La religiosa Cintia Vasquez comparte su testimonio en el programa “Te seguiré” de la Arquidiócesis de La Paz
El programa “Te seguiré” impulsado y producido por la Comisión de Comunicación de la Arquidiócesis Nuestra Señora de La Paz fue transmitido este lunes por la noche a través de las redes sociales, donde entrevistaron a la Hermana Cintia Vasquez, Misionera Cruzada de la Iglesia y secretaria general de las Obras Misionales Pontificias.
En la oportunidad la religiosa habló de santa Nazaria Ignacia, “era y sigue siendo ejemplo de mujer arriesgada, valiente, que nos decía a sus hijas…nada de cobardías…adelante siempre adelante por Cristo, la Iglesia y los hermanos…desde muy pequeña le dijo al Señor…te seguiré Señor lo más cerca que pueda una humana criatura”, comentó como Nazaria llegó a Bolivia (Diócesis de Oruro)una historia que va desde ser parte de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados hasta que la misionera fundó la Congregación de las Misioneras Cruzadas de la Iglesia.
Sobre la espiritualidad de la Congregación dijo que es ignaciana, inspirada en San Ignacio de Loyola, y su carisma es “la extensión del Reino hasta dar la vida”, y ellas extienden el Reino a través de todas las obras sociales que impulsan como: comedores populares, colegios, dispensarios médicos, centro infantil, casas de acogida y hogar de ancianos, ellas buscan que el Reino de Dios llegue a todos lados.
Dentro de la Obra total de las Misioneras de la Iglesia, están también las Misioneras Seglares de la Iglesia (laicas consagradas a la misión), los amigos de Nazaria (sacerdotes), las FENI (familia extensiva de Nazaria), los JUMINI (Jóvenes Misioneros Nazaria Ignacia). Su servicio no tiene límites ni fronteras.
Actualmente son alrededor de doscientas hermanas dispersas en todo el mundo, en cuatro continentes, menos en Oceanía, como Congregación se reúnen en su capítulo general que se realiza cada 6 años y provinciales que se realizan cada tres años.
La hermana Cintia destacó la valentía de santa Nazaria que ha seguido adelante pese a las dificultades, y que hoy descansa en la Casa de las Misioneras Cruzadas de la Iglesia de la Diócesis de Oruro, donde empezó esta gran obra.
Las religiosas hoy siguen su testimonio y la recuerdan leyendo los diarios de la santa, “yo le diría que me contagie ese amor y esa experiencia de Dios que tenía, le diría que la quiero mucho y le agradezco por haber estado en mi tierra y por haber dejado un gran testimonio que provocó que tanta gente esté deseosa de seguir a Cristo”, fue la respuesta de la Hna. Cintia cuando le consultaron que la diría a Santa Nazaria.
Ella es la hermana Cintia Vasquez Aramayo, chuquisaqueña, la mayor de 6 hermanos, se formó con las hermanas del Buen Pastor en el colegio de Santa María Eufrasia, estudió auditoría en la Universidad estatal de San Francisco Xavier de Sucre, también en la Facultad de Teología en Cochabamba y ahora estudia una Maestría en Misionología.
A los 15 años hizo su primera comunión, allí nació su vocación, en la parroquia conoció a las Misioneras Cruzadas de la Iglesia, y desde entonces se identificó con su carisma, y decidió decirle SI al Señor.
“El señor ha ido haciendo camino en mí”, confesó la hermana quien al compartir sobre lo que son las Obras Misionales Pontificias animó a los fieles: “si no haces experiencia de misión ¿de que vas a hablar?, no puedes hablar desde los libros, sino desde un encuentro con el Señor, pero en el hermano”.
Te invitamos a ver el programa completo. https://youtu.be/RqCJR8AQei8

