Evangelio del día: «Reconocieron a Jesús al partir el pan»
3 de abril de 2024, MIÉRCOLES en la Octava de PASCUA, proclamamos el Evangelio según San Lucas 24, 13 – 35. Gloria a ti, Señor. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
RECONOCIERON A JESÚS AL PARTIR EL PAN
Queridos hermanos en Cristo: FELIZ PASCUA
En la Octava de la Pascua escuchamos de las varias apariciones de Jesús. Surge entonces la pregunta: Y nosotros ¿Dónde podemos encontrar al Resucitado? Los discípulos de Emaús nos puede dar una respuesta: Al inicio del relato nos hace entender que nuestra religión es distinta de los demás creencias donde el hombre busca congraciarse con un ser supremo. En nuestra fe es “Jesús (que) se acercó y se puso caminar con ellos”. a) Dios nos busca en nuestra desolación cuando todo parece en vano y perdido y camina con nosotros sin que nos demos cuenta. San Pedro escribe: “Echen toda su ansiedad a Él”(1ª Pedro 5,7). Eso corresponde al acto penitencial al inicio de la Santa Misa. b) Después de escuchar su frustración Jesús les habla fuerte y claro: “¡Qué torpes son para entender!”. “¿Acaso el Mesías no debía padecer todo esto para entrar en su gloria? Y comenzando por Moisés y todos los Profetas, les explicó todo lo que se refería a Él”. Con estas explicaciones Jesús les hacía arder su corazón. Es evidente que esta parte es la liturgia de la Palabra de la Santa Misa. c) Al llegar a Emaús los discípulos invitan a Jesús “desconocido” para cenar. Jesús acepta. Y a su manera de partir el pan, “lo reconocieron, pero Él desapareció de su vista” (v.31). Es decir al partir el pan de la mesa con los necesitados y en la Eucaristía encontramos a Jesús. d) Se nota la transformación de los discípulos de la tristeza a la alegría y e) el deseo de compartir su experiencia les hace levantar y volver de noche con luna llena a Jerusalén. Transformaciones así pasan también en las Eucaristías.
Pidamos entonces al Espíritu Santo seamos testigos de Jesús anunciando su Muerte en la Cruz y su RESURRECCIÓN gloriosa de palabra y de vida. Con el Papa rezamos este mes de abril para que la dignidad y la riqueza de las mujeres sean reconocidas en todas las culturas, y para que cese la discriminación que sufren en diversas partes del mundo. Estamos en la novena de la Divina Misericordia. Pidamos la CONVERSIÓN de todos los pecadores y de Rusia.
Hoy recordamos a San Sixto I, Papa, que rigió la Iglesia Romana en los años 119 al 128. Ordenó que después del prefacio en la Misa, se cante o recite el Sanctus de la revelación que tuvo el profeta Isaías (6,1-3).
El Evangelio es alegría. ¡Anúncialo! Y la Bendición de Dios: Padre, Hijo y Espíritu Santo descienda sobre ustedes y sus familias.
Mons. Adolfo Bittschi
Obispo Auxiliar de Sucre
Director Nacional de OMP Bolivia

