Catequesis Misionera: «Vayan, con la fuerza del Espíritu e inviten a todos al banquete»
Esta semana iniciamos la preparación rumbo al Domingo Mundial de las Misiones (DOMUND 2024), en esta oportunidad te presentamos la propuesta de las Obras Misionales Pontificias para la primera semana de catequesis misionera.
1. OBJETIVO
Comprender nuestro llamado como discípulos misioneros, y la fuerza del Espíritu como elemento renovador para llevar a todos la Buena Noticia y hacerlos partícipes del banquete del Reino.
2. AMBIENTACIÓN
Afiche, banderas, cirio encendido (o velas de los colores), imágenes o fotos de realidades o personas en situación de exclusión, globo terráqueo, la palabra “VAYAN” y unos pies en dirección a las fotos…
3. MOTIVACIÓN
El Espíritu Santo nos impulsa a salir a las realidades donde nuestros hermanos se encuentran marginados, excluidos, para hacerles llegar la invitación al banquete de las bodas del Reino. Mirando nuestra realidad cercana, también hay muchas situaciones y personas que desconocen la posibilidad o no se sienten dignos de acercarse al banquete que es para todos.
4. BIENVENIDA
Animador/a: Queridos hermanos y hermanas, sean bienvenidos a nuestro primer encuentro del mes de las misiones. El lema que nos anima es “Invitados al banquete, para ser testigos de Cristo”. La Iglesia Universal está siguiendo un camino sinodal y nuestra Iglesia en América Latina camina rumbo al VI Congreso.
Americano Misionero. Movidos por la Palabra de Dios, por el mensaje del Papa Francisco y dejándonos iluminar y guiar por el Espíritu Santo, profundizaremos en la universalidad del banquete del Cordero, una Iglesia de todos para todos.

5. ORACIÓN INICIAL
Oración por el CAM6
Oh Padre misericordioso, que revelaste en tu Hijo la Buena Nueva anunciada en estas tierras de América por tantos misioneros con palabras y con obras; ayúdanos a redescubrir nuestra vocación de bautizados para dar un nuevo impulso a nuestra acción misionera proclamando, como ellos, la alegría del Evangelio.
Oh Dios, que derramas tu Espíritu Santo para renovar la faz de la tierra, lastimada por la injusticia y el sufrimiento; danos fortaleza para caminar, como Pueblo de Dios, en sinodalidad y escucha mutua, hacia el próximo Congreso Americano Misionero, testimoniando juntos el amor que vence al mundo.
Oh Dios y Padre nuestro, que escogiste a María como modelo de evangelización para ofrecer a Cristo a toda la humanidad; haz que, imitando su ejemplo de entrega y sostenidos por su cuidado maternal y providente, seamos siempre tus discípulos misioneros hasta los confines de la tierra. Amén.
6. ESCUCHANDO AL MAESTRO
Lectura del Evangelio según San Mateo 22,10-14 Salieron los sirvientes a los caminos y reunieron a cuantos encontraron, malos y buenos. El salón se llenó de convidados. Cuando el rey entró para ver a los invitados, observó a uno que no llevaba traje apropiado. Le dijo: Amigo, ¿cómo has entrado sin traje apropiado? Él enmudeció. Entonces el rey mandó a los guardias: Átenlo de pies y manos y échenlo fuera, a las tinieblas. Allí será el llanto y el crujir de dientes. Porque son muchos los invitados, pero pocos los elegidos.
Palabra del Señor. / Gloria a Ti, Señor, Jesús.
7. REFLEXIONANDO LA PALABRA
Animador/a: Reflexionemos personalmente estas preguntas y luego compartamos juntos nuestra reflexión personal:
▪ ¿Me siento dispuesto a aceptar la invitación al banquete?
▪ ¿Cuál es mi traje de boda, con el que asisto al banquete?
En la parábola del banquete nupcial, Jesús nos presenta la visión de Dios para la humanidad: una grandiosa fiesta de amor y comunión en torno a su Hijo. Dios, representado por el rey en la parábola, desea compartir su Reino con todos, invitando a todos los que se encuentran en los cruces de los caminos, sin excluir a nadie.
El Papa Francisco, en su reflexión sobre el pasaje evangélico, destaca que Dios no se limita a invitar a los justos o a los que se consideran dignos. Él busca a todos, incluso a los que viven en las periferias geográficas y existenciales, a los que la sociedad ha marginado. El mensaje es claro: el Evangelio no está reservado a unos pocos elegidos, sino que es una invitación universal a todos, sin importar su pasado o su condición.
Sin embargo, la invitación al banquete nupcial tiene una condición: llevar el “traje de boda”, que simboliza la justicia y misericordia que Dios nos ha dado en Jesucristo. Esta misericordia es un don gratuito, una gracia que salva, que transforma el corazón y nos permite vivir una vida cristiana auténtica.
El Papa Francisco enfatiza que no basta con aceptar la invitación al banquete. Es necesario abrirse a un camino de conversión, a un cambio de corazón que nos permita recibir la gracia de Dios. La misericordia es un regalo que debemos acoger con asombro y alegría, reconociendo que es un don gratuito que nos permite vivir en comunión con Dios. La parábola nos recuerda que el rechazo a la misericordia, a la gracia que Dios nos ofrece, nos lleva a la exclusión. El hombre que no quiso vestir el traje de boda se excluyó a sí mismo del banquete, porque no quiso aceptar el regalo de Dios. El Papa Francisco nos invita a imitar a los siervos de la parábola, a salir de nuestras comodidades y estrechez de miras, y a anunciar a todos que Dios nos invita a su banquete, a su mesa de amor y misericordia. Él nos ofrece la gracia que salva, el Don que nos transforma y nos permite vivir en comunión con Él.
8. MAGISTERIO DE LA IGLESIA
Mensaje del Papa. Inciso 3, párrafos 2 y 3 «Los discípulos-misioneros de Cristo llevan siempre en su corazón la preocupación por todas las personas de cualquier condición social o incluso moral. La parábola del banquete nos dice que, siguiendo la recomendación del rey, los siervos reunieron «a todos los que encontraron, malos y buenos» (Mt 22,10). Además, precisamente «los pobres, los lisiados, los ciegos y los paralíticos» (Lc 14,21), es decir, los últimos y los marginados de la sociedad son los invitados especiales del rey. Así, el banquete nupcial que Dios ha preparado para el Hijo, permanece abierto a todos y para siempre, porque su amor por cada uno de nosotros es grande e incondicional. «Dios amó tanto al mundo, que entregó a su Hijo único para que todo el que cree en él no muera, sino que tenga Vida eterna» (Jn 3,16). Quienquiera, todo hombre y toda mujer es destinatario de la invitación de Dios a participar de su gracia que transforma y salva. Sólo hace falta decir “sí” a este don divino y gratuito, revistiéndonos de él como con un “traje de fiesta”, acogiéndolo y permitiéndole que nos transforme (cf. Mt 22,12).
La misión universal requiere el compromiso de todos. Por eso es necesario continuar el camino hacia una Iglesia al servicio del Evangelio completamente sinodal-misionera. La sinodalidad es de por sí misionera y, viceversa, la misión es siempre sinodal. Por tanto, una estrecha cooperación misionera resulta hoy aún más urgente y necesaria en la Iglesia universal, así como en las Iglesias particulares. Siguiendo la línea del Concilio Vaticano II y de mis predecesores, recomiendo a todas las diócesis del mundo el servicio de las Obras Misionales Pontificias, que son los medios primarios para «infundir en los católicos, desde la infancia, el sentido verdaderamente universal y misionero, y de recoger eficazmente los subsidios para bien de todas las misiones, según las necesidades de cada una» (Decr. Ad gentes, 38). Por esta razón, las colectas de la Jornada Mundial de las Misiones, en todas las Iglesias locales, están enteramente destinadas al Fondo Universal de Solidaridad que la Obra Pontificia de la Propagación de la Fe distribuye después, en nombre del Papa, para las necesidades de todas las misiones de la Iglesia. Pidamos al Señor que nos guíe y nos ayude a ser una Iglesia más sinodal y más misionera» (cf. Homilía del Santo Padre Francisco Clausura de la Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos, 29 octubre 2023).
9.ORACIÓN FINAL



10. COMPROMISOS
Personal: Identificar en el propio barrio personas en situación de exclusión y compartir la experiencia en el próximo encuentro.
Comunitario: Hacer un ayuno (abstenerse de algunas cosas) y ponerlo en común en el cuarto encuentro.
11. PREPARANDO EL PRÓXIMO ENCUENTRO
Comunicar y pedir al párroco que acompañe la celebración. Invitar a todas las comunidades pastorales de la parroquia a compartir la Adoración al Santísimo o la oración que se propone. Compartir algún detalle al final.
Descarga el material de animaciónd el Domund, y utilizalo en tu comunida dy parroquia.
Afiche Domund 2024 https://boliviamisionera.com/…/AFICHE-DOMUND-2024-FILM.pdf
Cartilla Domund 2024 https://boliviamisionera.com/…/CARTILLA-DOMUND-2024-6.pdf

