Hna. Vilma Cotrim gracias por tu gran labor misionera en el Vicariato Apostólico Ñuflo de Chávez
“¡Aquí estoy, envíame Señor!. Con el corazón lleno de gratitud salgo a una nueva misión, un nuevo desafío que me pide el Señor a través de mi familia religiosa, las Hermanas Franciscanas de la Penitencia, iré donde está la cuna de nuestro Carisma donde esta nuestra comunidad madre y origen”, fueron las palabras de despedida de la Hna. Vilma Cotrim, quien fue directora de Obras Misionales Pontificias – Misiones del Vicariato Apostólico Ñuflo de Chávez tierra de misión donde compartió grandes experiencias de fe y amor durante ocho años con los bolivianos.

La religiosa agradeció a su comunidad fraterna, las hermanas Terezinha y Mariazinha, religiosas de su congregación con las que vivenció muchas alegrías y dolores juntas, su gratitud es también para la “Parroquia Apóstol Santiago” en 4 Cañadas, “al padre Pascual y a los sacerdotes con quienes he trabajado, a los grupos parroquiales, a cada persona niño, joven y adulto que me ayudaron vivir, anunciar el Evangelio en el diario vivir”, mencionó la religiosa.

“Gracias a la Vida Consagrada del Vicariato por el testimonio de vida y entrega a la misión, a los grupos de IAM en los asesores, animadores y niños misioneros con y por quienes mucho he aprendido. Gracias a Monseñor Antonio por la acogida, confianza, acompañamiento y cercanía fraterna en esos años de misión compartida”, manifestó la Hermana Vilma luego de varios años acompañando y animando la misión en su jurisdicción.

Su mensaje va también dirigido a los directores de OMP – Misiones, animadores misioneros, asesores parroquiales y quienes animan la misión de la Iglesia: “Como decía santa Nazaria Ignacia…Por Cristo por la Iglesia y las almas, adelante, siempre adelante, saludos de mi parte y muchas gracias por el camino y la misión compartida en este tiempo que estuvimos juntos”.

A la Infancia y Adolescencia Misionera, pequeños misioneritos a quienes animó durante este tiempo y les enseñó la belleza de ser evangelizadores de Jesús, les dijo: “yo soy la más agradecida, me hicieron vivir plenamente mi vocación y me ayudaron a vivir este camino”.

La hermana Vilma se lleva una experiencia inolvidable de Bolivia, del Vicariato Apostólico Ñuflo de Chávez y de la Iglesia. La religiosa partirá a Alemania, con otra cultura, otro idioma, nuevos desafíos, pero con la misma convicción, con la fe en nuestro Dios que es puro amor. “Gracias hermana Vilma por entregarte cada día al Señor, gracias por escuchar el llamado que Dios te ha hecho, gracias por poner tus dones a trabajar y dar fruto, gracias por nunca rendirte, gracias por ir contracorriente”, son algunos de los mensajes que le dejan los fieles en esta jurisdicción.


«Después de más que siete años el Señor que le ha puesto aquí también ahora la llama a otro país, a Alemania, para también animar y caminar allá con la comunidad cristiana, demos gracias al Señor por su servicio!, fueron las palabras de Mons. Antonio Reimann, obispo del Vicariato Apostólico Ñuflo de Chávez quien le obsequió una cruz misionera en su despedida a la religiosa.
¡Hna. Vilma Cotrim, gracias por su vocación, oración y misión en Bolivia!
TESTIMONIO DE LA HERMANA

