sucre
Director Nacional de OMP Bolivia

