Padre Marcelo Barrena MGR, el sacerdote misionero que ahora entrena equipos para Dios
Desde la Diócesis de Tarija, el sacerdote misionero en Bolivia, quien fue director de Obras Misionales Pontificias – Misiones de esta jurisdicción durante varios años comparte como nació su vocación misionera: “Todo es designio de Dios y el protagonista el Espíritu Santo”, “La Misión es mi vida”, menciona el Padre Marcelo Barrena sacerdote de la Misión Gran Río.
Fue una Hija de María Auxiliadora quien motivo a un grupo de jóvenes a realizar una misión de Navidad en una comunidad muy alejada de Argentina donde no había luz donde la situación de vida era muy precaria, entonces fue una Navidad que le ayudó a nacer en el Espíritu, “antes era como que tenía Dios en la mente en la cabeza, pero faltaba ese toque en el corazón”, sostiene Padre Marcelo que estudió para ser profesor de educación física; sin embargo después de esta experiencia de misión ahora entrena equipos para Dios.
Dijo que a partir de ahí comienza un torbellino de emociones y metas para ser sacerdote, pues encontró su felicidad en el servicio a los demás. Invita al pueblo de Dios a dejarse sorprender por Él: “me despierto pensando, primero dando gracias a Dios, pero con tantas ganas de vivir y soñar, con tantos rostros en mi corazón, es Dios que siempre me está esperando en cada uno de los hermanos, pero con el paso del tiempo he ido descubriendo que todos estos rostros se sintetizan en la Eucaristía, ahí, esos rostros recobran vida, en Jesús esta todo, el encuentro con Dios en la adoración y eucaristía, se hace palpable en las personas”, manifestó Padre Marcelo .
El sacerdote misionero en Bolivia dijo que la belleza más grande que podemos permitir es dejarse amar por Dios y ver lo dulce, tierno y misericordioso que es Dios, y todo el amor que tiene para nosotros.
Video Misión Gran Río Bolivia

