Hna. Simona: “Para ser misionero necesitas tener el corazón lleno de Dios y la capacidad de enamorarse de los destinatarios de la misión”
La Hna. Simona Rosario Acosta, fsp. religiosa de la Congregación Hijas de San Pablo (Paulinas), con estudios en psicología, filosofía y teología, con énfasis en Biblia compartió su testimonio en el Pre Congreso rumbo al CAM 6 llevado a cabo en Puerto Rico.

Posee una amplia experiencia de trabajo pastoral por medio de las redes sociales. Se ha desempeñado como misionera en Venezuela, Colombia, República Dominicana, Italia, Perú, Bolivia y Puerto Rico. Es además autora de tres libros publicados con la Editorial Paulinas.
Como introducción a su testimonio, la Hermana Simona expresó que “ser misionero es tener la capacidad de enamorarse. Para ello el primer paso es conocer: las personas, la cultura, las costumbres, las celebraciones, las relaciones interpersonales, la forma colectiva e individual de ver a Dios. Para conocerles profundamente hay que aprender a escuchar sin prejuicios”.
La religiosa hizo hincapié en que es importante respetar las personas y su dignidad de hijos amados de Dios. Esforzándonos por comprender desde adentro las expresiones culturales y la devoción popular. De igual forma se debe amar no solo el lugar de misión, sino a las personas, la cultura, la comida, la música, las tradiciones, es “enamorarse de los destinatarios de la misión”, manifiesta.
“Ser misionero es salir de nosotros mismos para ir al encuentro del otro; ya sea en mi familia, escuela, trabajo, en mi Iglesia, en mi país e incluso a los lugares más remotos”, manifestaba la religiosa comentando que su amor por la misión inició con su experiencia en el grupo de jóvenes de su parroquia. “A los tres meses de entrar a mi Congregación (Hijas de San Pablo) me enviaron a mi primer viaje misionero: Venezuela. Más adelante a Colombia, Rep. Dominicana, Italia, Perú y por supuesto mi amado Puerto Rico. Cada lugar misionero al que soy enviada es una oportunidad de conocer un nuevo rostro de Dios. Cada pueblo tiene su propia experiencia de Dios, y esa experiencia es el punto de partida del misionero para anunciarles la Buena Nueva del Evangelio”, sostuvo la religiosa animando a los misioneros a seguirse formando y llenándose de Dios, pues dijo que uno comunica de lo que tiene uno en el corazón.
Con información del CAM6

